Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus. "
Epicuro

"Ciegos que viendo, no ven."
José Saramago

Crónicas, escenas y reflexiones sobre el mundo y lo que veo.
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abril 27, 2016

Esa cosa minúscula...



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


"He arrojado esa cosa minúscula
que llaman "yo"
y me he convertido en el mundo inmenso."

—Natsume Soseki:


- Qué bien y cómo lo lograste.
- Dejando de decirlo. Observa que en toda frase está esa cosa minúscula, o empezamos siempre con ella. El ejercicio es: en los próximos diez minutos o diez días o diez horas -no hay tiempo predeterminado ni nadie examinará a ver si pasaste la prueba- cada vez que puedas eliminar la palabra "yo" de una frase, por innecesaria o reiterativa, eliminarla...
- Que bien.
- Por ejemplo, no hace falta decir "yo tengo hambre": "tengo hambre" es igual
- Comprendo.
- o "yo voy para tal parte": es igual "voy para tal parte"
- Si, me gusta.
- ... pero cuando atravesamos ese "yo" estamos metiendo otro en el cuento como si alguien nos dijera algo. Y ese alguien en realidad no existe.
- ¿Sabes que tienes razón?
- Además, el hecho de pensar por un milisegundo si ese yo es necesario nos hace caer en cuenta si la frase entera lo es. Como cuando alguien dice "tengo gripa" y uno le responde "yo también" o "yo tuve una horrible el mes pasado"... ¿Y qué? ¿eso importa? Para nada. Entonces es más compasiva la conversación porque quizás uno cambie la respuesta por un "espero que te alivies pronto" o "ya pasará" o "¿puedo ayudarte en algo?".
- Que importante.
§


§


junio 02, 2009

Diálogo






COMPASIÓN
de fondo
jorge mas:

Es un tema profundo e interesante el que muestro el día de hoy; se oye o se lee a menudo sobre la compasión Zen, pocas veces el hombre occidental comprende su extenso significado y ello es propiciado de modo inconveniente por la educación religiosa que se ha recibido desde la niñez. En occidente el significado de la compasión es un concepto, y a este concepto cuando occidente lo ha llevado a la acción, se le ha añadido la emotividad. Todo ello es bastante alejado de la compasión Zen.

Pero para poder mostrar lo que es esta compasión, primero una breve exposición sobre el amor; en otras ocasiones he mostrado que el amor no es un medio, sino que es un fin en sí mismo; pero no he mostrado la diferencia entre el amor y el sexo; el amor en su nivel más bajo, más burdo es sexo; el amor en su nivel más refinado es compasión; el sexo está por debajo del amor, y la compasión está por encima del amor, el amor está justo en medio.

Hay poca gente que asuma lo que es el amor, piensan que la sexualidad es amor; la sexualidad es primaria, es animal, no obstante tiene el potencial de convertirse en amor, pero no es amor, sólo potencial para serlo.

Cuando nos volvemos atentos, conscientes, entonces el sexo se puede transformar en amor, y si hay un estado meditativo este se vuelve total, absoluto y puede transformarse en compasión.

Ahora sí, ahora puedo mostrar que la compasión es amor más meditación, podemos decir que el amor es la flor y la fragancia es la compasión.

Cuando no hay deseo por el otro, cuando el amor no es una necesidad personal, cuando el amor no es el de un mendigo sino el de un emperador, cuando no se pide nada a cambio sino que se está dispuesto a dar, dar simplemente por gozo, entonces y sólo entonces, añádele meditación y se habrá liberado la fragancia de la flor, esto es compasión, el fenómeno de más alto valor de la humanidad, del ser humano (no de la persona).

...
...

de música ligera
luis fernando:

...

Según el texto de jorge:
  • El sexo es amor en su nivel más bajo, más burdo.
  • La compasión es el amor en su nivel más refinado.
  • El amor está en el medio.
  • La sexualidad no es amor, pero tiene el potencial para serlo.
  • El amor se puede transformar en compasión.
  • El sexo se puede transformar en amor.

Las mujeres empiezan por amar y terminan por compadecer. Ingratas. Los hombres, con base en lo último, van por ahí engañando mujeres y negando a los hijos un nombre como dice la canción.

Si les salgo a mis amigas con esos argumentos me matan. Si les agrego lo de la flor y el aroma me recontramatan. Por mucho menos que eso, una que estaba dormida, se paró a pelear.

La compasión en últimas, "es el amor que se da por gozo y que no pide nada a cambio". Algún amigo agregaría con sorna: "lo más parecido a una relación conyugal de más de un año".

No se tome esto en serio. Groucho Marx decía: "¿A quien le van a creer: a mí o a lo que ven?".

*

junio 15, 2008

Diálogo en clave Zen


Pequeño Instante, Relato Zen
TODO MENTAL
Por Jorge
Acaba de brotar la flor, su color era intenso y su olor saturaba mis sentidos, había brotado ese día o eso me pareció a mí, dudaba pues hacía tiempo que no me preocupaba de aquello que sucedía en el exterior, pero ese día había sucedido algo que trastornaba mi sentido de lo cotidiano, como sombra me movía y trataba de ubicarme pero algo no etéreo me impelía a ignorar aquello de lo que era testigo.

Aquella noche había soñado, o acaso me lo había parecido, porque al despertar me sentía abrumado como si todo aquello fuera vivido y no soñado. La flor otra vez, recurrente, como el sueño que de modo persistente se repite itinerante y la razón no puede descifrar cuál es el mensaje.

¿En qué momento, la flor había brotado? No recuerdo haberla plantado, ni tampoco haberla comprado o que alguien me la hubiese obsequiado. Recurrente, este pensar en la flor, ocupando todo el espacio mental sin dejar lugar a nada más y sin embargo, sé, que debo resolver alguna misteriosa adivinanza, pero no puedo lograr recordar de que se trata. Solamente la flor recurrente, con su colorida forma y su aroma ocupa de modo preferente y único toda mi mente.

Lo adecuado, pienso o creo, es dejar de luchar, y ser testigo no parcial de este momento. Todo ocupa y ocupará el lugar que deba corresponderle, y esta flor, hablará, desde ese espacio desconocido, sin embargo compartido, desde la consciencia, desde el abandono, sin necesidad de aprehender, solamente soltando el instante, y todo se explicará por sí mismo, sin secretos, sin nada que ocultar, y por fin esa flor, brotará, pero no desde la tierra de la mente sino desde la esencia de aquello que existe siempre.


- En tiempos de la dinastía T'ang, un monje preguntó a Joshu:

- Se afirma que el camino perfecto no conoce dificultades; sólo que aborrece la discriminación. ¿Qué se quiere decir con ausencia de discriminación?
Joshu respondió:
- «Por encima de los cielos y por debajo de los cielos yo soy el Único Reverenciado»
- Todavía una discriminación...
- ¡Oh, inútil! ¿Dónde está la discriminación?

... en efecto, luis fernando, en efecto solo existe allí donde reside todo aquello fútil... estoy en línea si queréis diálogo zen estoy al quite.

- Mujo (Impermanencia)

¿A qué debo
comparar el mundo?
La luna, reflejada
en las gotas del rocío,
Sacudidas del pico de una garza.

