Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




octubre 13, 2004

Quiero Ser Gato

Juan José Botero


Si Dios dijera:
Ven acá, Juancho.
dime que quieres...
¿Quieres acaso ser mucha cosa?
o No ser algo?
Quieres ser bueno?
Quieres ser malo?
Ser demonio?
o Ser santo?
¿Quieres ser sabio,
o Ser un tonto de largo a largo?
sin luz de genio,
¿Sin un centavo?
Quieres ser ave,
águila o gallo,
jilguero, mirla,
torcaz o pato?
Un lagartijo,
un feo sapo,
o algún cuadrúpedo...,
Como el caballo?
Quieres ser perro,
Quieres ser asno.
Quieres ser tigre,
Quieres ser gato?

¡OH, Dios del cielo¡ Dios bueno y santo
(le interrumpiera
entusiasmado):
Si acaso quieres servirme en algo;
si de este pobre
te has acordado;
yo quiero hablarte
claro muy claro.
Ser, lo que he sido
no es de mi agrado.
EI hombre pasa
tantos trabajos
en este valle de duelo y llanto.
Si uno es pequeño,
lo andan pisando;
y es un estorbo si acaso es alto;
ser uno pobre, malo muy malo:
Si es uno rico,
todo es cuidado.
Si feo ellas
no le hacen caso.
Y si bonito,
de uno es esclavo.
Si con las hembras
nos deslindamos,
¡Que desazones
las que pasamos!,
mas si , sucede
todo al contrario
y uno con ellas
se enreda... ! Diablos!

En fin los hombres
sufrimos tanto
que en esta vida
todo es trabajo...
¡Dios poderoso!
¡Dios bueno y santo!
Yo le dijera
con mucho acato:
Si... acaso piensas
servirme en algo,
si aliviar quieres
al pobre Juancho
dándole un día
algún descanso,
no me hagas necio,
pobre ni rico,
bueno ni malo,
bonito o feo,
corto ni largo
fiero demonio
ni humilde santo.
Sí, no me vuelvas
águila o gallo,
jilguero, mirla,
torcaz o pato.
ni lagartijo
ni feo sapo,
ni tan cuadrúpedo
como el caballo.

¿Sabes, Dios mío,
por lo que clamo?
oye y perdona
mi desacato.
sin que lo tomes
a gran pecado
sin yo sentirlo..
sin saber cuando,
así... de pronto,
¡VUELVEME GATO!.

Gato quiero ser;
pero no gato de
dos patitas
y de dos manos.
Gato de pelo
de uñas y rabo,
de cuatro patas
y que haga ¡MIAU!.

Quiero ser libre
no ser esclavo:
vivir durmiendo
en los tejados
andando solo
siempre robando.
Sin afanarme
por el mercado.
ni por chaquetas,
ni por calzado,
ni por muchachas
ni por Cristico
ni por el Diablo;
entrando a solas
a las cocinas,
donde hay guisados,
y en los festines
y en los saraos,
comiendo todo
lo de mi agrado...

De día durmiendo,
de noche andando
y por los zarzos,
y en las despensas,
que es un encanto...
Buenos chorizos,
quesos curados,
jamones, lenguas,
siempre tragando.
Luego de gira,
salir al campo:
y si deseo
me da de pájaros,
comerme uno
dos, tres o cuatro
volviendo alegre
a mis tejados,
donde el sol quiebra
sus tibios rayos;
y allí, al sonido
de un dulce piano,
echando al cuello
mi fino rabo,
sin la zozobra
que afloja el animo,
irme tendiendo
de largo alargo,
tan perezoso
tan descuidado
de las miserias
de un mundo vano.
¿Habrá quién goce
como los gatos?
¿Habrá quien viva
tan descansado?
¿Y habrá quien coma
tan sin trabajo?
¿Y habrá quien duerma
tan sin cuidado?
Si esta no es vida...
mejor no hallo.
¡OH, Dios del cielo!
Dios bueno y santo:
Si acaso piensas
servirme en algo,
si aliviar quieres
a este tu Juancho,
ahora mismo:
¡VUELVEME GATO!.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante el sito , chevere.
un abrazo TQM
tu pata.

Anónimo dijo...

Nunca había sentido tantos escalofríos al leer algo... Pobre juancho...