Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




agosto 29, 2015

Vientos de guerra





Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


¿Cómo sería una guerra Venezuela-Colombia? Colombia tiene un ejército, en hombres, más grande que el de Venezuela, pero no es un ejército para la guerra externa sino para la lucha contraguerrillera. Colombia no tiene fuerza aérea poderosa, ni tanques, ni carros de guerra, ni gran artillería, y si acaso algunos barquitos escuálidos y viejos. Venezuela en cambio se ha armado para una agresión externa pues ve enemigos en todas partes: tiene aviones, carros de guerra, artilleria de arraste, tanques rusos, aviones Sukhoi y sistemas avanzados de misiles. Quien sabe que más tenga producto de sus alianzas con Irán y sus vuelos misteriosos a ese país.

El primer paso de una invasión provendría de allí, pues Colombia no tiene intereses geopolíticos en Venezuela, mientras que a Venezuela si le interesa la Guajira para consolidar el golfo, y a los llanos orientales al occidente del rio Orinoco lo considera una extensión de su propio territorio. Venezuela se lanzaría contra esos dos blancos, y atacaría con caracter distractivo el área de Cúcuta, llegando a tomarse la ciudad en el primer día. Atacarían los centros de producción de petróleo en el centro del pais para generar un completo desconcierto, contando con qué también tendrían apoyo en el interior de Colombia de parte de la guerrilla, grupos proclives al modelo chavista y a cuba más todos los oportunistas. Sus tanques avanzarían velozmente por la Guajira pero podrian ser neutralizados por la geografía antes de llegar a Santa Marta aunque pudieran llegar rodeando por Valledupar y entrar a Barranquilla.

Por el llano llegarían, como Bolívar, a Bogotá. En ese punto ya la cleptocracia local estaría, con el Presidente de primero, aterrizando en Miami descargando enormes cajas llenas de dólares. Los generales habrán huido a Panamá. Ecuador estará en Pasto y Nicaragua en San Andrés, esto previamente concertado con Caracas. Samper, el títere siempre dispuesto por dinero. sería declarado Gobernador de Colombia, y nadie apoyará este pais. USA dirá que no es de su incumbencia, Brasil tomará lo que pueda en la Amazonía, Perú hará otro tanto. Rusia tendrá sus barcos en el caribe.

No falta sino armar un casus belli, y en la madrugada de un fin de semana con lunes festivo en Colombia, izarán en Monserrate la bandera amarillo, azul y rojo con estrellas, al son del gloria al bravo pueblo...

Después, muy pocos días después, empezarán a saber en donde se metieron.

§
Rubén me escribe: "En Venezuela, desde que oigo, siempre al colombiano se le ha llamado hermano... sean tus letras solo invenciones... mis mejores amigos tienen raices allí, o sus padres, mis jefes tienen sembrado el ombligo en tierra colombiana y yo mismo -algunas veces- me he sentido patriota de tu tierra... pero no puede el pensamiento de un solo hombre hacer cambios... igual la semilla es lanzada.. un abrazo."

Colombia es, de hecho, un nombre adoptado. Bolívar llamó Colombia a la nación que comprendía Venezuela, la Nueva Granada y la Audiencia de Quito. Al fracasar el proyecto por ambiciones personales en las tres partes. -Páez, Flores, Santander- este territorio se quedó con el nombre. También a nosotros nos enseñan desde la niñez a amar a Venezuela y su gente. Ha sido un país más afortunado por razón del petróleo y ha tenido mejores condiciones de vida lo que ha hecho que, llevados por la naturaleza humana que busca siempre comparar y elegir lo mejor, millones hayan ido desde aquí a vivir allí  y han sido felices. Pero cada tanto se liberan los fantasmas y, también humanamente, los nacionales ven ocupado su espacio y tocados sus recursos. Tengo un solo amigo venezolano en Venezuela que soporta mis arremetidas verbales y emocionales. Y conozco uno que vive en USA sintiéndose desplazado por el régimen, al que se le aguan los ojos al hablar de su patria y prepara unos platos que saben a gloria. Algún relacionado es casado con venezolana y son de allí sus hijos. Hay demasiados intereses. Colombia y Venezuela se complementan en bienes y en servicios, en recursos humanos y financieros... Que vivamos cada quien en su patria —porque hay fronteras—, que los que las pasen sea para bien y que no se enreden nuestros líderes en palabras o actos altisonantes. No parece demasiado pedir.

Un abrazo Rubén. Yo confío recorrer contigo las calles de San Felipe, mientras leo tus poemas y me cuentas de su historia. Ojalá.

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