Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus. "
Epicuro

"Cerca de mi no hay más que lejanias."
Antonio Porchia

julio 17, 2018

Notas





(Créalo o no el teléfono no forma parte de la naturaleza, no es una mano o una pata o una oreja o un ojo que siempre van con uno. No dejaré -en mi caso- que lo sea. No me meteré un tubo en el oído para, supuestamente, no perderme de lo que me envenena. Me reservo el derecho de no portarlo, de apagarlo, de no contestarlo, de ignorarlo, de no dejarme esclavizar por él. Puedo vivir sin que su pantalla sea hipnótica. Créalo o no. Gústele o no.)


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julio 15, 2018

Crecer



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona



Crecer es ir tomando el control de las propias cosas, le dije de sopetón a la chica a mi lado a quien había dejado el avión por no llevar su pasaporte. Es pasar de que se las hagan a hacerlas, resolver sin preguntas sobre lo evidente, asumir el control. Crecer es doloroso, anoté mientras pensaba que lo es más cuando todo está dispuesto para hacerlo por tí. Levantó sus ojos de la pantalla -único lugar habitable en estos tiempos- y respondió: si. Un kilómetro adelante me dijo: ¿no tenía que seguir derecho? Si, respondí sorprendido de su vista perimetral. Y, sin decir nada, continué. Giré suavemente a la derecha, luego otra y otra vez, rodeé la glorieta, tomé directo la segunda salida y sin devolverme llegué, en lo previsto, a donde íbamos. De eso es que se trata crecer.


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julio 12, 2018

Anotaciones para un escrito que no verá la luz


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


la caricia es mentira, el amor es mentira, la amistad es mentira.
—Luis Cernuda


Un día los buenos días no son respondidos, ni hay buenas noches; un dia duda en preguntar dónde está, qué hace, con quién anda, o si puede  ser su compañía. Cómo estuvo el día o cómo estás, son respondidos displicente, monosilábica, calladamente. Un pequeño quiebre en el lenguaje fue el orígen; se ha percatado pero persiste hasta aceptar que fue más allá, que cruzó el límite, que desapareció el interés o la curiosidad. Tiene esa sensación horrible de haberse equivocado. Pero, ¿cómo no haberlo propuesto? ¿cómo no haberlo planteado si quería y la respuesta inicial fue auspiciosa? Se detendrá ansiando una reacción que no ocurre. Quedará por tanto sin saber qué sucedió pues asumirá que la vida es también una tangente. Rodeará entonces el campo, recogerá las velas, hará una hoguera para quemar en ella las estrellas. Entenderá -otra vez- que querer y ser querido son cosas diferentes y una de ellas no depende de sí. Pondrá una nota en su cuaderno y esperará, aún, en vano, un qué te hiciste. Sin olvido. Aceptará una muerte más, otra. Que cada muerte es una muerte.

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julio 11, 2018

Cansancio



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Revolucionarios de pacotilla, activistas de las redes entre amigos que ya no los resisten; cobardes incapaces de hacer algo más que hablar basura y reproducir memes estúpidos. Actores de nada, dueños de odios ajenos, patéticos incapaces de pensar por sí mismos. Viudos plañideros. Incoherentes degustadores de la vida cuando están solos; mediocres desesperados propagandistas de la culpa ajena. Incoherentes fastidiosos. Profetizadores de desastres naturales, unilaterales y anilaterales. Coristas del dolor, desafinados. Caballitos de batalla hechos de plastilina.


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Insultos y odio. Es injusto convertir a nadie en recipiente de discursos amargos sobre hechos de los cuales no son responsables. La culpa es de todos es un discurso absurdo. Luis, Juan y Pedro ¿qué tienen que ver? ¿Qué tienen que ver con los lideres y con las liderezas, con los vampiros y con las vampirezas? ¿Qué con que el mundo sea de los ricos y los poderosos si no lo son y si lo fuesen?  Los pobres "amigos" de las redes sociales somos sencillos narcisos fuera de onda. Traquetos, o paracos, cuanto más, según el clasificador en turno. Calma.

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julio 09, 2018

Rumia




Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


La vida es el titanic, el iceberg es el tiempo. Aun muy joven, en el primer viaje que se hace también último -no hay más que una vida-, una pequeña rasgadura apenas percibida impone el final. El tiempo no discrimina. El ser está condenado por la concepción y también antes de ella. En el lapso, un juego de apariencias. Se vale: hay que jugarlo mientras la noche exterior llena de estrellas abre las fauces del océano interior que lo engulle todo, salvo los restos que marcan el naufragio.

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julio 07, 2018

Secretos



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


Me preguntó si tengo secretos. Me detuve un momento antes de responder que no. Apreció mi respuesta aunque desde un principio es cuestionable. Habría que establecer diferencias entre secretos y derecho a la intimidad. No es mantener secretos negarse a hacer públicos los gustos, los temores, los sentimientos más profundos. O no poner sobre la mesa las cosas hasta cuándo se requiera o justifique. Hay una acción de nuevo cuño: visibilizar. En otros tiempos, ay, las llagas no se exhibían, se escondían. Hoy hay que hacerlo visible todo con resultados discutibles. El primero de ellos la desaparición de lo privado. No menos importante, el surgimiento de derechos, sin casi ninguna obligación, derivados de lo que apenas es la manifestación de lo íntimo. También, la imposición del secreto propio al colectivo con la obligación para éste de aceptarlo. No. En realidad si tengo secretos depende frente a quién y depende en qué circunstancias. Y sí, deseo conservar un espacio para mí, mis creencias, mis actos más íntimos, mis errores y mis equivocaciones. También mis rencores, mis resquemores y mis odios. O mis orgullos y mentiras confesables o inconfesables. Pero míos.

julio 06, 2018

¿Te parece?


Te lo voy a pedir. Dejemos de consumir. De consumir oxígeno, comida, tiempo, angustias, esperanzas y desespero. Consumámonos tu y yo en totalidad. Hagámonos aire, energía, espacio, luz. Venguémonos de la vida venciéndola, viniéndonos hasta irnos. ¿Te parece?

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julio 03, 2018

Tribu



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


¿Cuál es la magia del encuentro? Cuando la sobrina de quince años se pone frente a los micrófonos y canta hermosamente esa canción que dice "vamos a hacer una fiesta pa'que éste amor crezca más", la descubro. Cuando lo hace cualquiera otro, un hermano, un pariente, el amor crece más en el plan de este plan que es nuestro plan, el plan de todos: hermanos, hijos, sobrinos, nietos, cónyuges y relacionados siempre bien venidos, siempre conocidos de siempre aunque hayan acabado de vernos por primera vez. Generaciones  siempre juntas desde los abuelos, los ausentes presentes, todos al mismo tiempo ascendencia, descendencia, trascendencia y presencia. Presencia que no se esquiva, que se reclama, a la que se acude no importa en que sitio se esté; apropiación en totalidad del espacio sin desplazamientos.

Un colectivo de decenas que se hace multitud. Que aprende y aprehende. Que no es cicatero en los abrazos ni en las sonrisas.
¿Qué nos aportamos? Lo que recibimos. Jamás apartamos. Las alas y las raíces de que hablaba el primer papá están siempre presentes. Nos vemos en nuestro tiempo y en los tiempos que han sobrevenido, en los que llegan, en los cambios, en lo que perdura y perdurará. Ojalá.
Tribu si, tribulación jamás

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julio 02, 2018

Anotaciones para un texto que no verá la luz



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


No te diré las cosas que ya no quieres oír. No tocaré en tu puerta ni lanzaré piedras a tu ventana. Esconderé mis versos; mis palabras no llenarán tu éter más cercano. No pensaré en ti no por no hacerlo sino porque cuando lo haga nadie lo sabrá, y jamás otra vez me sentiré ni me sentaré contigo como un nosotros. Pondré a resguardo en un secreto lugar aquello que es secreto y contendré mis lágrimas como mis labios en un altar  oscuro. No hay a quien querer, amor. La culpa no la tiene nadie; ni siquiera hay culpa. Es la vida.


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junio 29, 2018

Frio



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


Esta horrible sensación de haber perdido el transporte de ida, de haber equivocado el de venida. Esta esperanza desesperada del que no se sabe cuando pasará de nuevo. Este frío. Esta condición de estar abandonado. Estos pies como anclas, Este aire gélido. Este cansancio. Este desasosiego. Esta multitud de barrotes. Este barro en qué hundirse para ver el cielo como hierba o como flor que se deshace.

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junio 28, 2018

Afectos




Desextráñame,
Y déjame desextrañarte, dijo.
Sin escuchar respuesta.


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junio 27, 2018

Reunión




Reunirse como re_unirse.
Bella palabra que, así dicha, es llena de sugerencias, posibilidades, presencia, vida y recuerdos.
Reunirse no como otra cosa utilitaria, profesional o concluyente.

Re unámonos.


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junio 25, 2018

Desolaciones



 
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

1.
Mi amor, como los rayos al caer, ha querido ser luz y fuerza; no herida ni cicatriz.

2.
¿Cómo una luciérnaga? Si. Como una.

3.
Mi amor prefiere vivir en el silencio a sobrevivir en el bullicio.

4.
—¿Te quedas?
—¿Me necesitas?
—No. Te quiero.


