Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




febrero 23, 2013

Sobre la Ley 100 y otros odios.


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

... Pero el punto que no tocan es el de la sensibilidad y el compromiso social. Las leyes pueden ser perfectas, pero si los hombres que las aplican son bandidos poco puede hacerse.  Antes cuando existian solo el ISS y la Caja Nacional de Previsión esto tampoco era el país de las maravillas en materia de salud. El último gerente del ISS estuvo a punto de comprarse un jet privado. 

El resultado de la privatización es horroroso, porque los privados los hicieron horrorosos; porque a pesar de que los recursos de la salud son enormes, la plata se deriva a pagar Gerentes y tren administrativo costosisimo, clinicas de garaje, locales en cualquier calle donde la gente hace cola al sol y al agua, y no a aquello para lo que debe ser. Y claro: al robo descarado, a los hoteles particulares para los "dueños", a las inversiones en otros paises, a patrocinar torneos de tenis y otras extravagancias. A publicidad, que debería estarles prohibida ¿pero cómo? Te imaginas lo que protestarían los dueños de El Tiempo, hoy Sarmiento Angulo uno de los hombres más ricos del mundo, o el de RCN un poco menos rico aunque cuando la riqueza es tanta ¿qué diferencia hace un par de miles de millones mas o menos?, ¿o de Caracol, que es de un grupo español depredador? ¿Y la televisión? 

Hoy cualquier hospital de pueblo tiene que ser una "empresa" independiente, con Junta Directiva, Gerente General y Subgerentes, Contadores, Revisor Fiscal y toda la parafernalia asociada. Si. Los profesionales de la salud son lo más bajo en esa escala. Tienen que atender un paciente cada quince minutos y quienes lo somos percibimos que miran más al computador que a uno, porque además les toca. Por eso menciono el caso de ips o como se llamen, que como empresas, siendo de médicos y gestionadas por médicos, consiguen miles de millones en ganancias en su primer año de funcionamiento. Lo digo porque me consta por razón de mi oficio. Posteriormente las quiebran, porque es eso lo que les conviene. 

Nosotros somos Santanderistas puros: toda la culpa se la echamos a la ley. Pero ¿y la gente? La gente es la que le retuerce el pescuezo a las normas para abusar de ellas en su beneficio. Ojo: cuando digo la gente no digo los profesionales de la salud, sino quienes abusan de su posición de poder. ¿A quien le cabe en la cabeza que para obtener una receta diferente del acetaminofén haya que poner una tutela? Eso es culpa de la empresa de la salud que descubrió que así ganaba mas plata, no de la ley. No nos digamos mentiras, también la gente común y corriente va a que le receten cosas que no usa y que intenta vender en el mercado negro de las drogas o simplemente acumula por montones en su casa, simplemente por el prurito del "tengo derecho".  

Incluidas las leyes naturales aqui no se respeta nada: No matarás. ¿Y qué? Unos hijos de papi estudiantes de la universidad más prestigiosa se matan al salir de una discoteca; otros tiran a alguien que no les gusta por el foso de un ascensor. Aquí, aunque nos duela decirlo, lo que pasa es que somos demasiado mala gente. Ergo: educarnos para hacernos mejores. Pero la educación no sirve para eso. Los mayores depredadores de lo publico son quienes han tenido la mejor educación o forman parte de las castas más ilustradas. Basta mirar para darse cuenta de ello. Samper, educado en la javeriana por los curas jesuitas, se vendió al narcotráfico. 

La ley puede ser perfecta, pero no puede prever que se la pasarán por la galleta. Y aunque lo prevea: se la pasarán, porque esto es Colombia. País con una cultura legal escueta: hecha la ley, hecha la trampa. Pueden hacerla de 30.000 articulos. Los colombianos nos la pasaremos por la galleta, mientras no haya justicia fuerte y que de ejemplo.

En todo caso, y para que conste, porque aquí todo se personaliza y se pone en cabeza de alguien, en este caso del Sr. Uribe: no creo que él, personalmente, haya medrado en el sector salud. Pero de ahí para abajo, que entre el diablo y escoja. Las cuentas falsas, los laboratorios, los congresistas y hasta misía berrionda, como decimos por aqui.

En 1993 era presidente Cesar Gaviria. ¿No es más responsable él que el ponente? ¿Es el ponente el que aprueba una ley o el congreso entero? ¿Se aprueba en Colombia una ley, de esa envergadura, con la que el Presidente no esté de acuerdo? El odio contra Uribe es demasiado grande y ciego. Lo prefiero a él a que este pais en este momento fuera gobernado por Pol Pot Reyes, el Mono Jojoy y el de la harley davidson. Pero ese es otro tema.

La solución empezaría por quitarse el convencimiento de que lo malo es la ley, y que otra ley arregla eso malo. Lo malo es el hombre que la aplica.

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