Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




agosto 22, 2010

Felipe




Tan pronto pasa todo cuanto pasa

— ¡Tan pronto pasa todo cuanto pasa!
¡Muere tan joven ante los dioses cuanto muere! ¡Todo es tan poco!
... Nada se sabe, todo se imagina.
Circúndate de rosas, ama, bebe
Y calla. Lo demás es nada.

F. Pessoa

— ¡lo demás lo es todo!
ojalá pudiera
sin sabor amargo,
olvidarme del rostro
de quien encadena mi muerte
a una primavera eterna.
...Y que viva el otoño y el invierno
porque el verano sólo deja secuelas
de un imposible devengado,
gastado tras las barras
encadenado a quien lo oculta
dividiendo ofertas de sacrificios humanos.
¿Qué acaso mi corazón no sería suficiente para el sol?

F. Parra



Te quedó casi tan bueno, Felipe, como el de Fernando. Pero Pessoa es Pessoa y Parra es Parra. Aún así, y me refiero también al mensaje, me enseñaste y aprendí a desconfiar de las salidas abruptas, en la alta noche, del lobo estepario que llevamos y que somos. Este viernes en la tarde también me enseñaron, ya lo sabía pero uno es terco, a no esparcir los aullidos fronterizos. Creía no hacerlo pero es que para quienes nos aman —y no lo dudes, hay quien nos ama y estamos menos solos de lo que sentimos— los ojos también hablan.

Es mejor, supongo, un verso que una línea: los dos garantizan la gracia en la desgracia pero al menos uno puede escoger en que lugar perder. En cual perder-se.

No, no... Le doy y le das la razón a Pessoa: lo demás es nada si lo demás 'es el rostro que encadena la muerte, si lo demás es el imposible devengado gastado tras las barras encadenado a quien lo oculta'.

"Circúndate de rosas, ama, bebe. Y calla". Es no quedarse ciego, sufridores que somos. ¡Qué difícil es ser consecuente y no ver sino lo visible!

¿Qué no eres el único? No hay nadie igual. Nadie que se te parezca. Un atardecer inolvidado nos encontramos navegando el mismo mar. El mío tendía a la calma del zen, el tuyo se agitaba en las olas del no se qué. (Si lo sé más no lo digo). Contigo me he permitido alguna ibertad nocturnas, alguna alcohólica, de la cual arrepentirme en la mañana y en los meses siguientes. Y la de hacer reclamos de ausencias.

A ti te abrazo con el corazón.

Anido el convencimiento de tus fantásticas potencialidades, de una inteligencia poderosa que un día dejarás fluir sin las angustias del yo puesto por delante. Así será que volarás, y serás no alguien que eso ya se es, sino eso cuya salida retienen los empaques.

Dos frases en estos días han expresado mi estado. "Me duele(s) aquí...", decía una. La otra, tomando una línea de Borges que se vuelve pertinente en su texto completo y que dedico como una caricia dérmica más potente aún de la que pides, rematada no con un "¿me extrañarás?" sino con un "¿me extrañaré?" más íntimo y real. Más próximo si se quiere.

"El porvenir es tan irrevocable
como el rígido ayer. No hay una cosa

que no sea una letra silenciosa

de la eterna escritura indescifrable

cuyo libro es el tiempo.

Quien se aleja de su casa ya ha vuelto.
Nuestra vida es la senda futura y recorrida.
El rigor ha tejido la madeja.
No te arredres. La ergástula es oscura,

la firme trama es de incesante hierro,
pero en algún recodo de tu encierro,
puede haber una luz, una hendidura.
El camino es fatal como la flecha.
Pero en las grietas está Dios, que acecha"

No tengas temor de saltar de mierda en mierda, pero hazlo descalzo. Así te darás cuenta.




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