Es realmente bello cuando alguien viene de un pasado que nunca pasó y te dice "usted sabe que lo quiero mucho". Ese alguien deja de ser alguien y se hace, además, algo. Algo físico y metafísico, tangible, inasible, que, como todo lo bueno, se huele, se saborea, se consume, embriaga y hace sonreír y aligera una tarde que venía llena de agobio invencible en apariencia.
Agradezco al cielo esa voz.
©lfg-c
No hay comentarios.:
Publicar un comentario