Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




octubre 26, 2011

Notas de Madrugada


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


Estoy despertando en la alta noche.



Sin sentir por ello que sufra de insomnio, estoy despertando en la alta noche. He visto, a esas horas, reclamos de sueño y he querido hablar pero no puedo.


Le temo a ahuyentarlo si ha llegado, o provocar una respuesta despectiva si no, de la que me lamentaré luego muchas horas.

Y se me agolpan imágenes, sentimientos, pensamientos.

He caminado hasta la biblioteca para releer el párrafo resaltado que dedica Marguerite en su Adriano al hecho de que el sueño nos abandone. Y querido decir cosas. Pero he perdido la frescura de hablar sin sopesar. Horrible esclavitud a la que no cederé.

He leído su mensaje.

Abandonado en unos brazos, dije sin mencionar: "No está durmiendo y creo saber por qué. Es una razón desde el zen, y los tiempos en que nos dejábamos acariciar la piel con teorías ha pasado"

Amor: 

Al mismo tiempo que fácil es horriblemente difícil el procedimiento: Dejar de ser.  Abandonarse.

Porque atiborramos el cuerpo de cosas y la mente de cosas, nos echamos ese grueso fardo a las espaldas. Mientras esté allí no nos dejará dormir pues nos aplasta. Fardos de fardos.

No hay día que algo tuyo y mio, de los tiempos en que había nuestro, no se atraviese. Sonrío con un dejo de amargura, leo algo o digo esto se lo escribí o lo hicimos para nosotros.

Debe pasar así con aquellos para quienes eres todo. 

Déjate querer.

Preguntas cuándo se emprenderá el viaje. La tristeza es una compañera fiel, inevitable. La muerte un reclamo permanente para un espíritu con razones para sufrir la primera y desear la segunda.

El viejo lobo lame sus heridas y quiere escribir odas a lo ido, pero se detiene al darse cuenta de que lo ido sigue en su corazón que es el único lugar en donde estuvo y donde pueden estar.

No. No plantearnos lo que somos más allá de seres humanos. Bohemio o trabajador. Pero por sobre todo el si mismo mismo que se es.

Mi admiración por ti no ha disminuido desde que surgió una tarde de viernes en que nos unió una encrucijada. 

Aprecio y rememoro esa voz preocupándose por mi en noches terroríficas.

Tal vez nos hayamos hecho más egoístas.
Tal vez le hayamos cedido espacio al miedo y a la desconfianza.


Tal vez el lobo se aterrorice de su sombra.

Tal vez la sombra te asuste. 


Ah..! quien pudiera "aprehender otra vez la exacta sensación de aquellos sueños fulminantes de la adolescencia, cuando uno se dormía vestido sobre los libros, arrancado de golpe de las matemáticas y el derecho, y sumido en lo hondo de un sueño sólido y pleno, tan henchido de energía sin empleo, que en él se saboreaba, por así decirlo, el puro sentido del ser a través de los párpados cerrados".

Ve. Óyeme:

Duerme cuando el cuerpo te pida dormir, no cuando te de la gana de hacerlo.

Concédete el derecho de abandonarte. 
Para el tren. 
Date un respiro. 
Deja de competir. 
Detén la máquina.

"También ausente eres mi presencia más cálida, mi más pura nostalgia."

Que se te quiere. Desde el corazón.


§


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