Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




julio 18, 2016

La mesa del lado



 Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Hablan al lado de aceptación. Un  concepto en desuso. 
Agenda que no me involucra en una época en que todo gira alrededor de la enajenación, lo que otros quieran, lo que puedan querer y lo que imaginan quieren.
Para mi dicha o desgracia n
o hago parte, por sustracción de materia, de ese entorno.
Vida en permanente y elevado estado de excitación. Sin una pausa, una cosa debe seguir a otra con tal que sea algo: quién dijo qué, quién padece qué, qué hizo quién, qué hace, donde está, estuvo o estará, qué supongo, cuál es el último chisme
 ¿Qué hay para hacer? ¿Y qué nos inventamos? El mutismo que no es silencio debe verse como grosería. Es que no tengo nada que aportar en ese plano. ¡No dices nada!, reclaman. ¡Es que no escuchan! respondo. No es falta de aceptación. Me siento cómodo con la gente y entre ella. Es uno el no aceptado, el raro
Leer. Un libro siempre es amigo dispuesto con quien se dialoga sin palabras.
Me aparta de la gente la necesidad de verbalizarlo todo, de tener que decir y repetir lo dicho y lo evidente. Si hace frio, hace frio y punto. Si calor, igual. No podemos hacer que llueva, ni evitarlo. Podemos refugiarnos. Si se conoce la respuesta, sobra la pregunta. La comida sabe a lo que le sabe a cada cual; si gusta o no a cada uno le gusta o no. Y así es todo.
La reafirmación de la existencia es la aceptación de lo que hay, dice el Zen.
Tu no eres yo. Soy consciente de que aquello que me importa difícilmente importa a otro. Entonces hay que abstenerse de proponer, porque ¿para qué? Si responden será para evadirlo; si no, me sentiré frustrado como los demás conmigo.
Alaracosos, hablamos y hablamos y hablamos. Si no hablamos no existimos. El personaje de Munch grita, al tiempo que se tapa los oídos.
Las cosas se arreglan aplicándoles el principio de Ockham: la respuesta más sencilla es frecuentemente la mejor. Resueltas no hay que darles más vueltas. ¿Para dónde va? Para allá. ¿Cuándo? Ahora. ¿Cuándo vuelve? Cuando llegue.
La naturaleza humana es lo que hay. Formo parte de ella. Contribuyo al disgusto y también a la basura.
‘Discurso humano que es, a fin de cuentas, todo aquello en que se ocupan la mayoría de las vidas conscientes, llevo por ello un tedio de asco, una angustia de exilio (o de inxilio) y la conciencia de mi encogimiento entre la gente real; la condena de ser vecino igual de los otros inquilinos de la aglomeración mirando con asco la basura ajena que se amontona en el zaguán que es la vida.’ Digo, siguiendo lo que leo.
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