.. .interesante, la pregunta guarda la respuesta, cuando dice ¿a quién debo comparar?, porque el que compara no es el ser, es siempre la mente, lo preocupante es que la mente dirija la situación, y entonces el ser queda oscurecido, valga el pensar que los demás seres sintientes no utilizan la mente..

- La luna reflejada
en la mente clara.
Aún las olas, rompiéndose,
reflejan su luz.

... claro, la mente como un algo, pero no la regenta, es solamente un estar, pero no un dirigir el estar... por ello refleja aquello, que es distante, que no es del ser, porque la luna simboliza aquello que permanece distante de nosotros, pero no forma parte de nosotros...recordemos siempre que la simbología utilizada por estos autores es simbología oriental, y en especial en esta situación, japonesa...

- Si un izópiro quiere una rosa, será para grabarla en algún billete, para que sea el símbolo del valor tallado en el relieve del anverso de alguna moneda muy preciosa...

… claro, pero la pregunta y la respuesta clave es, ¿hace alguna falta el billete?

- no para ver la rosa, no para vivirla...

... es que volvemos a incurrir en una pregunta clave de gran importancia...¿quién debe verla? o ¿quién la ve?... la mente...el ser… o ninguno de ellos?. ... luis fernando, cuesta en ocasiones no olvidar, que estamos en un universo mental y ello es el origen del conflicto, que no es nada banal e insignificante..

- pero si un guzguz quiere una rosa, la pensará paso a paso, su longitud, el filo de cada tuna, el color del pétalo... tendrá que pensar en su perfume… si un guzguz quiere una rosa ha de saberla íntegramente, tenerla fijada en su memoria... la cortará y entre saltos de alegría la llevará a su pareja.

... la pregunta desde una dimensión diferente, todo lo que hace ese guzguz, es existencial, obedece a la naturaleza esencial... si no, es algo que no merece ser vivenciado de ningún modo... de todos modos debemos preguntarnos, ¿cuántos guzguz hay, que no saben que son guzguz?...y ese es el camino a recorrer, saber que uno es un guzguz para dejar de ser un guzguz....pero, ¡después qué!..

- ¿después?... los guzguz son (somos) binarios. ¿Después? ¡No ser binarios!

... ser binario, es una creación mental, el ser no es binario…

- ni binario, ni policía... Menos policía de si (mismo)

... por supuesto que no, el policía de uno mismo, es decir el autocontrol, es todo mental, muy peligroso a corto y largo plazo, para uno mismo y para los demás

- ni etucarbo. Los etucarbos si quieren una rosa, solo la quieren para verla marchitarse.

...es similar a todas las iniciativas llevadas al extremo...la existencia carece de extremos, los extremos se los colocamos nosotros, la existencia no es la vida.... es el origen de la vida.

- la idea, antes que la cosa.

... la idea tiene su origen en la mente... la existencia su génesis es en sí misma... podemos designarla como el todo... pero ello solamente es para calmar el deseo de saber.

- no me gusta mucho la palabra idea porque tiene una connotación muy estudiada en la filosofía (¿en la psicología?) occidental ¿cual sería su correspondiente en nuestro camino?

... reflejo...

- (si algún amigo está siguiendo este diálogo es hora de que meta la mano...)

... pero no la pata jajajaja

- puede ser la pata... siempre que sea la de la garza aquella y que se escuche el ruido del agua contra ella.

... o, para quien le guste el jamón, la pata de jamón serrano jajajaja

- la pata, en forma de gelatina.

... esa sólo la conozco, cuando he comido medusa al modo japonés...

- entonces, tienes "la idea"

...no!, porque sólo la probé pero no la degusté porque soy vegetariano jajajajaja, comprendes: una cosa es probar la vida, y eso sucede con las ideas, y otra es degustarla en profundidad, y eso es el Ser...

- ¿no te han dado esas horribles gelatinas con sabores químicos, supuestamente a manzana, a fresa, a frambuesa, en los hospitales, si alguna vez has estado en alguno?

... dármelas sí, pero nunca las comí jajajaja, soy muy especial a la hora de llevarme algo a la boca, es como la existencia, se debe ser cuidadoso...y si es necesario, no se come, antes que llevarse a la boca algo impuro...jaja

- en dos días, dos personas bien diferentes me hay llamado "existencialista"... ¿será?

... supongo que se refieren al concepto ese que confunden existencialista con la vida....no te molestes, a mí, me llaman inválido, y en lo que se refiere a lo que piensan tienen razón, pero en lo que yo pienso es algo muy distinto jajajaja

- feliz tarde... he gozado mucho este diálogo que tendré que ver con más detalle.

... un fuerte abrazo desde el corazón a ti a los que hayan seguido este diálogo…hasta mañana querido nano..

(luis fernando gutiérrez-cardona con la ayuda de Dario Jaramillo A. y muchos otros)

*

mayo 21, 2008

Diálogos


jorge mas y manjon

hoy estoy pleno de energía, y confio escribáis cosas sustanciosas, que nos llenen de energía y nos hagan disfrutar del día de hoy, hasta la noche, horario local de mi país. Animo, a todos que escribáis, ¡Ánimo pablo!, sabes que puedes contar con este compañero en su everest para ayudarte..risas.., (él sabe porque lo digo..) Un cariñoso abrazo a todos, rosmary , mary, eugenia, yoko, gaspar, y vicky no te distancies, tú sabes que esa estrategia la vienes usando desde que eras niña..cambiala, acércate, aún con el peligro de quemarte...risas.., (son cosas zen, ya sabes)hasta la noche una vez más, (bien luis fernando..escribe algo hoy, que sea muy visceral, que nos haga sentir fuertes emociones, ..risas....un abrazo,

lfg-c

Que maravilla!. Algo visceral que nos haga sentir fuertes emociones. Nada sencillo. ¿Que podría ser visceral y hacernos sentir fuertes emociones?. Un cáncer del hígado por supuesto, pero ello resultaría obvio y además dramático.

¿Que nos hace vibrar?. El otro día (advierto: no soy de lágrima floja), rompí a llorar viendo pinturas del ecuatoriano Guayasamín en una retrospectiva colgada en el Museo Nacional en Bogotá. No me ha pasado lo mismo delante de ninguna otra imagen, salvo alguna furtiva frente al espejo viendo esa cara con que me dotó la naturaleza (porque es un deber llorar por ello), aunque al recordar que estoy detrás de ella deja de importarme. Allí mismo hay un cuadro de Obregón, que representa la violencia en esta patria y también hace estrujar el alma.

La música me emociona. La 5a. sinfonía, la 9a. y esos últimos y muy densos cuartetos de cuerdas de Beethoven, la Misa de Réquiem de Mozart, Sibelius. Kitaro me hace estremecer pero dependiendo de las circunstancia me excita o me deprime. Miles Davis me encanta (no todo), Ray Charles, Herbbie Man. Igual aterrizo en Black Sabat, Jethro Tull y un resto de rockeros de esos de los años 70s. A veces pongo a Enrique Morente y a Camarón de la Isla o a José el Francés. Serrat, siempre.

Vibro con los libros, con la poesía, con un atardecer en el Parque Tayrona, en el Cabo de la Vela, en San Andrés. Me emociona caminar descalzo por los prados y en sandalias por las calles.

