Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




julio 04, 2014

Notas de alta noche.




Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


Exponer palabras es un acto peligroso contra el que algunos muy inteligentes han desarrollado frases como "se es amo de lo que se calla y esclavo de lo que se dice". Absurdo que debe aceptarse como sabio. La exposición de la palabra es un suicidio, o es una puñalada. Es un juego de concesión y de complicidad de lado y lado. Es un hermoso juego apto para las personas que dejaron de serlo para volverse humanos. Pero el lago de los patos no admite sino "¡cuack!" como propuesta y "¡cuack!" "¡cuack!" como respuesta. Ese lago es lo que se quiere sea el universo entero. Cuando se muestra la luna a quienes del mismo forman parte, los patos siguen mirando el dedo, pero, en un momento de conciencia, dándose cuenta que mirar un dedo es una bobada que se refleja en el espiritu puesto que nadie puede verse por si mismo el rostro, cambian la cara de bobos a pendejos, y se hurgan con el propio las narices. Para disimular.
1.
“Como un disco acabado
que gira y gira y gira
ya sin música
empecinado y mudo
y olvidado.
Bueno
así.”

Poema número 47, No.

Idea Vilariño.

2.
Un mundo en el cual el suicidio sería la norma cuando comenzara el debilitamiento irreparable de las facultades. Los que a ello se negaran podrían vivir, pero sin honor.

M. Yourcenar.

3.
últimamente las noches

amanecen
blancas como la flor del ciruelo

Busón

4.
El suicidio como autarquía, hágalo usted mismo.

Gesualdo Bufalino

5.
Una vez cada cien mil años los demonios autorizan ochenta suicidios en el infierno. Nadie sabe quiénes serán los elegidos, y todos los habitantes bullen en adulación para los torturadores, intrigas y mala fe entre los torturados. El sector radical de los ángeles ha hecho pública su protesta a fin de que Dios, en Su Infinita Bondad, presione a los demonios. Porque no está bien que a la tortura de la infinitud se añada el castigo de la esperanza.

José Emilio Pacheco

6.
El suicidio más acostumbrado en nuestro tiempo es pegarse un balazo en el alma.

Nicolás Gómez Dávila

7.
"...Qué extraña ha sido realmente mi vida! -pensó-. Qué rodeos tan curiosos ha dado!...Qué camino el mío, sin embargo! Cuánta estupidez, cuántos errores, disgustos, dolores y desilusiones he tenido que soportar sólo para poder volver a ser un niño y empezar de nuevo!...He tenido que probar la desesperación, rebajarme ante la más insensata de las ideas, la del suicidio, para poder sentir la gracia, para volver a oír el Om, para volver a dormir bien y a despertarme tranquilo. He tenido que convertirme en un loco para redescubrir el Atmán en mi interior. He tenido que pecar de nuevo para poder revivir. ¿Por dónde me llevará aún mi camino? Es un camino absurdo, que avanza dibujando curvas, tal vez en círculo. Que avance como quiera. Yo lo seguiré...

H. Hesse, Sidartha.

8.
Leyendo la vida de Empédocles, me dí cuenta de cuán antiguo es el deseo de uno de convertirse en Dios. Esta carta, en cuanto a mi concierne, no intenta esto. Por el contrario, yo me considero uno de los hombres mas comunes. Vos debés recordar esos días, veinte años atrás, cuando discutimos "Empédocles sobre el Etna" bajo los árboles de tilo. En esos tiempos yo era uno de los que deseaba convertirse en Dios.

Ryonosuke Akutagawa.

9.
Desde hace unos días, vuelve a rondarme la idea del suicidio. Cierto es que pienso en él a menudo, pero una cosa es pensarlo y otra sufrir su dominio. Acceso terrible de obsesiones negras. Me va a ser imposible durar mucho tiempo así por mis propios medios. He agotado mi capacidad para consolarme.


Cioran

10.
"Una biblioteca –dijo Ralph Waldo Emerson–, es un harén." ¿Y si fuera un polvorín?


Gesualdo Bufalino


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