Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




junio 14, 2016

Polvo






Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Pasas tu mirada alrededor y ves todo lleno. No hay un espacio donde guardar nada. Te dicen que no tenemos donde guardar las cosas, que es necesario más espacio. Te decides y abres el primer cajón. ¿Qué hay aquí? Documentos importantísimos de hace decenas de años por los cuales nadie ha preguntado ni preguntará ya. La razón de la vida metida en carpetas: centenares de facturas cuyo pago ya nadie requiere que acredites. Carpeta tras carpeta todo puede ir pasando por la trituradora en medio del polvo que guarda, ay, ciertos olores que en algún momento fueron fundamentales. Rezagos de su perfume y de mi loción. Todo huele a ello, pero también a muerte. ¿Y estos papeles para qué seguir teniéndolos guardados? Abres otro cajón que está lleno de disquetes de aquellos de 3.5" ya ilegibles. De planos amarillentos que se rompen al desdoblarlos. Los proyectos realizados y los que no, siguen ahí. Todo pasa, con un poco de nostalgia y un mucho de ira contenida, a la basura. Sucede que eso fue la vida. Y que quizás tengamos el temor de que, al vaciarnos de ello, nos vaciamos también de esta. Nada tiene interés fundamental en realidad. Por prescindir de ello nada pasa. Si ha estado ahí quieto puede retornarse a un dueño que dirá ¿para qué me mandan eso?, o eliminarse de manera expedita.

Somos ese montón de cosas que hicimos, estudio, diplomas amarillentos y desuetos, trabajo.  Radiografías, exámenes de laboratorio de la caca de hace diez años que nada tendrá que ver con la de ahora. Uno se aterroriza antes de cansarse o se cansa antes de aterrorizarse cuando ve que todo eso, tan importante, no es nada. Que la fractura sanó y que alentamos. Somos lo que archivamos y archivamos mal. Pero al ir dejando vacíos los cajones se siente un vacío interior. Y se detiene. Revisaré el resto después... Pero es que al ver sin nada lo antes lleno, algo te anuncia que eso bien puede ser el ataúd, o la caja de las someras cenizas a que lo reducirán muy pronto.

También sabes que dentro de ti aquello que te llena quizás está ahí sin que esté y que, siendo pasado, ya no es nada. ¿Qué tan muertos están los muertos? ¿Qué tan vivos los vivos? Despojos.

§



No hay comentarios.: