Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Ahora que los tiempos nos hacen más sensibles en la intimidad -en la realidad virtual existimos sin existir-, ahora que es más escaso el contacto con humanos de verdad, los te quiero dichos de cualquier manera (mejor si no es de esa) adquieren un significado, una importancia mayor y más verdad. Intentar no ser cicateros de abrazos o palabras ni generosos con ellos de apariencia ayuda. Los besos escasean, por cierto, o se dan más entre perfectos desconocidos. Por ello las razones que nos reúnen, es decir: que nos vuelven a unir, no deben perderse entre las brumas de lo obvio, ni entre el bullicio que puede ir tomando el carácter de usual. Hay que encontrar el espacio para ser expresadas verbalmente, y valorizadas en el exterior tanto como en el interior. Igual que la marea se aparta un poco para cubrir de nuevo el espacio que abandona.
El viaje definitivoJuan Ramón Jiménez… Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando:y se quedará mi huerto, con su verde árbol,y con su pozo blanco.Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;y tocarán, como esta tarde están tocando,las campanas del campanario.Se morirán aquellos que me amaron;y el pueblo se hará nuevo cada año;y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,mi espíritu errará, nostálgico…Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbolverde, sin pozo blanco,sin cielo azul y plácido…Y se quedarán los pájaros cantando..
©2018
No hay comentarios.:
Publicar un comentario