El ser humano me parece absolutamente maravilloso con esas excepciones que hacen que el resto brille más. Gozo viendo a mi madre, mi pareja, mis hermanos, mis sobrinos y a todas las mujeres y hombres de quienes basta decir "son buena gente". Y esas personas que permiten el gozo inmenso de dejarse llamar y llamarme "amigo".

Por sobre todas las cosas me emociona el don divino de la conversación, de la palabra.

Los poderosos me deprimen con sus pequeñas vidas. Los fanáticos de todas las especies, el papa, los bushes y sus acolitantes blaires, los osamas, los mezquinos y toda la fronda espesa de yes man que en el mundo existen.

Al escribir esto siento que el corazón se expande y que estoy muy sonriente lo cual indica que si, que conseguí expresar fuertes emociones. Así que es mejor que no me toquen más ese vals porque me mata!.

Un abrazo, y que perdonen la introspección.

jm

ajajaj, ¡bien!, ¡muy bien!... ahora voy a cenar algo frugal y vuelvo... un abrazo cariñoso de este hombre zen a todas y todos los amigos.

mary

Ya te digo yo luis fernando, cada vez que leo alguna narración vivida en tu entorno vivencial, siempre quedo como cuando uno va a un restaurante super de lujo y caro, donde los platos te los sirven con una comida exquisita, pero poquita, quedo siempre con las ganas de leer mas de tus cuentos. algún día tendré en mis manos un libro que pueda disfrutar por varios dias y escrito por este autor colombiano llamado luis fernando.

*

mayo 16, 2008

Un Diálogo con Jorge Mas y Manjón



luis fernando gutiérrez-cardona
Conciso:

"Principio:
Cuando esto es, eso existe; mediante el surgimiento de esto, eso surge. Cuando esto no es, eso no existe; mediante el cese de esto, eso cesa".

Corolarios básicos:
1) Nada surge en ausencia de causa;
2) Nada surge a partir de una causa única;
3) No hay fenómeno que surja sin efecto;
4) Nada persiste mas allá de un momento."




jorge mas y manjón


En efecto, la causalidad es un hecho; no obstante, es una causalidad que la razón, o el conocimiento no puede comprender; solamente esta causalidad puede conscienciarse desde el ser; es por ello, que los despiertos, lo primero que muestran al mundo, es su causalidad ¿comprendes? Los despiertos lo primero que muestran al mundo es su causalidad...



lfg-c


No, no comprendo porque el conocimiento no puede comprender, solamente puede conscienciarse desde el ser y no he llegado hasta por allá. Y quien sabe si llegue.



jm


Porque la causalidad no es producto de la mente o el conocimiento; la causalidad es la manifestación material de la existencia. ¿comprendes lo profundo del zen al conscienciarlo?



lfg-c


Si comprendo:
-que la causalidad no es producto de la mente o el conocimiento, sino manifestación de la existencia.
No comprendo:
-que solo se puede conscienciar desde el ser. Tal vez porque me tengo que devolver al significado no semántico de "conscienciar" y de "ser".
¡dame con el palo jorge, a ver si me sacudo!.



jm


No es necesario el palo; lo que sucede es que tú observas la causalidad como el científico observa la flor; el científico piensa que designando nombres y dividiendo la flor, esta flor se hace comprensible; pero ello es sólo una ilusión; para comprender el significado profundo del ser a la designamos como flor, hemos de ir al centro; y en la causalidad sucede lo mismo. ¿lo consciencias ahora?



lfg-c


Pero es que en vez de ponerlo más fácil, lo pones más difícil...



jm


jajajajaja, ay, mi querido amigo jaja ¡Animo!



lfg-c


No se si aceptas como bueno lo dicho en "conciso". Suponiendo que así fuese, su comprensión no parece, prima facie, demasiado difícil, ni demasiado abstrusa, ni demasiado discutible.

Repasando un poco pareciera que la clave de la conversación está aquí, en esta frase tuya: "porque la causalidad no es producto de la mente o el conocimiento; la causalidad es la manifestación material de la existencia."

Esta afirmación, así, escueta, no reviste mayor dificultad. Salvo que se generan dos cosas. Aparece una nueva causalidad de categoría diferente, puesto que no es la que la razón o el conocimiento pueden comprender, sino la causalidad que solamente puede conscienciarse desde el ser, y esto (solo) pueden hacerlo los iluminados.

Traigo, en concreto, a colación, el ejemplo de una situación de trabajo, resuelta a partir del principio y alguno de los corolarios expuestos.

Traes, en abstracto, a colación, el ejemplo de una flor: "lo que sucede es que tú observas la causalidad como el científico observa la flor; el científico piensa que designando nombres y dividiendo la flor, esta flor se hace comprensible; pero ello es sólo una ilusión; para comprender el significado profundo del ser a la (que) designamos como flor, hemos de ir al centro; y en la causalidad sucede lo mismo."

O sea que, para comprender el significado profundo de lo que designamos como causalidad, hemos de ir al centro.

Como se trata no de comprender lo que comprendo sino de comprender lo que no comprendo por eso es que me pierdo aunque das otras claves:

"La causalidad, al igual que la flor, no es lo que designamos; es un acontecimiento que es en si mismo existencia; no es un algo que podamos influenciar o subordinar con la mente."

Y rematas:

“Con el ejemplo de la flor; verás se ha estudiado de muchas maneras la flor; pero todo ello es una ilusión, y por qué, porque el propio estudio que propone el estudio de la flor es también una ilusión; es decir, es un algo designado, fabricado expresamente por la mente: Sin embargo; el ser que es lo que designamos como flor; la mente no puede acceder a ello, porque el ser no es un producto de la mente."

Cuando ponía la mano en el brocal, me lanzas más profundo en el pozo y preguntas ¿lo conciencias ahora con más precisión?.

Digo sí que al considerar esto me pasan destellos que pareciera que me permiten comprender por momentos, destellos que solo tienen "tendencia a existir".

Ahora: Esto si lo encuentro tremendamente importante y me paró en seco. Dices: "Podríamos expresar que el ser es un que es, la expresión que puede manifestarse del universo, manifestación que puede adquirir formas externas muy variadas. No obstante el ser, siempre es el mismo, en una brizna de hierba o en un premio nobel de física."

Mi madre dice que alumbrando los santos también se alumbran las paredes. Y hasta para luis fernando alcanza.



jm


¡Fantástico! dale un abrazo a tú madre de mi parte. En ocasiones sucede lo que comentas antes, uno da un paso con un destello y al siguiente uno vuelve a estar a oscuras; ello es el modo luis fernando; durante 2600 años el recorrido ha sido así, es un camino que requiere esfuerzo; pero poco a poco, progresivamente uno va adquiriendo experiencia en el camino, y un día cuando uno quiere darse cuenta...

