enero 16, 2017

Estupidez



La estupidez, hacer cosas que lo perjudican a uno y a los demás en la definición de C. M. Cipolla, no es exclusiva de los ignorantes. Frecuentemente los estúpidos son los que son o presumen de ilustrados. Es más acentuada aún en los prepotentes y los arrogantes.

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Equívoco





Seamos compañeros así de simple y ya, es lo que proponen como una manera de hacerlo más sencillo. Ni amantes, ni amigos, ni pareja: compañeros. ¿Compañeros? Hermosa y contradictoria palabra que empeora las cosas. Compañeros son los que comparten el pan. Pues eso quisiera. Es más en vez de menos. Con gusto infinito cambio ser compañero por ser amor, amante, amigo, pareja.

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Corruptos









Cuando se habla de la corrupción sin hablar de los corruptos, se habla del bosque para ocultar los árboles. No es la corrupción, son los corruptos lo que hay que señalar por sus nombres y sus apellidos.

Hay muchas cámaras y muy poca vigilancia. La mejor -y peor- policia es la que llevamos dentro.





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enero 14, 2017

Obituario





Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


Mi cuenco de mendigar
Ha aceptado
Las hojas que le han caído.
—Santoka




Fue concebido una noche del mes de junio de un año sin memoria en medio del silencio de montañas imposibles. No sabría decir si con amor o sin él o solo como parte de los deberes de la vida y las costumbres de los tiempos. El hermano que lo precedía ya tenía dos años y corretearía con otros mayores los patios de una casa que no supo con el tiempo cuál sería. El espermatozoide que ganó la carrera aquella noche estaba marcado por el sino de la falta de gracia por no decir desgracia. Así que un medio día de marzo se asomó al aire. No debía ser gran cosa si se juzga por la foto del primer año, única que hay suya hasta muchísimo más adelante cuando contra su voluntad se hizo otras. Era un monito flaquito y decididamente feo. Mono cayubro lo recordaba su madre sin explicar muy bien lo que significaba. El rubio desapareció, pero no así su escasa presencia. Y eso fue todo; situado en el medio, otros cuatro hermanos siguieron los cuatro anteriores y no supo de nada hasta cuando, adquirida de golpe la conciencia, vino a saberlo todo de una vez y para siempre. Además de mentalmente imperfecto, se dieron cuenta de que tenía problemas de visión. Su ojo izquierdo apenas si veía por lo que el derecho miope y un tanto estrábico se encargó de descubrirle el mundo. Aquel día en que adquirió la consciencia empezó a pagar una deuda que no pidió y la pagó día por día, sin que faltara uno solo. Porque cada día alguien le recordó que la tenía. En su interior bullía una extraña energía, una sensibilidad muy especial, que contuvo haciéndose una coraza que la aislara de la incomprensión y le impidiera perder la razón. No vivió. Sobrevivió al desamor de los quereres aparentes. Tomó la vida por el lado amable y reservó para si sus penas, sus dudas, sus pesares, sostenido en la convicción de no estar hecho para vivir demasiado. Pero el día que se encontró de frente con la muerte, en el momento en que estaba bien, la miró a sus vacías cuencas, y le dijo que hiciera su trabajo, que no le temía. Y la muerte, vengativa,  dio la vuelta y lo dejó ahí renovando sus deudas. Amó intensa y apasionadamente sin obligar a nadie, sin poner condiciones, con un amor que no entendía que pudiera darse sin libertad. Y quiso ser humano pero desde el inicio estaba condenado a ser criatura cualquier cosa que esto sea. No conoció el cielo y olió el infierno. No creyó en el purgatorio porque era su realidad pero vivió en el limbo oscuro, desolado y frío del ser que no es. Se refugió en los libros, en la palabra que nadie entend, en las posibilidades infinitas de un interior que nadie más quiso aceptar y que creía exhibir abiertamente sin que fuera visto por nadie. El reproche soterrado o abierto, el reclamo a flor de piel, el desprecio no siempre callado de los suyos y los otros. Tan solo le hizo falta saber y no muere por no averiguarlo. Cuando le preguntan dónde está responde con la mente lo que el corazón no puede responder: que no está ni ha estado nunca salvo la masa que otros vean de él y puedan ubicar. Carente de esperanzas, tan solo reconoce, pleno, el odio que despierta. Nadie lo recordará pues no muere lo que jamás vivió. 


"No hay más que esta senda

Camino en soledad."

§

enero 13, 2017

Juicio




Antes que entrar en el juego de los juicios rispidos sobre las personas o las situaciones -irrelevantes, innecesarios, inaportantes-,  prefiero hacer mutis por el foro. Sí, 'el hombre es una animal que juzga' pero juzga frecuentemente como un animal.

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enero 11, 2017

Entonces





Entonces Dios, sintiéndose muy solo, puso un huevo. Puso dos, quizás. Y descansó. Y vió en que se convirtió aquello y no pudiendo, ni queriendo, hacer ya nada, siguió descansando hasta hoy.

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enero 09, 2017

Otro dia...





Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

"Otro dia"... Lo decimos con tanta facilidad. Respondemos con esas dos palabras que suelen sonar desapacibles -en el contexto- a propuestas que no sabemos cuanto trabajo costó nos formularan. 'Otro dia' que quizás nunca ocurra y que de llegar a ocurrir en efecto será otro día. Ya no será éste. Ya no será como el que se propuso. Mejor o peor, pero otro otro dia será. Tal vez.

§

enero 06, 2017

Dolor




(me duele tanto vivir... 
solo no me duele cuando estoy vivo)



§ 


 

enero 03, 2017

Humanos


Luis Fernando Gutierrez-Cardona

Si yo no soy el ser humano que soy y que aparento ¿qué soy? Si rechazo a otros su condición de tal, siéndolo, ¿qué soy? Todo en el universo parece tener un mecanismo de escape puesto que todo es energía. Las galaxias se consumen en agujeros negros. La materia se mueve o es movida; cambia, se funde, se transforma. Me parece que hasta Dios escapa o que el escape es Dios. Se disipa la luz. Se disipan el frío y el calor. Se diluye el espíritu, si creo en uno. La existencia se deshace en nuevas formas o en viejas nuevas formas; se vuelve a ser tierra y vuelve a serse humo. ¿Quién eres tú que intentas bloquearme mis salidas y te regodeas haciéndolo? ¿Encenderías un motor cualquiera tapando sus conductos solo por hacer que explote? No prefiero lo inerte, lo que se arma y se queda ahí; son creaciones ya creadas, magia inexistente, obediente, predecibles elementos para contemplar. ¡Ah! Aquellos juegos que ofrecian el doble placer de armarlos para poderlos desarmar después porque me pertenecían y no yo a ellos. Si no es asi ¿entonces para qué?

§

enero 02, 2017

Deseos





Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Que tengan un feliz 31 y un estupendo 17. Que los dioses benevolentes guíen sus pasos y los lleven de su mano. Que los caminos vayan por colinas suaves a metas alcanzables. Que los jóvenes realicen sus sueños. Que los viejos aún tengamos ilusiones. Que escojan siempre la felicidad, porque estar feliz es una elección. Que cada parte del cuerpo aguante o pueda reemplazarse. Que nos otorguemos el derecho a ser humanos. Que la paz no sea otra guerra. Y que podamos pagar el IVA que viene.

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Belalcázar



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Ayer empaqué cuatro cosas y cogí camino al refugio. En la salida pensé: nunca he ido al cristo de Belalcázar y he oido que queda a hora y media... ¿por qué no voy? Entonces seguí de largo a Arauca, subí a Las Margaritas y tomé la carretera a la izquierda, la que lleva a ese pueblo. Pues diez kilometros antes de llegar, un derrumbe. No habrá paso, le toca ir por Risaralda me dijeron. Vuelta atrás y coger la via que lo deja a uno a la entrada de Anserma, seguir hasta Viterbo y desde ahi a Belalcázar. Un suba y baje de curva y contracurva. Bueno, al fín llegué. El cristo tiene unos 3 pisos de altura. Es muy, muy feo. Pero de feo se ve hasta lindo. O sea, como yo. Por una escalerita diminuta se llega al mirador y aunque estaba nublado la vista de las cordilleras central y occidental separadas por el rio Cauca es espectacular. Así como el valle del Risaralda y los cultivos de La Virginia. La zona alrededor sembrada en café y plátano es hermosisima. Recorrí el pueblo. Algunas casas interesantes. Y luego pues... a Cartago, y de regreso a la idea inicial. Pero no: saliendo de Pereira se chocó una moto con una bicicleta, una vieja se cayó del andén y a un vendedor se le rodaron las naranjas de la carreta. Mientras llegaba la ambulancia, la grua, el policía, el croquis, la compañia de seguros y los abogados, se fueron dos horas subido en el puente de la glorieta de Dosquebradas. Dos horas.... Al fin dieron via. Otra vez la mente: pero si la perrita está sola en casa, qué pesar. Entonces por Chinchiná. Y en La Violeta se desata un aguacero macondiano, apoteósico, total., un diluvio terrenal en miniatura, un desagüe celestial. Por lo tanto al paso detrás de dos camiones y una fila.... hasta que al fín: los saltos de Luna. Y a dormir. ¿Quería vacaciones? Ya las tuve.

®

 

Palabras



La palabra es frustrante y el silencio es frustrante. En medio está la mente haciendo estragos. La palabra duele hacia afuera, el silencio hacia adentro. La palabra traiciona, el silencio engaña. La palabra es un muro, el silencio un abismo.  La palabra aterroriza, el silencio da miedo. La palabra compromete, el silencio ata.  Pero hay que dejar que corran y no parar. O hay que correr.

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diciembre 27, 2016

Mojave









Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


En el verano del 2015 estuve en San Francisco.
Se trataba de ir a la Universidad de Stanford.
Desde Houston atravesamos el desierto de Arizona,
pasamos Nevada y recorrimos el Mojave.

Miles de millas. Siete mil kilómetros entre ida y vuelta.
¿Para qué decir las distancias
si la tierra es la que cubren nuestros pies?

Nada que ver en el camino;
la mirada en la carretera,
los oídos en los audífonos,
los ojos en las tabletas,
la mente en el pasado y el futuro,
el corazón adolorido.

Pero vi cada montaña de piedra.
Cada planicie interminable.
Cada nuevo horizonte al superar el previo.
Los interminables gusanos ferroviarios a los costados.
El viento caldeado.
El sol en su camino.

Como la totalidad y como la nada.
Como lo intrascendente del hombre y su grandeza.
¿Qué es el gran cañón si un hombre no se sobresalta al mirarlo? ¿Si no lo es grande para alguien?
¿Qué el desierto si no lo contemplo con el pensamiento a sabiendas de que millones de años atrás fue océano?
¿Y si no me sobresalta la luna que sale, qué cosa soy?

Y tu: ¿qué eres, si alguien no ve tu naturaleza humana, pegados de lo que haces, estudias, trabajas?
¿Qué?
¿Eres y soy solamente la imagen en un ordenador?
¿Qué es un hombre que se ve solo a si mismo?

"Para ser feliz basta no tener hambre y no tener sed."
Mas hoy, para matarme la ilusión y solo por matarla,  me dicen que no busque flores en el desierto.
Cuando es alli en donde yo más las hallo.
Y no quiero perdérmelas.
No me las he perdido.
No ver flores en el desierto es como no ver palabras en el silencio.

§




diciembre 26, 2016

Ex post facto

Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


En estos días de reuniones familiares alguien hizo una pausa para pedir apoyo a su propósito de ayudar a una familia supuestamente desplazada. La ciudad se ha llenado de personas sin recursos, pero muy recursivas para ubicar las mejores esquinas donde se acomodan en el suelo con tres niños. Mi respuesta, nada automática, fue: "no, no, no... el que se fregó se fregó..." con lo cual obtuve un recio y casi unánime rechazo. Pero mi reacción no fue un acto de indolencia sino de reflexión. Las sociedades no pueden convertirse en depositorios de pedigüeños que tienen derecho a ser recompensados por la sola razón de que existen, y que a pesar de su precariedad, hacen existir otros seres -esos niños que utilizan para hacerse más merecedoras de caridad-. Las sociedades sobreviven con la suma de las sobrevivencias y el esfuerzo personales. Antes de dar el paso de arreglarles su problema hay que procurar que lo hagan por si mismos y enfrenten sus actos.

*

Creo en el silencio. Inevitablemente también creo en la palabra. Se me hace imprescindible callar, contenerme, refrenarme. Y expresarme verbalmente o por escrito. Cuando uno tiene que explicar las sutilezas de sus actos está cometiendo pecado de desprecio por la inteligencia ajena. Las cosas que uno hace, en todo caso, deben parecérsele y reflejarlo con las dificultades inherentes al conocimiento de si mismo y los demás. Aliento un acto más común, más de todos, en cada uno de los eslabones de la cadena que lo conforman. Por ello el mío gira los rezos, por eso me pienso con muchísimo cuidado unas palabras que luego expreso, por eso hago de los regalos un momento en que todos nos sintamos involucrados dando y recibiendo. Procuro que el espacio se llene de una energía especial, inolvidable, irrepetible, de risas, voces, abrazos y cruce de palabras. Somos uno, como lo queremos, ese instante.

§

diciembre 21, 2016

...



La forma más segura de dejarnos de hablar, es dejándonos de hablar.

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diciembre 16, 2016

Desolaciones





Ebrio
Solo
Triste
Casi nada
Abandonado
Y listo
La muerte empieza en el primer resuello
el último la acaba
-la muerte es lo único que en realidad se vive-
La vida es antes y después de ellos.


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diciembre 13, 2016

Anotaciones para un texto que no verá la luz.


 Luis Fernando Gutiérrez-Cardona



“Eloi, Eloi, ¿lama sabactani?” Dijo en un aullido de muerte aquella tarde no bien comprendida del viernes 3 de Abril del año 33. “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” El hombre más que clamar, reclamaba con ira en el desespero de su soledad. Había renunciado a su madre una vez más, había dejado de ser hijo de otro que no fuera ese padre que lo abandonó, que lo desamparó. Esta noche he tenido un rosario de sueños y vigilias. Con regularidad casi exacta he ido y vuelto. He recorrido velozmente los hitos del proyecto sin diseño que es la vida. Hoy tendría que haber sido si no el más feliz de los días, uno muy cercano a ello. Escuché decir que la felicidad es una decisión. Si. La decisión de dejar ir, y también de contenerse. He pensado en los amigos imaginarios, en los amores virtuales, en las palabras vertidas en el viento. Estas que adivina el teclado recorrido por los dos dedos pulgares. Después de aquel grito el hombre exhaló. Aunque sabía que no moriría pues ofreció poco antes a su compañero de la derecha un lugar con él en el paraíso, expiró. Todo es esto: un resuello. Todo es imaginario. Todo se justifica si se salta desde el acantilado. Se expira para resucitar engendrado, no creado.

12.13.16. 5:05. Amigos ficticios. Amores imposibles. Un café muy fuerte que se bebe solo. Un cuerpo que se hace y se deshace entre sueños y vigilias de la noche silenciosa y plena de ruidos. Y de voces. Aquel “Dios mío, Dios mío” no obtuvo respuesta. Ningún llamado a Él la obtiene. La suerte nace echada. Todo está, siempre, consumado para poder estar. Y lo que no vuelve a mirarse queda sumido para siempre en el pasado.

§

diciembre 12, 2016

Desolaciones



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Comienzo a verme de la misma manera que me siento. Empiezo a darme cuenta que no existo. Oigo voces como bits que llegan en la baja noche y se mantienen un rato cada vez más corto, cada vez con más pausas en medio y más largas. Murmullos de otro mundo, rezagos de otra vida. No hay nadie en realidad. Soy yo aquí y más allá. Al irse las palabras que imagino, me envuelvo en la tibieza de un sudario y muero un poco más. Cuando mi mente resuelva que las voces se fueron resolverá también qué debo hacerlo. Y todo lo irreal será otra vez la nada que soy. Virtualidad. Como el sol que en el poniente busca no existir más, y existe.

diciembre 07, 2016

Este lugar




1
Este lugar
lleno de personas
pero tan solo.

2
Pareceres.
Lo que queda
¿es el final?


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diciembre 05, 2016

Navidad


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


El nombre no importa, puede ser navidad, saturnales, o solsticio de invierno. ¿De dónde se originan los regalos? Es una historia que sigue teniendo significado pero es larga de contar y posiblemente ya lo he hecho. No son estos objetos que van y vienen, de los cuales se va haciendo un inventario; que se empacan, se reclaman, se intercambian o, incluso, se devuelven. Una sonrisa, un abrazo, el amor que así se expresa. no entran en la lista porque son, en realidad, dados y porque anidan en el corazón. El roce de las manos, la cercanía de unas piernas, los besos, las caminadas bajo la lluvia y las tardes bajo el sol. Eso sí que se recuerda pues pasa a integrarse con el ser y llena todo.

