septiembre 27, 2016

Vencido




Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


Pronta mi fecha de caducidad soñé que de nuevo te tomaba de la mano; que caminábamos felices bajo el sol y que, muertos de la risa bajo la lluvia, saltábamos sobre los charco empapándonos. Soñé que nos besábamos en las busetas, en las calles, en las esquinas, en los caminos encerrados en el carro, en los cines; y que buscábamos -habitantes únicos del universo- caminos perdidos en las montañas para abrazarnos hasta ahogarnos. Que sentados sobre una piedra mirábamos el lucero más brillante, los campos, las vacas, y que y nuestros pies desnudos se acercaban. Me desperté sintiendo que mi cuerpo se acomodaba en el tuyo, plano a plano, cima a cima; que mis manos se apropiaban de tu pecho mientras las tuyas hurgaban mis profundidades, o que las llevaban a las tuya, anhelantes. Cabíamos entonces los dos en la cuarta parte de esa cama que era para uno, a ser uno.  Cuandos ojos no miraban más que tus ojos y volteaba a mirarte cuando nos despedíamos y volvía a pasar otra vez, para verte otra vez. Contabas mis lunares y yo fijaba en mi memoria esos tuyos. Te besaba las manos -aquel lunar- y cada dedo tuyo era mío como los míos tuyos. Sentí en la mía la suavidad de tu piel y tu cuerpo cubriéndome. Pensé que lloraba de amor, pero no: la almohada húmeda hablaba a mi alma.

lfg-c©


Septiembre 26, 2016




CANCIÓN ÚLTIMA
Miguel Hernández



Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruidosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

 

septiembre 25, 2016

Dos cafés




Voy solo por las calles,
igual si es lunes, viernes o domingo.
Me lleno de aire.
Mis pasos son cansados,
tropiezo,
creo arrastrar los pies.
Sospecho que busco los caminos
menos empinados.
Las escaleras me retan.
Han surgido muchos cafés en el barrio.
Algunos buenos y caros,
algunos caros y malos
-pretenciosos-
Entro a uno
pido dos tintos
me miran sorprendidos
-Perdón ¿traigo uno grande?
-No.
-...
(el intruso sonríe)

lfg-c©


.

septiembre 24, 2016

una...




Entre un te temo y un te amo 
tan solo hay una letra.

lfg-c©

 

He huído...




Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


He huido de la televisión y en general de los medios las últimas semanas. No he querido soportar la presión mediática que, convenientemente aceitada, quiere dirigir la voluntad de todos y lo hace. Leo pocas columnas de prensa. Pero hoy al prender el televisor estaban entrevistando dos víctimas de las farc, Erwin Hoyos, aquel periodista que todas las madrugadas desde la radio hablaba a los secuestradores y servía de voz a sus familias, a quien también secuestraron, y, oh sorpresa, actuando como contraria, la señora Yolanda Pinto esposa del asesinado gobernador de Antioquia Guillermo Gaviria. De pronto luego de que pasaron las declaraciones entre carcajadas del guerrillero Romaña, el cruelísimo jefe de secuestros de las farc diciendo no tener nada de qué arrepentirse y llamándose a sí mismo la más grande víctima puesto que dormía en el monte, lo picaban los zancudos, lo atacaban los tigres y los jaguares y no tenía sueldo, la señora Pinto sonreía frente al escepticismo de Hoyos y defendía el, para ella, perfectísimo acuerdo de La Habana. Literalmente, oyéndola y mirándola, sentí arcadas y tuve que correr al baño donde trasboqué hasta las tripas. Tiene que haber un río de dinero y demasiada mente, o quién sabe qué cosas, para que esa señora se exprese así. 3874 personas, el número lo dio Hoyos que preside el colectivo de víctimas, desaparecieron tras ser secuestradas. Las familias pagaron su rescate por muchos varias veces,  y a sabiendas de que los mataron querían sus restos, pero aún no los tienen. La señora Pinto que si enterró a su marido, movía la cabeza de manera burlona. Romaña responde a una mamá que le pide a su hijo: "no recuerdo", aunque hay constancias de que lo recuerda muy bien.  Las imágenes lo siguen mostrando a carcajadas. Será uno de los nuevos senadores. Qué asco.

©


He huído...




Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


He huido de la televisión y en general de los medios las últimas semanas. No he querido soportar la presión mediática que, convenientemente aceitada, quiere dirigir la voluntad de todos y lo hace. Leo pocas columnas de prensa. Pero hoy al prender el televisor estaban entrevistando dos víctimas de las farc, Erwin Hoyos, aquel periodista que todas las madrugadas desde la radio hablaba a los secuestradores y servía de voz a sus familias, a quien también secuestraron, y, oh sorpresa, actuando como contraria, la señora Yolanda Pinto esposa del asesinado gobernador de Antioquia Guillermo Gaviria. De pronto luego de que pasaron las declaraciones entre carcajadas del guerrillero Romaña, el cruelísimo jefe de secuestros de las farc diciendo no tener nada de qué arrepentirse y llamándose a sí mismo la más grande víctima puesto que dormía en el monte, lo picaban los zancudos, lo atacaban los tigres y los jaguares y no tenía sueldo, la señora Pinto sonreía frente al escepticismo de Hoyos y defendía el, para ella, perfectísimo acuerdo de La Habana. Literalmente, oyéndola y mirándola, sentí arcadas y tuve que correr al baño donde trasboqué hasta las tripas. Tiene que haber un río de dinero y demasiada mente, o quién sabe qué cosas, para que esa señora se exprese así. 3874 personas, el número lo dio Hoyos que preside el colectivo de víctimas, desaparecieron tras ser secuestradas. Las familias pagaron su rescate por muchos varias veces,  y a sabiendas de que los mataron querían sus restos, pero aún no los tienen. La señora Pinto que si enterró a su marido, movía la cabeza de manera burlona. Romaña responde a una mamá que le pide a su hijo: "no recuerdo", aunque hay constancias de que lo recuerda muy bien.  Las imágenes lo siguen mostrando a carcajadas. Será uno de los nuevos senadores. Qué asco.

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