Lo estás haciendo muy bien el camino, continúa así, luis fernando; disfruta hoy de Serrat, jajaja

.

septiembre 08, 2007

Diálogo sobre el Nangpa




24-02-06 -- 
(Edición: mary castro)



luis fernando gutiérrez-cardona: Leo que en tibetano, budista se dice nangpa. Palabra que significa "persona interior" es decir la persona que no busca la verdad fuera sino dentro de la naturaleza de la mente, lo cual exige una gran sutileza y un gran valor: nada menos que un cambio completo en la actitud ante la vida y ante la mente. De tanto mirar hacia afuera, dice, hemos perdido por completo el acceso a nuestro ser interior. No miramos hacia adentro, porque nuestra cultura no nos ha dado ninguna idea de lo que vamos a encontrar, o incluso llegamos a pensar que si lo hacemos nos exponemos a la locura. Incluso la idea de meditar puede asustar. De hecho, asusta y tal vez por eso no ha encontrado mucho feedback el propósito de hacerlo. No estamos hechos para ser una persona interior sino todo lo contrario. Quien lo hace es visto como raro, como retraído, como que tiene algún tornillo flojito. El hecho de quedarse quieto y en silencio por unos instantes o por un rato parece raro al entorno y como que toca buscar donde hacerlo solos. Además tenemos poquísimo espacio para estar solos. (En realidad sí se quiere si hay muchos instantes que pueden aprovecharse para ello. Tocará trabajar más, entonces.)



jorge mas: En efecto, es propio de la cultura occidental aunque también en el oriente aunque con una visión diferente se observan similitudes, ello ya lo investigaremos pues es tema de interés. La búsqueda interior ha de ser tan interior que no perturbe al exterior y al no perturbar el exterior este exterior no perturba al que se encuentra en ese estado meditativo de búsqueda.


En occidente hemos sido educados a ser exhibicionistas, unos de un modo otros de otro; primero hay que desembarazarse de este hábito cultural, primer paso en el camino..

La búsqueda interior, en realidad no es una búsqueda, porque no hay nada que buscar, lo que hay es un "estar", porque ya estamos en ello, es en realidad redescubrir el lugar en el que estamos, lugar o dimensión, la conceptualización no es revelante, pero en los inicios es necesaria.

Bien, pienso que hay tema de investigación conjunta...


lf: Que no perturbe el exterior de quien lo hace, o el exterior de quien lo observa, aunque esto último solo sea relevante en cuanto afecte a quien "busca" en su interior.


Lo otro es que "estar", condicionados que somos por el lenguaje, nos parece que significa ocupar (como quien dice "físicamente") alguna parte que sabemos cual es o habremos descubierto. Claro que no se trata de ello y por eso la conceptualización no es relevante aunque lo sea en principio. Supuesto que ya intuyamos eso o lo captemos en su significado y lo aceptemos, el siguiente paso es empezar a dejarlo ser, o sea a dejarnos estar. La expresión "siguiente paso" no es la más afortunada, pero en principio no encuentro otra.


jm: Estoy de acuerdo, hay un algo que te ha pasado desapercibido por la sutileza, ¿sabes que ha sido?, la expresión "relevante", no es esa, escribí adrede "revelante", comprendes la diferencia, ya sé que era algo muy sutil... Es interesante luis fernando, el evitar perturbar el exterior, es decir el entorno emotivo; las personas nos movemos debido a nuestra educación por reacciones emotivas, fundamentalmente dos: atracción y repulsión, es por ello que en el zen se trata de conscienciar estas dos fuerzas de la psique para evitar ser unas marionetas de ellas... ya lo iremos investigando de modo profundo..


(Me ha encantado el poema y a su autor hemos de ver la posibilidad de leerlo en su versión original…)


lf: Quisiera no pasar por alto lo de evitar perturbar el exterior, y la referencia al entorno emotivo de que hablas. Esta semana (aquí, no se si allí) en la charla entre Jesús Quintero y Arturo Pérez-Reverte en su programa de TVE el primero preguntaba al segundo si había que defenderse, y éste, apoyándose además en su experiencia como corresponsal de guerra, reivindicaba no solo el derecho sino también la necesidad de hacerlo. En un entorno social cada vez menos propicio a la confrontación personal y en el que defenderse suele verse como un acto de mala educación Pérez recuerda que el hombre ha avanzado porque se ha defendido. Hizo una anotación interesante respecto de que tolerar no es estar de acuerdo, trayendo a colación el problema de las caricaturas de Mahoma; a los del Islam le parecerá muy bien apedrear una mujer acusada de adulterio, pero Europa ha luchado siglos por entender que eso no tiene que hacerse, ni quemar herejes ni nada de esas cosas, por lo cual simplemente no estamos de acuerdo.


Asocio lo anterior con ésta etapa rara que vivimos en que se quieren revivir guerras religiosas, se vuelan mezquitas etc. No quiero ni pensar cuando les dé por hacerlo con una catedral importante de alguna ciudad europea, aunque eventualmente no pasará nada si se recuerdan las barbaridades de Kosovo y sus cercanías, hechas por cultos europeos en la culta Europa a solo unos kilómetros de la capital del cristianismo y demás centros de su sociedad, que no generaron ningún tipo de reacción hasta cuando el olor llegó a sus narices. (¿Cómo fue que caí en este tema?)


jm: Es muy interesante luis fernando lo que has expuesto; escucha en zen decimos, con otras palabras pero con este significado: “comprender una situación no quiere decir estar de acuerdo", pienso que se avecinan tiempos muy difíciles para todas las sociedades, tiempos de grandes conflictos que seguramente en largos plazos de tiempo cronológico aportarán lucidez a la humanidad, pero en este tiempo presente la violencia, que es el extremo del factor psíquico "repulsión" es el que va a dominar, todavía la humanidad en su totalidad no ha alcanzado la "humanización".


Bien, me voy al despacho, hasta la noche, estoy muy feliz de que investiguemos de modo serio, ¡ya era hora!


lf: ¿Y por qué no estaremos cerca a uno de esos momentos mágicos como aquel en que oriente llegó en el pasado a occidente, mucho antes que existiera, sin que éste se haya dado aún cuenta de ello, pero con la magia de que esta vez sí alguien se entere? ¿Siguen esos místicos orientales estando demasiado adelante de los filósofos occidentales? ¿No será el tiempo para que surja esa intuición que nos remonte al infinito? ¿De donde tendrá que surgir? ¿No es tiempo de que alguien, por ejemplo, descubra el cerebro y cómo apercibe la realidad o cómo la fabrica si es que es eso lo que hace?. ¿No será, querido jorge, que la "humanización" de que hablas surgirá de improviso de una puerta que solo espera ser abierta? ¿En realidad en que etapa estamos? Seguimos encadenados al concepto. "¿De donde saldrá el verdugo, martillo de esa cadena?". !Ay!, al mundo le falta un tornillo cantó el tango. 

Comprender una situación no quiere decir estar de acuerdo, dices. A contrario sensu agregaría que estar de acuerdo con una situación no quiere decir comprenderla.



jm: Interesantes las reflexiones, veamos pues con detenimiento algunas anotaciones: es curioso que el zen dice "comprender no quiere decir estar de acuerdo", pero por qué no puede ser a la inversa, como citas contrario sensu? Pues, porque estar de acuerdo tiene que ver con la política, no con el zen, lo explicaré con un ejemplo al modo zen, si estamos en una misma charca de agua, si fuésemos ranas, no necesitaríamos estar de acuerdo, porque ese sería el ámbito real para nosotros. ¿comprendes? sin embargo, nosotros en este supuesto de ser ranas, podríamos comprender otros ámbitos; todo ello tiene el contenido significativo, de que si no estamos en el ámbito idóneo, todo lo que haga referencia a estar de acuerdo es política ¿comprendes? Es interesante, las diferentes anotaciones, porque nos permite y permitirá profundizar en el zen desde una perspectiva idónea de práctica en el camino, algo muy propio del modo zen.


