Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Quería preguntar con quién dormiste anoche. No con que cuerpo sino con cual alma. Pudo ser con un pensamiento persistente, o un dolor que no identifica bien de donde viene y si en verdad existe. Pudo ser con una cosa. O con una novela, un ensayo o un poema. O el silencio. O una idea que pugnaba por convertirse en palabras. Lo hice con una frase que rondaba el ser completo. Intranquila, desasosegada. Que se armaba y desarmaba de mil formas como hacia ese poeta que escribía sus versos en grandes tiras de papel que pegaba en la pared e iba cambiando de lugar hasta encontrarles el mejor sitio. Si, "hay noches en que somos tan lúgubres, tan lúgubres..." Se esfumaba. Recorría la habitación. Me hablaba. Me sacudía. Me hacía dormitar y me despertaba de golpe. Mientras, uno de esos modernos sistemas de música dejaba correr canción tras canción en un orden arbitrario que tenía, no obstante, su razón de ser. Consultan, creo, la que hay en mis computadores o en mis búsquedas y aprenden lo que me gusta y cuanto. Si no ¿cómo podrían saber que a las tres de la mañana me sienta bien algo del Dr. Lakshminarayana Subramaniam?
La frase se escapó. Mas al amanecer, uno de esos, si, quizás el último, me la enseñó. ¡Es tan sencilla! Apareció entre mis notas apresuradas: "El amor junta los cuerpos". Eras tu lo que dormía conmigo. Era yo.
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Epicuro
"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus. "
Epicuro"Ciegos que viendo, no ven."
José Saramago
Crónicas, escenas y reflexiones sobre el mundo y lo que veo.
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junio 02, 2016
Noche
mayo 31, 2016
La cosa.
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Moisés bajó de la montaña en donde se encontró con Dios y recibió en tablas de piedra que llevó, lo que ordenaba. Lo primero era una muestra de egoísmo divino: Amarás a Dios sobre todas las cosas. Así, de una, sin explicar por qué, sin nada a cambio a no ser el temor de su ira y su venganza y un pacto territorial con condiciones: “Observa lo que te mando hoy: he aquí, yo echo de delante de ti al amorreo, al cananeo, al hitita, al ferezeo, al heveo y al jebuseo. Cuídate de no hacer pacto con los habitantes de la tierra adónde vas, no sea que esto se convierta en tropezadero en medio de ti; sino que derribaréis sus altares y quebraréis sus pilares sagrados y cortaréis sus Aseras (pues no adorarás a ningún otro dios, ya que el Señor, cuyo nombre es Celoso, es Dios celoso) no sea que hagas pacto con los habitantes de aquella tierra, y cuando se prostituyan con sus dioses y les ofrezcan sacrificios, alguien te invite y comas de su sacrificio; y tomes de sus hijas para tus hijos, y ellas se prostituyan con sus dioses, y hagan que también tus hijos se prostituyan con los dioses de ellas. No te harás dioses de fundición."
No te apagues hoy. Escribe, o mejor, pule algo que hayas escrito. Cambia una palabra, quítale adjetivos. El botón de apagado nos quedó faltando, pero si llegas a descubrirlo, por favor, dime el secreto. Si tienes a quien decir "te amo" sorpréndelo con ello. A mí ni siquiera esta opción me queda. Quien al menos me responde me dice: te di una oportunidad y la desperdiciaste ¿de qué te quejas? ¿qué reclamas?
De aquello ha de provenir el amor (buscaré a partir de ahora un sustituto para esa palabra) como una concesión celosa, como una oportunidad, como un objeto. Siendo así no existe tal cosa. No se tiene la oportunidad que se nos concedió sino que se la ejerce primariamente, aleatoriamente, circunstancialmente. El encuentro que se da, se da por que se da. La cosa ni se la pide ni se la reclama: ocurre. No podemos negamos después como no se niega la existencia del rayo porque pasa. Pues deja un rastro de luz, un ruido, un silencio, una tormenta y un rastro allí donde cayó.
Desaparecida la cosa hay que dar por inexistente el sujeto. Es esto lo que no se aprende. Lo que no se aprehende. Aún. Hurgamos. Y, contra el mandato, hacemos de la cosa un dios de fundición.
