
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Cuando menos pensé
mañana había llegado
y no la vi.
Se había ido.
el ángel de la guarda
blandía una espada flameante.
sus ojos
no me miraban
me veían.
sus labios
eran acres
sus piernas no envolvian
mi cintura
cuando menos pensé
mis ojos miraban
sin ver nada.
*
mañana había llegado
y no la vi.
Se había ido.
el ángel de la guarda
blandía una espada flameante.
sus ojos
no me miraban
me veían.
sus labios
eran acres
sus piernas no envolvian
mi cintura
cuando menos pensé
mis ojos miraban
sin ver nada.
*
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