Si te parece, mañana profundizamos en ese otro tema de mucho interés, que es "la humanización"; de todos modos no va a ser un suceso casual, sino que será causal, la humanización es una conquista, pero ello lo investigaremos los próximos días.

Ahora me retiro a descansar, he tenido un día largo y fatigoso, y aunque me encuentro muy feliz con vosotros, el cuerpo pide sueño, pide dormir...pues hasta mañana...luis fernando y mary, un muy cariñoso abrazo.


*

agosto 30, 2007

Diálogo sobre las Percepciones - El Óctuple Camino

 

 

«Nada de ella deber ser suprimido,
nada debe serle agregado,
la realidad ha de ser vista como es en realidad,
el que ve la realidad se libera.»




Octubre 18, 2006--  Editó: mary castro

jorge mas manjón: podemos investigar luis fernando sobre las percepciones erróneas no conceptuales y percepciones erróneas conceptuales…

luis fernando gutiérrez-cardona: podemos, entendido que se trata a la luz de tu mensaje de ayer, anotar que hay un culpable: el prejuicio, o lo que es peor, la necesidad de hacer algún tipo de juicio…

jm: exacto, luis fernando, nuestra conexión gana en calidad con el tiempo… veamos ahora, las percepciones erróneas pueden dividirse en sensoriales y mentales. Cuando estamos alterados o preocupados, a menudo generamos percepciones sensoriales erróneas…

lf: absolutamente, el punto es que nos da por “creer” que todo es personal. Se ve a la señora al otro lado de la calle, establecemos un juicio sobre ella: “es gorda” y lo tomamos como algo personal, incluso empieza a preocuparnos, entonces sí que es personal…

jm: pero escucha esto, ese “lo hacemos nuestro”, es decir, acaba por formar parte de nosotros… y se complica por ello, porque cuando alguien hace algo suyo es muy difícil desembarazarse de ello ¿comprendes? nuestro proceso de la mente elabora generalizaciones y múltiples razones para rechazar la idea… la cuestión es, si concienciamos el suceso, nuestra naturaleza, que es la causa precedente del hecho, ¿puede variar?... investiguemos esto…

lf: no sé; lo hacemos nuestro sí, pero que acabe por formar parte de nosotros no. Hace parte de los dichosos pensamientos, no de nosotros, por lo cual no debería ser difícil desembarazarse de ello… creo que sí lo concienciamos, palabra horrorosa, porque no lo concienciamos… en otros términos, lo apercibimos de manera diferente de cómo en realidad es… luego, no lo dejamos ir, entonces sí, claro que se puede variar, si se deja ir o si no se trajo ante sí… como los cíclopes y lestrigones de los poemas de cavafis…

jm: sí, pero cuidado!... el proceso mental nos desvía sutilmente de la causa precedente que debemos investigar, que es nuestra naturaleza prejuiciosa… debemos dilucidar: ello pertenece como dices a los pensamientos, luego es educado, o pertenece a una naturaleza singular, como es nacer rubio o moreno… investiguemos en profundidad…

lf: el otro día lo explicabas: se nace con un cuerpo y se adquiere un “yo”…

jm: sí, pero hay unas tendencias que favorecen que ese sea de un modo o de otro… por ejemplo, se han realizado estudios de gemelos que, en situaciones de control de experimentación, han sido educados del mismo modo, pero separados y las dos personas han resultado diferentes… ello muestra en estos estudios y en otros que hay algo que no pertenece a lo que acontece, ¿o sí? o todo es aprehendido desde el momento de la gestación…investiguemos esto…

lf: ¡desde el momento de la gestación!... pones el punto muy alto querido jorge…

jm: sí, porque los estudios que se llevan alrededor de este mundo mental parecen mostrar que el ser sensible aprehende desde ese momento, sin embargo, cuidado! la mente nos lleva sutilmente fuera de lo que investigamos… ¿las tendencias son algo real? ¿existen y determinan conductas posteriores? o, solamente existen en nuestra imaginación para poder justificar errores… investiguemos sobre esto…

lf: no habría entonces que hacer experimentos con mellizos… si pones a mis ocho hermanos uno al lado de otro no encontrarás seres más diferentes, salvo por algunas características físicas que nos hacen decir, “es de la familia”…

jm: no me refería a la genética, si no a las tendencias heredadas de otras existencias… tengo la certeza y repito “la certeza” que todos los seres sensibles tienen existencias desde el inicio de la vida, ello no es una creencia, pero no nos desviemos de lo que investigamos… las tendencias heredadas de existencias anteriores determinan otras tendencias que se adquirirán en esta existencia, ahora bien, ¿podemos de modo consciente variar estas tendencias? o mejor aún, ¿existen estas tendencias? investiguemos esto…

lf: la respuesta a ambos interrogantes es positiva…

jm: estoy de acuerdo, la muestra es creíble… solamente observando lo que acontece así se muestra… he observado a personas que se muestran arrepentidas y desean variar sus tendencias y acuden a tratamientos dispares: descondicionamientos, condicionamientos, drogas y un largo etcétera y al final vuelven a esas tendencias (y no me estoy refiriendo a hábitos)…
… bien, hemos aceptado que las tendencias son una certeza, ahora volvemos al tema inicial, los prejuicios, que son elementos o generalizaciones de algo desconocido, es decir un juicio antes de conocer… la cuestión es, si concienciamos el hecho y éste tiene una relación con las tendencias, ¿podemos variarlo?... investiguemos esto…

lf: también podemos y con mayor razón porque el prejuicio está atado al concepto, el cual es producto del entendimiento (supuestamente)…

jm: las tendencias son causales, es decir, cada existencia conduce a nuevas tendencias y éstas son precedentes de las siguientes… si aceptamos la certeza de su existencia, debemos plantear si al volvernos conscientes podemos variarlas aún siendo causales, es decir, ¿podemos variar su causalidad por otra diferente por medio de la consciencia? Investiguemos esto…

jm: en efecto, la causalidad del prejuicio es el pensamiento y sus subproductos, emociones, etc. no obstante, la pregunta es, ¿cuál es la tendencia que promueve el prejuicio y toda su causalidad? investiguemos esto… la pregunta es todavía más profunda, ¿tiene que ver con las percepciones, mentales y sensoriales? o, tiene que ver con algún tipo de tendencia que ha pasado desapercibida…
lf: no quisiera aventurar una respuesta a eso, aunque se me ocurre que habría que dar la vuelta al círculo, es decir, que no necesariamente existe una tendencia sobre esto en particular, si no que se forma una creencia, entendido ello en el contexto de la conversación, porque ya aceptamos la existencia de la tendencia de cierta manera…

jm: bien, parece interesante esta vía, es decir: la tendencia se transforma en algo viable en la existencia, convirtiéndose en un y este evolucionará siguiendo las pautas de la existencia hasta que alcance el cese de dicha vida… convirtiéndose otra vez en una tendencia, siendo precedente de la próxima que va a volver a repetirse en dicho ciclo existencial… podemos aceptar esto como una certeza, sin embargo, queda sin responder la pregunta: ¿podemos interferir en dicha causalidad a través de la consciencia?

