Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




marzo 27, 2012

Pequeño diálogo nocturno



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Hugo Blandón R.- Entonces, ¿cómo vamos?
Luis.- No bien. ¿Y tú?
H.- Bien,  relajado un rato.
L.- Que pasa en tu noche de domingo.
H.- Andaba terminando unos dibujos.  Y que tal tu fin de semana, tiempo sin saber de vos.
Si. Tiempos sin sabernos. La vida es como un corral abierto, que cerramos.  Mejor ir de patines, que pensar en tantas pendejadas,  supongo
H.- De pronto las ruedas no instruyen en tu perspectiva, en la mía sí. Creo que la vida es un poco más que escritos.  Que podría sentir sin vivir. ¿Acaso las letras o pensamientos filosóficos se quedan solo en eso,  en lecturas?
L.- No he dicho eso. Ni nada que lo sugiera.  Las lecturas son un esfuerzo perdido, innecesario a la larga. Hay más lectores de Platón que Platones. Y leer a  Yourcenar no lo hace a uno Yourcenar.
H.- Supongo que no todos podemos creernos platoncillos cuando existen magnitud de personajes un poco mas subrreales.
L.- Podemos creernos lo que somos y hacer con ello aquello para lo que fuimos hechos, o sea hacer el amor, o tener sexo si es que existen diferencias en ello, que no lo creo así.
H.- Menos mal que somos seres concebidos para creer en lo que se nos plazca. Nadie puede evitar que demos los pasos que sabemos que existen para alcanzar alguna forma de inmortalidad
L.- Y que cambiamos de creencia cada que queremos. Hoy caminé por senderos lodosos mientras pensaba y trataba de no mostrar lo que sentía a las plantas y los animalitos que por allí estaban. Me suponía acompañado, observado, vigilado. El policía que está adentro.
H.- ¡Vigilan tu conducta!
L.- El inmortal, en todo caso, no llega a enterarse que lo es.
H.- Pues cada uno de nosotros ya tenemos garantizado un lugar entre las estrellas, si somos lo suficientemente valientes para hacer el viaje
L.- ¿Cómo es eso?
H.- Uno de los temas que suele ocupar el pensamiento de cualquier persona que se involucra, aunque sea breve e inocentemente, en el estudio de los fenómenos psíquicos, el ocultismo, la magia ceremonial, la astrología o cualquier otra de las pseudociencias que están de una manera u otra relacionadas con todo lo anterior, es el desafió a la realidad que suponen.   De ahí la cuestión de la realidad, o bien, de lo que es o no es real.
L.- Nada que objetar ni agregar. En lo personal la inmortalidad en cualquier forma que se adopte, incluida la reproducción, me parece aburrida y absurda... ¿cuántos pueden decir el nombre de sus ocho bisabuelos? Y eso fue ayer. Algunos no pueden decir el de sus abuelos, y lo que es peor: ni siquiera el de su padre.
H.- Lo que no estamos cuestionando aquí es el uso popular y el significado de la palabra cordura. Me suda la moral. Además, ¿ha habido algún momento en la historia de la humanidad que se pueda denominar ''el despertar de la conciencia''? Y si lo ha habido, ¿fue un paso de un estado de inconsciencia a uno de consciencia? ¿De la sombra a luz? ¿Un momento que podríamos decir fantasía?
L.- Que todos estamos locos/dijo la loca/que verdad mas amarga/dijo su boca. De hecho no cuestionamos nada ni nos cuestionamos. Eso no es más que una excrecencia del ego o lo que es lo mismo, un vómito. Si el camino no es el simple de solo ser testigos, el que queda es el de ser briznas en las manos del dios que más nos guste. Esta noche bastaría una piel que hiciera el papel de desodorizar toda moral al uso.
H.- Si eso sucedió de esa manera, se podría plantear la hipótesis de que los miembros de la familia, que todavía no han evolucionado hasta el punto de llegar a ser “humanos'', puedan estar viviendo en un estado de inconsciencia similar al estado en que entramos en nuestros sueños. ¿Divagar o simplemente sometidos a creer en un pensamiento ya escrito?  O simplemente nos llamamos Historiador... Inventador, portador de datos curiosos)
L.- Reconozco un ser en el ser que no es, o sea aquel que no ha sido forzado a ser miembro de la familia, y es por tanto libre. El término vivir es una convención en proceso de revaluación.  Sobre creer: cuando se dice creer hay que correr a revisar el mal aliento. Algo se empieza a pudrir inmediatamente se usa la palabra creo. Puedo, creer eso, si en el poder salvífico del cianuro. O de la paja.
H.- En tal caso te regalo mi locura y las pocas neuronas que quedan ya.
L.- Amén. Gracias por sacudir las mías. Feliz noche.
H.- Igualmente lobo. ¡Magia para tu noche!

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