Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




junio 25, 2017

Comanche



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Hace dos años, por esta época entrado el mes de Julio, tomamos la carretera desde Houston con destino a San Francisco. Salimos después de almorzar; mis amigos de allí no tienen mucho afán a la hora de arrancar quizás porque ya tienen muy claro que de todas formas las distancias son cuestión de tiempo -esto ya lo tengo claro- y son tan largas que no hay que pre-ocuparse. La idea era detenernos donde sintiéramos necesidad de hacerlo de manera que avanzamos por la I-10 sin ningún estrés, Como a las cuatro horas el letrero decía "Comanche". La carretera atraviesa la ciudad, pueblo mejor pues tiene unos cuatro mil habitantes, y no resistí el deseo de verlo un poco. Comanche es algo que habla a mi mente de antiguas películas de vaqueros, de indios y de novelas del Oeste. Así que ¿cómo pasar de largo sin más? Andrés tuvo la gentileza de aminorar la marcha, detenerse unos minutos en el parque de un pueblo totalmente solitario bajo el calor alucinante del verano en pleno centro de Texas. Me bajé, tomé alguna fotografía con el teléfono y me sentí como un niño en las páginas de un libro. Subí a la camioneta, feliz, hicimos un giro en redondo, observé que el pueblo conservaba algunos aspectos de esos de película y vi -eran reales para mí- unos vaqueros con sus pistolas en la cintura, otros más a caballo y dos chicas mirándolos desde el andén de tablas. Y un sheriff con su  estrella en el pecho.

Continuamos hacia el Noroeste. Cuatro horas después -a ocho de partir- estábamos en Lubbock, aun en Texas. Buscamos un hotel de cadena que resultó apenas presentable. Y descansamos.

No recuerdo bien donde comimos ese día.

Pero hoy me pregunto: ¿cómo es que un día fui a parar a Comanche, Texas?

¿Y cómo es que estoy aquí? Hoy me gusta pensar que el final está muy cerca, que estoy recorriendo el tramo último, que preparo un camino cuyo fin vislumbro. Intento, como esfuerzo final, comprenderme al menos un poco. Visualizarme. ¿De què sustancias materiales y espirituales estoy hecho? ¿Qué provoco? ¿Por qué? A veces veo lejos. A veces no distingo qué hay a una pulgada.

§ 


junio 24, 2017

Sentido




La luna
sabe que el lenguaje del lobo es aullido solo en apariencia.
El lobo
sabe que el de la luna, brillante silencioso, es inaudible, pero no para el.
-Los estúpidos de afuera, arrogantes, saben que los lobos no hablan
ni la luna-
Pero luna y lobo saben que hablar es de humanos.
Solo una forma de agresión
de tantas que utilizan.
lfg-c©


junio 23, 2017

Puedo callar





Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Puedo callar.
¿por qué no hacerlo?

Las palabras de un hombre viejo

-¡ay, mi padre!-

no son palabras

                         son consejos
depreciables
-atrevimientos, dicen-

                            inaudibles
Desoíbles.

§


junio 22, 2017

Parábola




Luis Fernando Gutiérrez-Cardona




No sé si conseguiré expresar lo que quiero. Siempre me ha llamado la atención la parábola, tanto en su significado geométrico (lugar geométrico de los puntos de un plano que equidistan de una recta dada, llamada directriz, y de un punto exterior a ella, llamado foco), como en el literario (narración pequeña de la que se extrae una enseñanza).

La figura de la parábola muestra un punto máximo denominado vértice, a cierta distancia de una recta exterior, la directriz; y que desde ese punto hacia el interior y a la misma distancia hay otro punto, el foco. Por estos, vértice y foco, pasa una línea de simetría a cuyo alrededor se desarrolla la parábola... un brazo ascendente y otro que desciende.
"Al desplazar el punto a lo largo de la parábola podemos comprobar que si un rayo parte del foco y rebota en la parábola, su reflejo saldrá de ésta paralelo al eje. Y recíprocamente, si lanzamos un rayo paralelo al eje de la parábola, al rebotar en ella llegará al foco".

Los usos físicos de la parábola son conocidos y no es eso de lo que quiero hablar, sino de la vida como una parábola como la he visto, como la he vivido: se nace sin querer, se asciende lentamente, muy lentamente, por el llamado camino de la vida; se asciende, a veces se trepa, pegado de la pared con dientes y uñas, rasguñando en procura de algo que no es el foco sino el vértice. En determinado momento se llega a él: es solo un punto, es solo un momento; allí en realidad no hay nada. Ningún premio aparte de otear lo pasado, de vislumbrar una tierra prometida de la que la razón se burla. La directriz no sirvió de nada, si hubo alguna. Fue solo un empujón. No hay una parte plana, no hay una porción tranquila. Sencillamente el vértice es el comienzo del descenso. Al principio se tiene fuerza y resistencia para hacer lenta la caída, pero se acaban y el proceso se acelera incontrolado. Solo dependiendo de la longitud de la parábola temprano o tarde se termina aterrizado o sumergido o hundido. Lo curioso es que pese a la simetría el lado de subida parece ser más corto que el de bajada, aunque más lento. Luego, como el proyectil que se arroja calculando todas las variables de su parábola, explota al golpearse contra la superficie. A veces antes, dependiendo de la tecnología o de los recursos.

Así transcurre todo: nacimiento, niñez, juventud, estudio, trabajo, amor, sexo, vida y muerte.

El foco: todo lo que sale de él hacia la parábola se prolonga en paralela al eje y lo que se envía a la parábola por esas paralelas acaba llegando al foco. El único foco de la vida, por mucho que uno se enfoque, es la muerte. Lo único real y verdadero. Y la directriz ¿qué aportó la directriz? ¿Nada? No lo sé, sinceramente no lo sé.

Observo que la parábola puede ser tan extendida como se quiera y no sé si se pueda reducir su apertura pues en alguna parte tenderá a la vertical o a la horizontal. Subir como palma y caer como coco. O navegar sin fin. Sería mejor y se sufre, o se sufriría, menos. Parábola o catenaria. Da lo mismo. Esta es más dramática: el ascenso es solo consecuencia del impulso de la caida.





junio 21, 2017

...







Aullar a la luna tiene sentido para el lobo;
pero
¿tiene sentido?


lfg-c©

junio 19, 2017

...




Encuentro perfecto ser perfectamente imperfecto.
Y que lo sean.


lfg-c

junio 17, 2017

Pollock





No es un cuadro de Jason Pollock.
El hombre, en masa abstracta, con su dedo acusando a los demás...




§

junio 16, 2017

Junio 15




Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


15 de junio de 2017. Ni en mis sueños de más largo plazo, ni en la peor y mayor de mis pesadillas, bajo ninguna razón o circunstancia pensé llegar a esta fecha tan lejana de una meta que tenía el 2000 como límite extremo e inalcanzable en sí mismo. Nada ha agregado a mi vida el exceso, ni he agregado nada a ella. Qué enorme desperdicio de recursos, tanta agua y oxigeno derrochados. Nada presagia que se detengan sobrante ni consumo. Aquí estoy 15 de junio de 2017 diciéndote que te desprecio. Que no hay -a pesar de los ruegos o por ellos- con quien hacer tibia una tarde helada ni salir a comer y tomarse lentamente una botella de vino tinto hablando cosas bellas, girándolo en la copa, oliéndose, mirándose a los ojos. O beber en silencio dos o tres hasta quedar ebrio, inconsciente, solamente por darle en la jeta a la vida, para caer ido y burlarse de ella mientras otros al ver dicen que estoy muerto de la perra. Y regresar de ese estado y mirarla de nuevo y decirle: ¡boba, aquí sigo!

§