lf: podemos, si dejamos ir los apegos que la originan, si no, no…

jm: bien, aceptamos que los apegos originan esas causalidades y aceptamos que los apegos son subproductos del proceso mental, la pregunta es, las tendencias que son movilizadas por el ego y pueden ser influenciadas en la vida por diferentes deseos… la consciencia, ¿puede determinar la causalidad de dichos deseos y tendencias? es decir, lo que comúnmente se determina como la naturaleza de ese comportamiento puede ser modificado por la consciencia que lo porta… una conscienciación propia que al variar la causalidad varía también las causalidades precedentes y, extensivamente se produce un cambio en las existencias siguientes…

..querido luis fernando, me retiro a dormir, me caigo de sueño, mañana podemos continuar, ¿te parece bien? Porque lo que investigamos es tema de estudio para tiempo… un abrazo para ti y para los amigos que estén siguiendo el diálogo de investigación que estamos llevando a cabo… hasta mañana pues…

lf: parece que el diálogo tuvo desarrollo y conclusión… será útil inscribir esto en el camino óctuple porque es evidente que estamos hablando del entendimiento correcto… 

que descanses jorge y los amigos de éste y el otro lado del charco...

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enero 26, 2007

Anotación a un texto expuesto


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


"Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy."


Alguien me responde: "... EL ALMA... ESO SOY". Le digo: "No. Luego te diré algo al respecto."

Busco la manera de comentar ya que le dije que lo haría.

Como sucede con frecuencia, la manera es ir a lo mas simple: conscientia, es en general el conocimiento que el ser tiene de sí mismo y de su entorno.

(Lo que aprehendemos como consciencia está asociado al comportamiento moral, y eso es otra cosa).

Ese "si mismo" se refiere por tanto a algo diferente de lo que tenemos entendido convencionalmente por "alma" (como parte del conceptualmente aceptado dualismo cuerpo/alma), fundado en razonamientos de tipo religioso más que filosófico.

En consecuencia la conciencia de que habla Maharshi es el propio ser. "¿Quien soy?", se pregunta. "La conciencia que permanece", responde.

Vale decir por tanto: lo que tiene conocimiento de si mismo y de su entorno, mientras lo tiene.

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junio 23, 2006

Odio


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


Por primera vez en la vida que ojalá sea la única, a impulso de un acontecimiento gratuito e innecesario siento la necesidad de odiar. Odiar de manera visceral, como dicen lo hace la gente. Odiar desde adentro, odiar pensando en la razón, alimentándola. Odiar siguiendo la definición: antipatía profunda, disgusto, aversión, enemistad y repulsión hacia alguien con el deseo de evitarlo, limitarlo o destruirlo.

Conducido a ello me niego el derecho de abrigar tal sentimiento así, de esa manera. De odiar no sería por deseo y ni siquiera por razón.

El corazón hace una pausa y a modo de aviso me dice de pronto que el odio es una expresión del miedo. Aunque valoro haber sido conciente de ello, no sabía que eso es cuento viejo.

Si se impone, cederé al miedo me apegaré al odio y sufriré más por ello que su objeto.

No dejaré al odio que me ate. Que sea todo del otro a quien no conozco, de quien jamás he hablado, de quien no se quien es. Y aunque lo supiera.


§
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junio 06, 2006

Los Cinco Recordatorios

Buda.

1. Estoy hecho de la naturaleza del envejecer. No hay forma de evitar la vejez.

2. Estoy hecho de la naturaleza del enfermar. No hay forma de evitar la enfermedad.

3. Estoy hecho de la naturaleza del morir. No hay forma de evitar la muerte.

4. Todo lo que me gusta y todos los que quiero están hechos de la naturaleza del cambio. No hay forma de evitar ser separado de ellos.

5. Mis acciones son mis únicas verdaderas pertenencias. No puedo evitar las consecuencias de mis acciones. Mis acciones son el suelo donde me paro.

mayo 08, 2006

Las Emociones Aflictivas




Luis Fernando Gutiérrez-Cardona



Un cuadro depresivo me llevó a la consulta con el médico psiquiatra hace alguno tiempo. Soy conciente, desde niño, de una cierta proclividad a la depresión –lo que llamo ir al hueco profundo-. Saberlo me ha permitido manejarlo solo. O eso creo. Pero me sentí incapaz en algún momento y busqué ayuda.

El doctor preguntó lo obvio y le dije entre las respuestas una frase de Margarita Yourcenar en Memorias de Adriano: “He llegado a la edad en que la vida, para cualquier hombre, es una derrota aceptada”.

Le dije además, mal dicho, el poema Murallas, de Constantino Cavafis.

Sin consideración, sin piedad, sin recato grandes y altas murallas en torno mío construyeron. Y ahora estoy aquí y me desespero. Otra cosa no pienso: mi espíritu devora este destino; porque afuera muchas cosas tenia yo que hacer. ¡Ah! cuando los muros construían cómo no estuve atento. Pero nunca escuché ruido ni rumor de constructores. Imperceptiblemente fuera del mundo me encerraron.

El doctor, condescendiente, replicó con unos versos del poema Ítaca del mismo autor. Los que dicen:

… no temas a los lestrigones ni a los cíclopes,ni al colérico Poseidón, seres tales jamás hallarás en tu camino, si tu pensar es elevado, si selecta es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. Ni a los lestrigones ni a los cíclopes ni al salvaje Poseidón encontrarás, si no lo llevas dentro de tu alma, si no los yergue tú alma ante ti.

Surgió una empatía personal que permitió avanzar con rapidez. Escogió una droga que debía tomar, acepté hacerlo con pereza pero por algo había ido allí, y regresé puntualmente a las citas en que la conversación más o menos se deslizó por los mismos carriles. No le echamos la culpa a mi madre ni a mi padre, ni al yo ni al super yo, ni hablamos de traumas, ni de sexo, ni intentamos curas de existencia.

Me encontré en los mismos días, cosas de la causalidad, un libro de S. S. El Dalai Lama que se llama El Arte de Vivir en el Nuevo Milenio. Hay allí densas consideraciones sobre las emociones aflictivas, que son en general esos pensamientos, emociones y acontecimientos mentales que reflejan un estado anímico negativo o no compasivo, que socavan de manera inevitable nuestra experiencia de la paz interior. Nyong mong, en tibetano, que significa literalmente "lo que nos aflige por dentro". Tomo de ese libro algunos elementos:

• Los pensamientos y las emociones negativas son lo que de hecho obstruye nuestra más elemental aspiración de ser felices y de evitar el sufrimiento.

• Entre las causas reales de las emociones negativas se pueden mencionar el hábito que todos tenemos de pensar en nosotros mismos antes que en los demás y la tendencia a proyectar ciertas características en las cosas y los acontecimientos por encima y más allá de lo que realmente son, como en el ejemplo en que se confunde una cuerda enrollada con una serpiente.

• Nuestros pensamientos y emociones negativas no existen independientemente de otros fenómenos. Hay que prestar estrecha atención a nuestro cuerpo y a sus actos, a nuestra habla y a lo que decimos, a nuestros corazones y mentes, a lo que pensamos y sentimos. Debemos estar atentos a captar al vuelo la más leve negatividad (dado que) los pensamientos y las emociones negativas no solo destruyen nuestra experiencia de la paz, sino que también deterioran nuestra salud.

