Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




diciembre 08, 2012

La mesa del lado




Luis Fernando Gutiérrez-Cardona




 

Cuando tenía esa edad, más o menos, y también en el colegio, ella, a quien amaba, inseparables, decidió darme la espalda. En silencio y sin decir nada. Simplemente me apartó negándome el saludo, negándose a mi compañía.

La seguí por donde caminábamos. Repeti las rutinas. Nada. Era como si le hubiesen prohibido mi compañia. ¿Pero porqué? Cómo fue de doloroso aquello.

A un amigo en común le pedí que le preguntara la razón. Si lo hizo y si la supo, nunca me lo dijo ni se lo pregunté. Tuvo que ser grave aunque aún visto a la distancia no hice nada que objetivamente pudiera haberlo causado. Pero el entorno es poderoso.

Comprendí unos dias después que era su derecho. Silencié el dolor, disimulé la ira, callé la reacción.

Al terminar el colegio la vida hizo lo suyo. Me fui a otra ciudad. Ella, no supe a donde. Años después coincidimos en una reunión social. Invitados de la misma persona compartimos lugar. Saludo como el que se da al que se conoce pero con quien no se tienen nexos. Conversación fluída alrededor de no recuerdo qué; nada sobre nuestras vidas, el espacio a la nostalgia lo llenaron otras.

Nos despedimos con un apretón de manos seco. Hasta el dia de hoy en que si nos encontráramos, en caso de reconocernos, nos ignoraríamos.

Visto en perspectiva hice lo que habia que hacer. "Debiste haber luchado" alegará alguien. Pero no. Si no valía para ella, ella no valdría para mí.

Regresa ese momento con una oleada de luces grises y amarillas que vienen del occidente en una tarde calma, extraña. Suena una canción llena de poesía. La pantalla devuelve una mueca que quiere ser una sonrisa débil.

Si es verdad que olvidé ¿porqué entonces no olvidé?

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