Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus."

Epicuro




junio 21, 2010

Noticias de la Parroquia



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Apoyar las ideas del Movimiento Verde y las del profesor Antanas Mockus era una cosa de convicción profunda. Hace dos meses nadie daba un centavo por ellas. Los 3.5 millones de personas que lo hicimos, lo hicimos a sabiendas de que esa convicción era también toda su fuerza. Había que imponerse al poder y para ello se requiere también saber jugar y no supimos hacerlo. No se logró captar más convicción. Había una posibilidad real en la gente joven. Pero a la gente joven se le enseña a aceptar la corrupción como algo inevitable o como su única alternativa.

Al menos esto nos permitió conocer compañeros de sueños. En esta orilla y en la otra. Porque los que ganaron, también sueñan el país mejor que su candidato les ofreció. Que así sea. Y que tengan la capacidad para exigirle que cumpla aquello que los hizo votar por él.

Hoy, después de pasadas la voz de Alberto Lleras Camargo, las fotos de Guillermo León Valencia saliendo de las casas de las madamas bogotanas o en extrañas cacerías, de saber de Carlos Lleras Restrepo renunciando porque no le aceptaban una reforma y luego imponiendo con travesuras a Misael Pastrana, de Alfonso López y su mandato nada claro abriendo el camino al narcotráfico, de Julio César Turbay Ayala que propugnaba por "una corrupción a niveles razonables" y de Belisario Betancur a quien le incineraron al Presidente de la Corte Suprema de Justicia, y a la Corte, en sus narices; después de Virgilio Barco y el sanedrín que gobernaba por él, de César Gaviria con su neoliberalismo brutal y su doblegamiento ante el cartel de Medellín, de Ernesto Samper elegido por el cartel de Cali; de pasar por Andrés Pastrana cuyo único mérito era el de ser hijo de su papá entregando el pais a la guerrilla a cambio de su elección y por Alvaro Uribe cuyo mérito fue contenerla y luego perseguir su reelección a cualquier costo. Después de que en estos casi cincuenta años el país es uno de los menos avanzados de latinoamerica, que en muchas cosas apenas supera a Haití y a alguno más, después de todo eso archivo de manera definitiva mi herramienta de votar y renuncio a mi herramienta de opinar.

Se ha renunciado a una grandeza que Colombia puede tener por su ubicación, sus recursos y su gente, si esta fuera bien orientada y si hubiera el propósito de los que se hacen elegir de llevarla por caminos de progreso real y de equilibrio.

En estos 50 años hubo un lider con vocación de cambiar el régimen que agobia a la Patria: Luis Carlos Galán Sarmiento y otro que se enteró al final: Alvaro Gomez Hurtado. A los dos los asesinó el establecimiento. Y un movimiento: éste del Partido Verde al que demolió el estado con todas sus recursos puestos a favor del continuismo.

Que la gente joven, que los niños que empiezan a ser concientes como lo fuí a mis seis o siete años, no tengan que esperar 50 años de frustración, de subdesarrollo y de explotación por parte de la politiqueria corrupta para que surja algo o alguien con voluntad real de hacer una Colombia buena.

No hay pasado. Y con lo que se eligió hoy, no habrá futuro.




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