• La ira es una de las fuentes principales de muchas enfermedades.

• Las emociones aflictivas nos animan a suponer que las apariencias se corresponden invariablemente con la realidad y son del todo inservibles: cuanto más cedamos a su empuje menos espacio tendremos para desarrollar nuestras cualidades positivas y menos capaces seremos de resolver nuestros problemas.

• Cuanto más enojados estemos, más nos rechazaran los demás.

• Cuando más suspicaces seamos, más alejados de los demás nos veremos y por tanto más solos.

El médico vio la cosa clara al traer los versos que trajo: no hay seres tales como cíclopes ni lestrigones y al salvaje Poseidón no encontraremos si no lo llevamos dentro de nuestra alma, si no los yergue el alma ante nosotros.

Esos pensamientos aflictivos no son otra cosa que la manera como se nos presentan supuestos hechos y circunstancias que nos causan pena y enfermedad, pero que en realidad no existen. Más perjudiciales aun cuando no solo los sentimos sino que los expresamos convirtiendo en víctimas adicionales de ellos a quien escucha las palabras o a quien van dirigidas porque siempre van cargadas desapaciblemente.

En el asumido de que el cuerpo es químico y físico, las drogas habrán hecho su parte aunque cortamos con ellas prontamente. 

Después de unas semanas las aguas regresaron a sus cauces.

Se puede concebir, han dicho, la naturaleza de la mente como si fuese un lago: cuando una tormenta lo agita el barro del fondo satura sus aguas, las emborrona y hacen que parezcan opacas. Pasada la tormenta el barro se sedimenta y el agua vuelve a ser limpia y clara.

El lago está ahí y las tormentas agitan el barro de su fondo cada tanto. He aprendido que al mundo en realidad le importo nada, que el universo ni vive ni muere por mí,  que el sol se ocultará y saldrá de nuevo, que aunque el ladrón se lleve todo, ahí quedará la luna colgada en la ventana. Que prácticamente no hay nada en el universo que me requiera y que la felicidad no se encuentra en ninguna parte, fuera del si mismo, ahora entendido como el si mismo mismo. Y que no existe sino un tiempo: ahora.

Y recuerdo: “Ten presente el ejemplo de una vaca vieja, que se da por satisfecha en un cobertizo. Tienes que comer, dormir y cagar, eso es inevitable, lo demás no es asunto tuyo".

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marzo 22, 2006

Meditación

Conocimiento e Inocencia
Daisetz T. Suzuki

Cuando hablo del Zen a un auditorio Occidental, la mayoría educado en la tradición cristiana, la primera pregunta que generalmente se me formula es: “¿cual es el concepto del Zen sobre la moralidad? Si el Zen pretende estar por encima de todos los valores morales, ¿qué nos enseña a nosotros, simples mortales?” Si comprendo bien el cristianismo, él deriva de la autoridad moral de Dios, dador del Decálogo, y se nos dice que si lo transgredimos de cualquiera forma que sea, seremos castigados y lanzados al fuego eterno. Es por esta razón que los ateos son considerados como gente peligrosa, porque, no teniendo Dios, no respetan los códigos morales. El adepto del Zen, no teniendo un Dios análogo al Dios cristiano, pero que habla de superar el dualismo del bien y del mal, de lo justo y lo injusto, de la vida y la muerte, de la verdad y del error, este adepto del Zen será, él también, objeto de sospecha.

La idea de los valores sociales, profundamente arraigada en el espíritu occidental, está íntimamente ligada a la religión, de manera que ellos son inducidos a pensar que religión y ética son una sola y misma cosa y que la religión no está dispuesta a relegar la moral al segundo plano. Pero pareciera que el Zen lo hace, y de allí viene la pregunta que me plantean. He escrito en uno de mis libros: “Todos los valores morales y toda la práctica social emanan de esta vía no-condicionada que es la vacuidad”. En este caso “bien” y “mal” no son más que diferenciaciones secundarias. ¿Qué es lo que las diferencia y cómo sabría yo qué hace que el “bien” sea otra cosa que el “mal”? En otros términos, ¿puedo yo - y cómo puedo -en este caso - deducir una ética de la ontología del Budismo Zen? Todos somos seres sociales y la ética es nuestra relación con la vida social. El adepto del Zen no puede vivir fuera de la sociedad. No puede desinteresarse de los valores éticos. Pero él quiere tener el corazón enteramente libre de todas las impurezas salidas del “conocimiento” que hemos adquirido al comer el fruto del árbol prohibido. Cuando se regresa al estado de “inocencia”, todo lo que se hace está bien. San Agustín dijo: “Ama a Dios y haz lo que quieras”. Una vez despertado el Conocimiento en el Jardín del Edén donde reinaba la inocencia, aparece la diferenciación entre el bien y el mal. Igualmente, de la Vacuidad del Espíritu se eleva misteriosamente un pensamiento, y se tiene el mundo de las multiplicidades. El vocablo “Inocencia” debe ser comprendido en el sentido del estado espiritual en el cual vivían los habitantes del Jardín del Edén alrededor del Árbol de la vida, los ojos no abiertos, desnudos, sin sentir vergüenza, sin el conocimiento del bien y del mal. Por “Conocimiento” se debe comprender todo lo que se opone a la “Inocencia” particularmente a un par de ojos discriminatorios abiertos al bien y al mal. La idea judeocristiana de la Inocencia es la interpretación moral de la doctrina búdica de la Vacuidad, que es metafísica, en tanto que la idea judeocristiana del Conocimiento corresponde, desde el punto de vista epistemológico, a la noción búdica de la Ignorancia, aunque la Ignorancia sea superficialmente lo contrario del Conocimiento.