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junio 23, 2018

Anotaciones para un texto que no verá la luz


 Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

"Entonces, ¿nadie quiere esto,
nadie?."
—J. Cortázar

Supo que había establecido las bases de un cortejo que bien podía llegar a ser su cortejo fúnebre. Que podía mantenerse en él mientras, al menos en apariencia, fuese deseado. Aceptó que jamás dejaría de fluir cualquiera fuera la cosa en que se convirtiera. "Sería bueno que no todo dependiese de mi", pensó, pero su tiempo había traspasado los límites y sus alternativas eran muy escasas. Aceptó por tanto que el propio mundo eligiera su senda y que la seguiría a favor o en contra de su querer más íntimo en el que esa relación se hizo colosal. Despertaba cada mañana deseando encontrarse con un buenos días que ni siquiera los gorriones, expulsados como los árboles de su ventana, podían expresarle. Hacìa un recorrido mental de algunos momentos atenazados en el viento. Cerraba los ojos, sonreía, se ponía serio y miraba adelante al espacio donde no hay nada, ni siquiera ese vacío que en un solo paso lo llevaría a la desconocida e incierta eternidad.

Recordó haberse definido como un vendedor de específicos, una especie de mago malo de esos que van a las primeras comuniones o de payaso que asusta los niños. Recordó haber advertido que no era buena compañía salvo en momentos de encantamiento y de ensoñación; y, como siempre, se negó a mostrarle su imagen: "la imagen no es uno, reiteraba, me puedes conocer mucho más a través de un párrafo que escriba que a través de una fotografia, así que tendrás que esperar a hacerlo en directo con una mesa y un café en medio." "Es arriesgado", advirtió:  "yo me atrevo a causar la frustración, tu a sufrirla."

Había pasado por ello. Había entendido que si bien en otros tiempos era posible y plausible hacer una conquista amorosa con persistencia, halagos y detalles, es decir imitando alguna danza nupcial de otras especies, hoy a eso se le llama acoso y puede acabar no en un lecho de rosas sino en uno solitario, encerrado entre rejas.
Las largas pausas no parecían ser un buen presagio. Dejó abierta la invitación de ese café. "No la reiteraré, dijo, deberás reclamarla pues de equivocarme es mejor hacerlo solo una vez".

El tiempo se agotó entre canciones de una voz hasta ese momento desconocida y versos en contexto. Un 'qué harás' tardío fue respondido por el silencio.

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junio 22, 2018

Oración




¡Señor! Haz que a mis amigos les guste más el fútbol y menos la política, que sufran menos por ésta y más por aquello. Amén.
Y haz lo mismo por mí.

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Mundo





Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


"No sé cuál es el medio donde te movés o como es en tu país." me escribe una buena amiga. Interesante planteamiento que cuestiona la zona de confort. Mi país no se diferencia mayormente del promedio e incluso, en males, de los de por debajo del promedio. En USA en estos tiempos separan niños de sus padres y unos y otros son metidos en jaulas. En la vieja Europa los barcos van, sin puerto de destino, cargados de mercancía humana; el mediterráneo es un cementerio. En Nicaragua el gobierno dispara contra las multitudes y se niega a irse. En Venezuela la moneda no vale nada, el poder se atornilla, la gente aguanta pero no resiste. En Canadá los tubos del petróleo arrasan. La corrupción acaba con Brasil, con México, también con nosotros. Sabemos poco de África, porque ¿a quién le importa África? ¿Y China? China crece y crece mientras el partido único se mete en la mente y la vida de sus mil cuatrocientos millones de habitantes. Turquía, Irán, Iraq. ¡Siria! Japón acaba con delfines y ballenas. La basura llena los océanos. Los polos se derriten. El aire se envenena. Pero vivimos. Hay mayor expectativa de vida, menos hambre, menos violencia, muchos avances científicos y muchas cosas buenas siempre despreciadas con el argumento de "podría ser mejor", bajo el cual todos los argumentos se agotan.

¿En qué medio me muevo? Si, aceptémoslo, en una burbuja propia, pero una burbuja transparente que mira hacia afuera y deja ver hacia adentro. En una que da espacio a las ideas de todos lados, que rechaza los fanatismos, todos. Incluidos los fanatismos que señalan que todo está mal, que no hay buena fe en nada ni en nadie. Que considera que el mundo está bien, pero la gente mal, en buena parte por culpa de la misma gente; por una inadecuada inteligencia y conformación de extraños y novísimos "derechos" derivados de la nada: del solo hecho de existir que también su cuestiona para quien no ha nacido mientras no se pide con tanta fuerza para quien no quiere ya vivir más.

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