Insensatez propia. El otro en realidad no existe. No es su culpa ni la propia.
Hay una sola magia, y es tu cuerpo. Pero esto, apenas intuido, es rechazado por pecaminoso. Aunque es lo que nos hace pertenecer, es decir pertene-ser-nos.
-¿Entonces todo es una gran ilusión? ¿Una gran farsa?
-"Menos tu vientre...
Polvo sin mundo."
febrero 13, 2016
Paréntesis
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
[No intente conocerme a partir del cuestionario estándar. Haré otro tanto. No me interesa hacerlo ni responderlo. No me interesan las preguntas usuales, ni depende de mi fotografía lo que yo sea. No soy ella, ni usted lo es. Bastaría con ver (no con mirar) y eso es posible de muchas maneras: a través de lo que escribo, si ello le interesa. O con verse -no mirarse- y conversar. Esto último es un arte en desuso y un proceso en extinción. No estoy para juzgar y si puede evitar hacerlo será mejor. Lo que haga falta saber se irá sabiendo o no. Si no es así será mi desgracia, sin que por ello pase nada. Aquí hay miles de cosas publicadas que le permitirán formarse una idea de lo que está frente a la pantalla. Si tiene un lugar pasaré por él para ver y sentir lo que ronda en el espacio. Y aterrizar.]
§
noviembre 24, 2014
Besos
Luis Fernando Gutiérrez-CardonaYo busco el extremo de los labios en donde hay piel
¿Cómo callar? Mi boca es tuya
- José Hierro-
y boca.
Y me desconecto
y soy totalidad en tiempo
y en espacio.
Pero siento que el beso no es solo cosa de las bocas.
Se besa todo:
el dedo pequeño del pie derecho
y desde allí cada milímetro cuadrado de la piel,
cada plano y contraplano,
cada colina y cada abismo
y cada cerro
y cada planicie.
Y cada luz
y cada oscuridad.
Y se que el alma besa
y es besada.
noviembre 10, 2014
Desolaciones
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
¿Porqué no se puede querer?
¿Porqué pagar por ello el alto precio
de cadena, de amenaza y de condena?
¿No son la misma cosa amor y libertad?
¿Se puede ser reja o barrote?
Llanura abierta
no jaula es lo que pido.
Que en vez de pecera
seamos un océano.
Y que al hacernos libres,
podamos, otra vez,
amarnos.
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mayo 11, 2014
Momentos
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Instantes de sinceridad brutal. Franqueza extrema que supera los bordes y conecta de nuevo la realidad con el ser profundo y la naturaleza intrínseca. Ruptura de los empaques y del relumbrón. No me importan Cavafis, ni el jazz, ni lo que digas, ni lo que digan. Me aburres sin adornos, directo, personal, reincidente, incontenido. Necesarias expresiones en cuanto, al desfogar la ira, también buscan ser venganza y ser ofensa. Momentos, segundos que anulan las concesiones que construyen.Hablo de todo ello -mi reacción es asimétrica- sin intención de hacerlo parte de nadie. Hablo porque es parte mía. Se pasa de largo y ya está. Lo que deriva en carga, es eso: carga.
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junio 13, 2013
Intereses
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Interesan:
la sociología del sexo,
la exhibición de la vida privada,
el reclamo de derechos
la mayoría de las minorías,
la estupidez
el lago de los patos,
la persona como el todo,
el absurdo silencio de los más,
el abuso de los menos
el otro no existe ¿existe yo?
la contribución descarada a las cadenas
la desaparición de la dignidad del colectivo
los reyes sin privilegios
la igualdad por lo bajo
las plantas trepadoras
las rastreras
las aves de rapiña
la gente que me gusta
el agua sucia
los pajaritos cantan por parlantes
el sol es cancerígeno
el sexo oral: solo palabras
la balas pérdidas perdidas
la perfidia
los árboles estorban
el agua etiquetada
¿cuáles rayos? ¿qué es eso?
el ser estereotipo
la huida
el rechazo
el amor a escondidas o negado
el odio activo
la putería,
la putada
el miedo
el miedo
el miedo
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