La filosofía búdica considera toda discriminación -moral o metafísica- como el producto de la Ignorancia que oscurece la luz primera del No-condicionado, el cual es la Vacuidad. Pero esto no quiere decir que haya que eliminar el mundo entero por ser el resultado de la Ignorancia. Igual sucede con el Conocimiento, pues él es el resultado de haber perdido la Inocencia comiendo el fruto prohibido. Pero ningún cristiano ni judío, que yo sepa, ha intentado jamás deshacerse del Conocimiento para recuperar el Paraíso, y poder gozar, como al principio, de la Inocencia en toda su plenitud. Lo que debemos comprender bien entonces es el sentido de “Conocimiento” e “Inocencia”, es decir, penetrar a fondo la relación que existe entre los dos conceptos opuestos: de una parte, Inocencia y Luz original, de la otra, Conocimiento e Ignorancia. Desde un cierto punto de vista parecen ser irreductiblemente contradictorios, pero, desde otro, son complementarios, Si nos atenemos a nuestra manera humana de pensar, no se podía poseer ambos al mismo tiempo. Pero nuestra vida real está hecha del apoyo del uno al otro, o mejor dicho, de su inseparable colaboración. La pretendida oposición entre Inocencia y Conocimiento o entre Ignorancia y Luz original no es del mismo género de la que se ve entre lo blanco y lo negro, entre el bien y el mal, entre lo justo y lo injusto, entre ser o no ser, o entre tener o no tener. La oposición es, por así decir, entre continente y contenido, entre el fondo y el primer plano de la escena, entre el terreno y los jugadores que se mueven en él. El bien y el mal juegan sus roles opuestos sobre el terreno que permanece neutro, indiferente y ”libre” o “vacío”. Es como la lluvia que cae sobre los justos y los injustos; como el sol que se eleva sobre el bien y sobre el mal, sobre nuestros enemigos y sobre nuestros amigos. En un cierto sentido, el sol es inocente y perfecto, como lo es también la lluvia. Pero el hombre, que ha perdido la Inocencia y adquirido el Conocimiento, diferencia al justo del injusto, al bien del mal, a los enemigos de los amigos. La Inocencia y el Conocimiento deben ser mantenidos en buen equilibrio. Para esto, el Conocimiento debe ser disciplinado y al mismo tiempo es necesario apreciar el valor de la Inocencia en su justa relación con el Conocimiento. El concepto metafísico de la Vacuidad puede traducirse en términos de economía, por la pobreza; ser pobre, no poseer nada: “Dichosos los pobres en espíritu” Eckhart da la definición siguiente: “Hombre pobre es aquel que no tiene necesidad de nada, que no sabe nada y que no tiene nada”. Esto es posible cuando un hombre está vacío de “sí mismo y todas las cosas”, cuando el espíritu está totalmente purificado del Conocimiento o de la Ignorancia que poseemos después de la pérdida de la Inocencia. Dicho de otro modo, recuperar la Inocencia es ser pobre. Es sorprendente y bastante extraño que Eckhart defina a un hombre pobre como no sabiendo nada. Es esta una afirmación de gran importancia. El Conocimiento comienza cuando el espíritu está repleto de todas clases de pensamientos mancillados, donde el peor es el del “yo”. Pues todos los males, todas las poluciones parten de nuestro apego a este “yo”. Como dirían los budistas, la realización de la Vacuidad no es ni más ni menos que penetrar en la no-existencia de un yo substancial. Es el más grande obstáculo en nuestra disciplina espiritual y, en realidad, consiste no en desembarazarse del yo, sino más bien en darse cuenta desde el comienzo que no hay semejante existencia. Esta toma de conciencia significa ser “pobre” en espíritu. “Ser pobre” no significa “empobrecerse”; “ser pobre” significa no estar, desde el principio, en posesión de nada y no en despojarse de lo que se tiene. Nada a ganar, nada a perder; nada a dar, nada a tomar, ser simplemente tal como se es, y por lo tanto ser rico de posibilidades inagotables . Esto es ser “pobre” en el sentido más propio y más característico de la palabra, y esto es lo que nos dicen todas las experiencias religiosas.

No ser absolutamente nada, es serlo todo. Cuando se está en posesión de cualquier cosa, esa cosa impedirá a todas las otras cosas entrar. Se tiende generalmente a imaginar que, si el espíritu o el corazón están vacíos del “yo y de todas las cosas”, queda un lugar disponible para que Dios venga a ocuparlo. Esto es un gran error. El pensamiento mismo, por ligero que sea, de hacer lugar para algo es una traba tan enorme como una montaña. Un monje vino hacia Ummon, uno de los grandes maestros Zen del siglo X, y le dijo: “Si un hombre no tiene un pensamiento que ocupe su consciencia, ¿qué imperfección tiene él?”. Ummon rugió: “ ¡El Monte Sumeru!” Eckhart enuncia de forma típicamente cristiana un pensamiento parecido:“Si un hombre esta vacío de todas las cosas, de todas las criaturas, de él mismo, de Dios, y si Dios pudiera todavía encontrar lugar en él para actuar, nosotros diríamos: mientras ese lugar exista, este hombre no es pobre de la pobreza más íntima. Pues Dios no tiene en vista que este hombre tenga en él un lugar reservado para Su acción, porque la verdadera pobreza de espíritu exige que el hombre sea vacío de Dios y de todas sus obras, de manera que, si Dios quiere actuar en el alma, es el hombre mismo quien debe ser el lugar en el cual El actuará, y así le placerá a El hacerlo. Pues si Dios encontrase una vez una persona así de pobre, El tomaría la responsabilidad de Su propia acción, porque Dios actúa en Sí mismo. Es ahí, en esa pobreza, que el hombre recobra el ser eterno que fue, que es y que será para siempre.”

Según mi interpretación de Eckhart, Dios es al mismo tiempo el lugar donde El obra y la obra misma. El lugar es el cero o “la vacuidad en tanto que Ser”, mientras que la obra cumplida en el lugar del cero es el infinito o “la Vacuidad en tanto que Llegar a Ser”. Entonces es realizada la esencia de la pobreza. El ser es el llegar a ser y el llegar a ser, el ser. Cuando el uno está separado del otro, se tiene una pobreza torcida y coja. La pobreza perfecta no es recuperada sino cuando la vacuidad perfecta es la plenitud perfecta. Citando otra vez a Eckhart: “En mi pasaje al más allá... sobrepaso todas las criaturas y no soy ni Dios, ni criatura: soy lo que era, lo que permanecerá de ahora en adelante y para siempre. Recibo entonces un impulso que me transporta por encima de todos los ángeles. En este impulso concibo tales riquezas pasajeras que no soy satisfecho de Dios en tanto que Dios, en tanto que siendo todas sus obras santas, pues en ese pasaje al más allá descubro que Dios y yo somos idénticos. ..”. No sé cómo mis lectores cristianos aceptarán estas afirmaciones, pero desde el punto de vista budista hay que hacer una reserva. Por transcendente que pueda ser en sí esta experiencia de “pasaje al más allá”, sobrepasando toda forma de condicionamiento, se queda expuesto a formular una interpretación deformada. El maestro Zen nos dirá entonces de transcender o de rechazar la experiencia misma. Estar absolutamente desnudo, ir más allá de la recepción de “un impulso” de cualquier naturaleza que sea, estar perfectamente liberado de toda posible trampa que nos hayamos tendido nosotros mismos después de la adquisición del Conocimiento: esta es la finalidad del entrenamiento Zen. Entonces, solamente, nos encontramos ser de nuevo los simples Fulanitos de Tal que hemos sido siempre. Se podrían enumerar muchas virtudes a las cuales deben aspirar los monjes, budistas o cristianos. La más fundamental es, a mis ojos, la pobreza. Esta corresponde, desde el punto de vista ontológico, a la Vacuidad, y desde el punto de vista psicológico a la ausencia del yo o a la Inocencia. La existencia de la que gozamos en el Jardín del Edén simboliza la Inocencia. Cómo recuperar o, mejor dicho, cómo reconocer que poseemos ya esta “primitividad de espíritu” en el seno de la industrialización y del propagandismo de “vida fácil” es la grave pregunta que exige de nosotros, hombres modernos, una solución afortunada. ¿Cómo realizar la sabiduría transcendente de la prajna en un mundo donde el desarrollo del Conocimiento es por todas partes estimulado de mil y una formas? Se nos exige imperativamente una solución, de la forma más enérgica. La época de los Padres del Desierto ha pasado definitivamente, y nosotros esperamos que un nuevo sol se eleve sobre el horizonte del egoísmo y de la vileza en todos los dominios.

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