Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus. "
Epicuro

"Ciegos que viendo, no ven."
José Saramago

Crónicas, escenas y reflexiones sobre el mundo y lo que veo.

mayo 29, 2026

¿Qué es pensarte?

 

 ¿Qué es pensarte?

 

Luis Fernando Gutiérrez Cardona

 

[Uno escribe para entenderse, pero termina revelando a quién estaba mirando por dentro.]

 

Frecuentemente, a la pregunta ¿qué has hecho?, uno responde —o le responden—: pensarte. La frase suele llegar sola, sin explicación. No viene seguida de un porque escuché esta canción, ni de un porque pasé por aquel lugar, ni siquiera de un y me pregunté cómo estarías. Se pronuncia y se deja ahí. Dos respiraciones después ya se olvidó.

A veces, y no me siento del todo bien por ello, completo en voz alta o en silencio: “¿Qué he hecho para merecerlo?” Aunque sospecho que no pregunto por el mérito sino por otra cosa: ¿qué parte mía habitó ese pensamiento?

Hoy una música —de esas que son sonido y evocación— me lleva a preguntarme, luego de pensarte: ¿qué es pensarte?

Porque pensarte no es recordar. Recordar es registrar; pensar es habitar. Decir pensarte es una confesión.

Es como lanzar una piedra al vacío. No se sabe dónde caerá. Puede tocar el agua y abrir ondas. Puede rodar por la ladera haciendo ruido. Puede estrellarse contra otra piedra y hacerse polvo. El pensamiento sale de uno, pero su destino no le pertenece.

Pensarte era sencillo. Bastaba una ausencia, una carta, una fotografía guardada entre páginas. Hoy pensarte puede ser ver tu imagen retocada en alguna red y pasarla con el dedo. Un gesto: aparecer, deslizar, desaparecer.

Pensarte es hoy sospechoso y peligroso. Como están las cosas, acaso delito. Violación de la intimidad. Acoso. Apropiación indebida de una presencia.

No mire a los extraños, reza un cartel en el metro o en un parque. Pero extraños son todos.

El otro se ha vuelto territorio cercado. Mirar demasiado incomoda. Pensar demasiado inquieta. Acercarse requiere permisos expresos. El mundo pide distancia mientras multiplica las vitrinas.

Entonces, ¿qué queda de pensarte?

Tal vez siga siendo llevar al otro como conversación interna. Preguntarse qué diría, cómo miraría, si sonreiría. Hacerle un lugar cuando no está. Seguir construyéndolo.

La música ayuda a entenderlo. No trae archivos; abre habitaciones. A veces uno escucha y no vuelve a una persona: vuelve a la versión de sí mismo que existía junto a ella.

Entonces la pregunta cambia. Tal vez no sea ¿qué es pensarte? Sino: ¿quién soy cuando te pienso?

Al pensarte, el que aparece es uno mismo. O el extraño que mira a otro extraño.



 

No hay comentarios.: