Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




octubre 08, 2008

Dialogo en el espacio




1.
El Rev Dr Peter Mullen, rector de St Michael’s Cornhill and St Sepulchre without Newgate in the City, escribió en su blog (actualmente fuera de línea) que la homosexualidad es "claramente antinatural, una perversión y corrupción de los instintos y afectos causa de enfermedades mortales ".

Hagamos que los homosexuales lleven obligatoriamente en sus espaldas un tatuaje con la leyenda: "La sodomía produce serios daños a la salud" y "La felación mata".

El obispo de Londres declaró que la publicación como altamente ofensiva. Al parecer el sacerdote podría enfrentar sanciones disciplinarias.

En tanto, el reverendo Mullen manifestó que él no ve ofensa alguna. "Escribí algunas palabras satíricas en mi blog, y nadie con un mínimo sentido del humor o conocimiento de la tradición satírica inglesa lo tomaría de otra forma que como una broma".

2.
Un gran número de sacerdotes católicos expresó preocupación por el eventual avance de la idea.

3.
Un numeroso grupo de musulmanes expresó que sería sumamente apropiado que a los cristianos se les tatuara en la espalda "El cristianismo produce serios daños a la salud" y a esa manifestación se unieron con voces de apoyo los pocos sobrevivientes de muchos pueblos indígenas de América. También dijeron que podría agregarse la frase "La felación mata" en consideración al abuso que hacen esos cristianos de su lengua. Después dicen que son palabras satíricas, pero es por disimular mientras meten el cuento.

4.
¿Serán musulmanes que ya se tatuaron, quiero creer?

5.
Los musulmanes, ya tatuados, preguntaron: "¿Quién pegó primero?". Pedro El Ermitaño dijo "¿Sería yo, señor?". Mientras, el Imán de Qom se sostuvo en que la principal enseñanza de El Corán es -justamente en su sentir- "ojo por ojo..."

6.
Todos los creyentes tienen razón, that's the question. la racionalidad es la no violencia, las religiones no son racionales. Además, como se sabe, ojo por ojo, y el mundo quedó ciego.

7.
La odontóloga que visito prefiere el "diente por diente". Sobre todo a la hora de formular la cuenta.

8.
Estimado Luciano, un "pero" pongo pues yo diría, si hablamos del ser humano que, todos los creyentes son animales racionales como los no creyentes, y que tarde o temprano están condenados al "uso de razón". La racionalidad del ser humano, no me parece que impida la violencia, no es la "no violencia". Si fuera como dices nunca habría habido violencia, desde el momento en que aparece la racionalidad, la violencia según tú, hubiera dejado de existir. Me parece más preciso decir que las religiones "no son razonables", su objeto escapa a la razonabilidad, (o quizás mejor dicho que no soporta el análisis científico), pero surge de la racionalidad como surgen de la misma la matemática o la geometría.

Saludos sin razón alguna, por el placer de saludar, y platicar


9.
Como coincido con los motivos que explicas al final, agrego: al decir que las religiones
no son racionales, incluyo implícitamente y sin más remedio a buena parte de la sociedad humana, que es la que adhiere a las religiones. o sea que no hay religiones sin creyentes -como diría perogrullo- y en cuanto a la racionalidad, es un objetivo, antes que una característica de la especie. (De allí mi alegre pesimismo).


Con el mismo placer por estos intercambios, estés dónde estés y hasta la próxima.

10.
Falta sustento si la afirmación es que las religiones surgen de la racionalidad, o si es que el objeto de las religiones surge de la racionalidad. Podría afirmarse con buen sentido que es eso o lo contrario, como dirían Les Luthiers: surgen de la irracionalidad y su objeto es la irracionalidad. Aunque quien sabe. Aquel llamó un cura in articulo mortis "por si las dudas"

Saludos con el mismo placer, por las mismas causas, en el mismo sitio y hasta el mismo tiempo.

11.
De eso estaba discurriendo hace unos momentos. el "por las dudas" es simplemente el miedo a la muerte; pero el ser humano no puede limitarse a esperar -cosa de sabios- y necesita imperiosamente saber antes, ya que presume, espera, ruega y clama que pueda ser él mismo después del final. O sea, una estupidez a la altura de su esperanza.

12.
Esperanza, que es mentira a la medida ajena. Como las ilusiones lo son, a la medida propia.
13.
Las palabras que somos

El mal es la humanidad. no es exterior, es intrínseco; no es un enemigo ajeno sino parte de lo que somos, y en ocasiones la parte dominante. El bien es la ausencia del mal, no su contrario. El mal es propio de la naturaleza humana y toda ambición lo incluye. No es eliminable y como máximo entendible. El miedo a la muerte es inducido por la percepción del mal que somos, en el sentido de que puede condenarnos y exiliarnos de la ilusión del paraíso. pero el mal es lo que genera la necesidad de la acción, que desde antiguo se define en hubris/hybris. palabra que no existe en la lengua castellana y que remite al vocablo griego hýbris entendido como violencia, insolencia, ultraje. No tiene certificación etimológica porque no es sólo una palabra antigua sino principalmente la definición de una estrategia. Y las estrategias se manifiestan al actuarlas; no se anticipan ni se revelan, so pena de que pierdan su potencia. Porque el mal entendido de este modo arcano y antiguo es la significación de la audacia contra la idea de la creación como concesión de los dioses, contraria al concepto de naturaleza como proceso auto generado. Desde prometeo, desde antes del paraíso. Entre estas dos concepciones se debate la existencia humana, alimentada por la certeza de la finitud del tránsito y la esperanza de algún tipo de trascendencia. Por esa la hubris se hace necesaria. Hubris es galileo y de allí su condena, generada en las mentes temerosas de los auto promovidos licenciatarios de promesas celestes. Hubris es la ciencia y explica el milenarismo que caracteriza a la ignorancia, que resume a la humanidad a mera espera de una salvación incógnita. Hubris es una palabra potente, a la medida de la fisión del átomo, que por definición es la representación del más reciente de los miedos humanos. Esa es la idea de fondo, el divortium aquarum de la especie, la división entre esperar o desafiar. la admisión de la peligrosa ambición humana de suplantar a los dioses; la etimología moral de todas las cornejas siniestras y las manzanas tentadoras que desde siempre mandan señales ominosas al mundo; que incluye desde las religiones a los horóscopos, su versión simplificada. En síntesis el mal es una desviación, el sub producto de la grandeza de la hubris, cuyo sentido último es la audacia de superar la duda más antigua: si hay conocimientos que deben seguir siendo desconocidos, opuestos a la grandiosa necesidad de desentrañarlos precisamente para que pierdan su sentido de amenaza. de allí hubris como arrogancia y pecado, o legítima ampliación del conocimiento.
(Luciano Tanto, perdiendo el tiempo).

14.
Perdiendo el tiempo conseguiste que lo ganásemos.

(Los otros dialogantes son Luciano Tanto y karmenblazkez)



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