Lo que una mamá puso bajo la almohada, un carrito de plástico, un caballito de madera, algunas serpentinas, esos globos de caucho. O lo que dijo una mañana de navidad: el niño dios se perdió y no nos pudo dejar nada, dándonos a cambio un gran desayuno con migas de arepa y huevos que nos hizo felices pues dejó la esperanza de que los reyes magos no se extraviarian, es amor. Asī pasó, y ese que no trajo y aquella manera como mamá lo dijo, es el regalo que más quiero. El que no falta nunca.

Han pasado los años. Se supone que es necesario y aceptable dejar claro que todo esto es una tontería, que no importa, que no es nada. Lucecitas, muñequitos, ventas, hipocresía. No hablar de ello parece dejar a salvo del conflicto personal. Me gusta la navidad y creo en el niño dios sin duda alguna.

§


diciembre 04, 2016

Humanos


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


¿Hay algo en ti -preguntan- además de la depresión? No comprendo, digo. “Es decir, reiteran, ¿hay algo en ti, en tu vida, que no sea la depresión? Cada vez dices lo mismo: que estás mal y deprimido. Hablas de morir y de estar triste y ya. Desde que te conozco dices lo mismo y aun así no haces nada para morirte. Entonces es hasta bobo que te la pases hablando de eso y queriendo llamar la atención".

Hay poco que decir frente a una convicción o una percepción, respondo para zanjar el tema. Pero reflexiono. El nombre de este blog es por algo. Puedo rechazar elementos de mi naturaleza, puedo luchar con otros y puedo intentar corregirlos. Pero ¿puedo dejar de ser yo mismo? ¿Si dejo de serlo sigo siendo yo mismo, o paso a ser el remedo de yo mismo que mejor se acomoda al entorno? La respuesta obvia es que nadie está obligado a aceptarme y que no puedo, de hecho, obligar a nadie a hacerlo. Pero la acusación de “querer llamar la atención” me choca: jamás se pasa por mi mente. Salvo que llamar la atención consista precisamente en no llamarla. Parece que el retiro y el silencio, entendiendo por esto no el mutismo sino el bullicio interior -y solo interior- no alcanzan.

El hombre quiere gritar, para que otros también se lo hagan. La faceta de crueldad antipática con tintes de audacia, es un retrato: ¿si te quieres morir por qué es que aún no te matas? Humanos, muy humanos.


diciembre 02, 2016

Nocturno




¿Qué palabra viene a tu mente cuando escuchas la palabra "olvido"?

§


diciembre 01, 2016

Pasado






Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


Al fin y al cabo tu naciste triste
—Jorge Robledo O.



Eramos jóvenes.
Tal vez la misma juventud de quienes hoy son jóvenes.
Y con mis tres hermanos menores -uno ya no está pero no deja jamás de estar- poníamos en mi habitación canciones de Cat Stevens.
De un disco que tenía en la carátula una bandera azul y suena ahora directo desde el aire.
Si: How Can I tell You, Father and Son, Moonshadow, Oh Very Young.
Al acabarse corría Willie Nelson y después Serrat.
No conversábamos mucho, quizás apurábamos una botella de licor.
Y nos sumergíamos en pensamientos solitarios.
Los miraba a ellos con esa sensación de pertenencia íntima.
Inexpresada.
¿Que sueñan? Me decía a mi mismo sin requerir respuesta.

Si soñaban
-jamás lo pude hacer yo-
¿lo lograron?

La distancia es como el viento cantábamos entonces y vivimos hoy.
Padre nuestro: no nos dejes caer en el olvido...


¿Qué sueñan hoy los que eran jóvenes ayer?
¿Qué, los que tienen hoy la juventud que ayer tuvimos?

§








noviembre 28, 2016

Nocturno






Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

hoy no es ayer
y aún parece muy lejos la mañana
—J. E. Pacheco


¿Qué pasó en realidad? ¿Por qué no me acompaña? ¿Es tan indispensable el perdón? ¿Perdón y olvido no son acaso términos contradictorios? La tierra no para de girar. Cuántas veces una mirada, un beso, un abrazo, alivian. Un te quiero que cae de la nada. El recuerdo de aquellos momentos, de los encuentros en lugares inesperados, de las escapadas y de las transgresiones. La magia total de un hagámoslo, en que casi no se alcanza a llegar y las ropas vuelan por la habitación de cualquier forma, en cualquier orden. Y quedarse vestidos de piel, de sudor y de sabores que quieren retenerse. Pegajosos. Acezantes.

El tiempo. ¿Qué es el tiempo cuando se acerca al fin? No importa aquello que termina. Importa lo que cada vez vuelve a empezar.

§