Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




mayo 20, 2016

Tarde


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Hoy tuvimos una cita extraña. Caían gruesas gotas de lluvia. Entonces quise jugarle una travesura y, cuando por el citófono avisaron que me esperaba, bajé al garaje y saqué del baúl del auto el gran paraguas que tengo allí sin estrenar. Estaba sentada en el hall con el suyo listo y cuando vio lo que llevaba en la mano se atacó de la risa... -Ahí vienes a humillarme, entonces guardo esto, dijo. - Si, Amparo, te voy a mostrar lo que es un paraguas de verdad, no como ese en que solo cabes tú e igual te mojas la nariz y el trasero... Un joven que esperaba a su lado no pudo contener la risa. Tras el beso de saludo se cuelga de mi brazo y salimos. Escampó de golpe. -¿Dónde me llevarás hoy? -Al ancianato, claro, es lo que te gusta... Caminamos cien metros hasta La Suiza, el café que le encanta tanto como a mí me aburre. -He tenido una semana triste, me dijo en mientras llegábamos. -¿Por qué? ¿depre, o malpa?  -¿Qué es eso? Le explico que si con la depresiva o con la malparidez. Ella, que no usa esos términos, se ahoga de la risa y me dice que con las dos.  Pide una cerveza para mí y un café en leche para ella. Me cuenta las razones de su tristeza. Las escucho y tratamos de entender lo que sucede y darle una interpretación. Al menos por la próxima hora entenderá, entre baches, que son inevitables las circunstancias cambiantes de la naturaleza humana inclinada a reclamar gratitud y a agradecer a la manera de cada uno. 
En medio de la charla le digo que se vaya a USA a gastarse lo que tiene con su nieto. De golpe me pregunta: ¿Dónde me llevarías si pudieras? Me sorprendo. -Te llevaría, le digo al botepronto, a un lugar bonito. Una casa de terraza amplia en un lugar templado, que mire al mar... "-¿Me llevarías allí?" Interrumpe y no le respondo ni completo el cuadro. El resto de la descripción que tengo completa la guardo porque he aprendido a reconocer que sus intereses inmediatos son un circuito de corta duración. Sé que si la frase se hace larga se pierde de ella en lo que tardo en terminarla. ¡Ah, esa nube blanca que forma el otoño..!  
Pero la imagen del lugar que construyó mi mente en un instante me ha perseguido toda la tarde. Resultó así. Increíblemente sencillo e increíblemente hermoso. Quizás -concluyo- no sea otra cosa que lo que deseo para mí. Un jardín antes de la nada eterna. 
Terminados el café, la cerveza y el tiempo, salimos del ancianato aquel. La lluvia no reapareció y me quedé con las ganas de mostrarle los poderes del enorme paraguas. Con menos años habríamos corrido como niños  por la avenida rumbo a casa. Al encontrarme tenía lágrimas en sus ojos. Ahora va feliz. ¿Quién dijo que un bobo propio no resulta ser de mucha utilidad? La dejo a unos metros de su puerta en donde me despide con un no te mueras antes que yo.  Me adentro por la mía,  disfrazado de lo que tengo que ser, a lo que soy. 

Qué extraño es todo.

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