Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
1.
Solía decir "Yo te amo". Un dia la brisa se llevó ese yo y decía
"Te amo".
Una ráfaga arrastró el te, y quedó en "Amo".
En un giro
sutil no me sonríe ni lo hago: obedezco.
2.
"Llegué hasta tus besos, tus abrazos, llegué y ni me enteraba entonces,
pero me enteré inmediatamente: eras pérdida y ganancia".
El poder
arrollador de las palabras dichas.
Era hermosa la vida cuando vivir era
insistir. Dejó de serlo cuando vivir se hizo desistir.
3.
¿Llegué tarde? No. El hito en la linea no nos pertenece. Las cosas
pasan. Pasan: esa palabra tiene significado de suceso y de tiempo; pasan
porque ocurren y pasan porque dejan de ocurrir.
Mis reclamos, necios,
inoportunos, tal vez quieren impedir que se congelen en una especie de
cuadro de imágenes estáticas lo que fueron locos movimientos del
viento, de los árboles, de extraños mensajeros, de luces titilantes, de
millones de luces. Creamos un tesoro que, como el ladrón de los cuentos
arábigos, se cerró con una enorme piedra dejando un maravillado intruso
dentro que, admirador del mismo, requiere con el unico fin de
re-querer. Sus cinco notas son tragos que apuro de golpe y
me embriagan al amanecer. Amanecer que no deseo. La piel no fue un
sueño, ni esos ojos que se fundieron con estos en una única conversacion que
solo resistió hacerse en silencio. No fue sueño sus manos ni sus pies que dejaron
huérfanos estos labios. Sus pies, cálidos y momentáneos compañeros
de estas manos.
Un relámpago.
Este navegante de un bote sin remos anhela una ola que lo arrase.
Te llamó mago y magia.
Te huele, te sabe.
Pero se reconoce duna.
Este navegante de un bote sin remos anhela una ola que lo arrase.
Te llamó mago y magia.
Te huele, te sabe.
Pero se reconoce duna.
Deshazme viento, ola, tormenta.
Que no amanezca
otra vez, que no amanezca.
4.
Camino de la oficina pasaba por frente de su trabajo.
5.
...
Camino de la oficina pasaba por frente de su trabajo.
Un dia volví la cabeza y alli estaban sus ojos.
Coincidimos una noche en la barra del bar que me gusta
¿Coincidimos?
Nunca había estado alli, supe después.
Nunca había estado alli, supe después.
Había un asiento en medio.
Nos miramos.
Alguien ocupó la silla.
No se atrevió, ni me atreví.
Volvimos a vernos al mirarnos
camino del trabajo.
Contarlo estremece mi corazón.
5.
...
Pónme, discretamente, en la lista de quienes te aman. Allá, en el final.
§

1 comentario:
Son hermosas estas palabras y llenas de sentido.
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