Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




mayo 11, 2014

Cumbres borrascosas



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Mayo era el mes de la virgen. Era el mes del día de la madre. En los pueblos se celebraba con sencillez austera. Era un día de afecto, sin tanto de comercio. Los que tenían la madre viva lucían un clavel rojo en la solapa. Los que la tenían muerta uno blanco. Recuerdo a mi padre poniéndonoslos. Se iba al cementerio porque en alguna parte de la escala habría siempre una madre muerta. Los hombres simples se embriagaban en las cantinas por cualquiera de las dos razones y sonaban a lo largo de la calle real canciones que hablaban de nostalgia conocidas por ese nombre: "madres". Aún es posible escucharlas en los bares barrio-bajeros si uno se atreve a ir a ellos. Solía tener mucho trabajo la policía ese domingo. 
Mayo también era el mes de las lluvias y se esperaba y ocurría siempre un aguacero mayor que todos al que se le llamaba "la borrasca de Mayo". Una borrasca de mayo bajó una roca granítica con una cruz que sirvió de nombre a la hacienda ancestral, La Cruz. Aquí pasó el jueves. Un aguacero macondiano, apoteósico. 

Borrasca. Fuerte palabra. Hermosa y sonora.


Hubo otra borrasca.
Dice la canción:
Cuando se nuble nuestro limpio cielo
cuando aparezca en nuestro amor borrasca
lo conveniente es meditar
y entonces esperar
a que una nueva paz renazca...


Mi propósito vital fue nunca hacerle mal a nadie, y terminé siendo borrasca.

.

No hay comentarios.: