Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




junio 12, 2006

Notas de Aire



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


... me siento en un parque a leer algunas páginas del libro de turno. Una frase llama mi atención, seguida casi que de inmediato por otra: "Todos somos educados solo para amar, aceptar, intentar descubrir una salida, evitar el conflicto." "... el tiempo que no termina nunca, que no pasa, que permanece en el Presente, donde están todos los secretos de la vida." Tomo nota de ellas. Camino hasta una tienda Juan Valdez, un tipo se cruza en el camino tocando una guitarra y cantando cualquier cosa. Debe ser un loco para hacer eso en plena calle. Compro un café y me siento a ver como en la mañana del domingo las personas pasan por la avenida las unas en un sentido, las otras en el otro. Los árboles que conozco desde niño están ahí, no se han movido un milímetro... ni siquiera han crecido porque recuerdo haberlos visto siempre así... el tiempo para ellos no ha pasado, cada cosa sigue en su lugar y allí permanecerá mientras la mano arrasadora del hombre las abata, las mueva, las suprima.


Las personas se mueven de un lado al otro, gastan tiempo, haciéndolo sin ser conscientes de que el tiempo es el mismo, que son ellas las que pasan frente a el tiempo que permanece siempre en el presente. Asumen que por moverse todo se mueve. Pobre hombre que cree caminar rápido cuando el que más corre lo hace a diez metros por segundo. Nada se mueve en realidad cuando la tierra va por una autopista que circunda al sol, sin baches, a 29.5 kilómetros por segundo, 106.000 kilómetros por hora, 2.544.000 kilómetros al día. ¿Y el sol?... el sol también vaga por ésta mínima porción del universo conocida por nosotros mismos y solo por nosotros mismos como Vía Láctea dirigiéndose a una constelación llamada también por nosotros mismos y solo por nosotros mismos Hércules que queda en cualquier parte y ni siquiera tiene estrellas de primera magnitud.

Y cada uno nos creemos, porque así nos lo enseñaron, que somos el centro del universo, la razón de ser de la creación. Demasiada pretensión. Exceso de orgullo.

Hay algo que todavía no nos cuentan o de lo que todavía no nos enteramos. En todo este mundo de ficción, hay algo que no vemos por creernos que 'hay una rosa en la palabra rosa, y todo el Nilo en la palabra Nilo.'


§

.

No hay comentarios.: