Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




enero 03, 2013

La Lora





Luis Fernando Gutiérrez-Cardona



En su Historia de la Sexualidad, Foucault, sodomita él, invertido él, marica él, pervertido él, víctima del sida él, anota: “El sodomita era un relapso, el homosexual es ahora una especie.” 

O sea, de penitente reincidente a conjunto de iguales. 

Pero he aquí que ha devenido en especie invasora que reclama territorio, se lo apropia, lo exige, se lo toma y, si es posible, se come las nativas. En más de un sentido. Especie que acepta, por sufrir, los calificativos de bíblicos a freudianos antedichos, y se da uno nuevo: el de “diverso”. Pero que pugna por ser reconocida entre los patos, no como otro pato, sino como pato de otro corral para mirar desde él como diverso al otro: ¡cuack! dicen allá, ¡cuack, cuack! responden acá.  Corral de bares,  ambientes, demandas, reclamos de igualdad. 

¿No que diversos? 

¿Es transgresión la transgresión? Si lo es, despierta rechazo porque sí; si no lo es, no hay que usarla como arma de batalla. Una camiseta que diga “soy gay y qué” es tan insufrible como una que diga “soy narizón y qué”. Se trata de sentirse lo que se es porque se es.

El reclamo homosexual de admisión en instituciones como el matrimonio, es un reclamo asimilasionista, derivado a la decisión de los otros, que se lo pelotean. Foucault anota:

“Si se pide a la gente que reproduzca el vínculo del matrimonio para que su relación personal sea reconocida, el progreso realizado es nimio…. En vez de decir ‘tratemos de reinsertar la homosexualidad en la normalidad’ digamos lo contrario: ¡No! Dejemos que escape en la medida de lo posible al tipo de relaciones que nos propone nuestra sociedad e intentemos crear, en el espacio vacío en que estamos, nuevas posibilidades relacionales”
Es vivir y dejar vivir. 

Podría ser muy simple: si el drama es el Artículo 42 de la C.N. que dice:

Art. 42. La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla”
ello se sustituiría sin casi cambiarlo diciendo: 

Art. 42. La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre o por la voluntad responsable de hombres y mujeres de conformarla.”

Listo. Si tal es la idea. Que me temo puede no llegar a tanto cuando él diga a él: “Ya puse la bicicleta a nombre de los dos, haz tu lo mismo con el Mercedes.” 

Es que lo que vale entre hombre/mujer no vale igual entre hombre/hombre y mujer/mujer. Porque si no ¿entonces pa’que?

Foucault murió en 1984 y ha llovido, pero es fácil coincidir con él en que no se trata de insertarse en las relaciones atávicas. La lora con la palabra matrimonio y la pelea por él, atropella las especies que se consideran estables y establecidas. Es creando esas nuevas relaciones, de características nuevas y nuevos nombres que lo diverso se expresa como diverso. 

Que sea lo mismo, está bien. Pero distinto.


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