Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus. "
Epicuro

"Ciegos que viendo, no ven."
José Saramago

Crónicas, escenas y reflexiones sobre el mundo y lo que veo.
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noviembre 23, 2020

Meditaciones


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


 

"Oh Critón, si así place a los dioses, deje que así sea. Anito y Melito pueden matarme, por cierto; pero hacerme daño, no pueden." 
Platón, Apología de Sócrates.



En estos días dándoles oportunidad a mis libros de ver el sol, encuentro aquellos que han intentado dar forma a mi modo de pensar dicho así pretenciosamente porque algo viene con la genética que salta aquí o allá —mucho de lo que soy era mi padre—, que pudiendo ser evitable no lo es, contribuyendo a definirnos.
De pronto un encuentro sosegado en una tarde tibia genera una conversación en que mostramos partes muy reservadas de nosotros mismos o de lo que nos lleva a la comprensión de cosas que, abiertamente, juzgamos de otra forma. Pero uno no escoge ser estoico o ser escéptico, aprende a serlo. Y tampoco lo será jamás como Sócrates o Séneca que entendieron la muerte como prolongación de sus ideas. 
Entonces encuentro esos libros que deberían estar al alcance de la mano para recordar lo que quiero ser: El Enquiridión de Epícteto, Las Meditaciones de Marco Aurelio, El Banquete de Platón.
Sócrates que lleva su escepticismo al nivel de "solo sé que no sé nada."
Buda que nos dice: "Cada mañana nacemos de nuevo, lo que hacemos hoy es lo que importa". Y "No creas nada, no importa donde leas, o quien lo dijo, no importa si lo he dicho yo, a no ser que esté de acuerdo con tu propia razón y sentido común."
Y Séneca: "Hoy puede acontecer lo que puede acontecer cualquier día."
Releo, quizás sea mas propio decir leo, a Epícteto:
  • "Hay cosas que están bajo nuestro control y otras que no lo están. Bajo nuestro control se hallan las opiniones, las preferencias, los deseos, las aversiones y, en una palabra, todo lo que es inherente a nuestras acciones. Fuera de nuestro control está el cuerpo, las riquezas, la reputación, las autoridades y, en una palabra, todo lo que no es inherente a nuestras acciones. Lo que controlamos es libre por naturaleza y no puede ser impedido ni impuesto a ningún hombre; pero lo que no controlamos es débil, servil, limitado, y sujeto a un poder ajeno. Recuerda, pues, que te perjudicarás si consideras libre y tuyo lo que por naturaleza es servil y ajeno. Te lamentarás, te confundirás, y terminarás culpando a los dioses y a los hombres de tu desgracia. Por el contrario, nadie podrá impedirte ni imponerte algo si consideras tuyo sólo lo que en verdad te pertenece y ajeno lo que en efecto es de otros. De esa forma, no criticarás a nadie ni acusarás a nadie; no harás nada en contra de tu voluntad, no tendrás enemigos y no sufrirás ningún perjuicio. Si deseas los bienes realmente grandes, recuerda que no debes permitirte el deseo —ni siquiera leve— de alcanzar cosas de menor importancia. Por el contrario, deberás renunciar por completo a ciertas cosas y posponer otras por el momento. Porque, si quieres poseer tanto los bienes grandes como los intrascendentes, tales como el poder y la riqueza, no obtendrás éstos últimos y perderás los primeros también; fracasarás absolutamente en obtener los verdaderos medios indispensables para lograr la felicidad y la libertad. Por lo tanto, haz el esfuerzo de poder decir ante cada adversidad: «No eres más que apariencia; no eres en absoluto lo que pareces ser». Y luego examina esa adversidad con las reglas que tienes para ello; principalmente por la que te permite establecer si concierne las cosas que están bajo tu control o si concierne aquellas que no lo están; y, si tiene que ver con algo que no depende de ti, prepárate para decir que no te importa."
  • "No exijas que las cosas sucedan tal como lo deseas. Procura desearlas tal como suceden y todo ocurrirá según tus deseos". 
  • "Si quieres ser mejor rechaza razonamientos tales como: «Si desatiendo mis asuntos, no tendré ingresos; si no corrijo a mi sirviente, saldrá malo». Es mejor morir con hambre, libre de pesadumbres y miedos, que vivir en la abundancia pero desequilibrado; y es mejor que tu sirviente sea malo a que tu seas desdichado. Comienza, por lo tanto, con pequeñas cosas. ¿Se ha derramado un poco de aceite? ¿Se han robado un poco de vino? Piensa en lo siguiente: «Éste es el precio de la serenidad y la tranquilidad; y nada es gratis en esta vida». Si llamas a tu sirviente, es posible que no venga; y si viene, es posible que no haga lo que deseas. Pero de ninguna manera tu sirviente es tan importante como para otorgarle el poder de alterarte en modo alguno."
  • "Recuerda que no insulta aquél que injuria o golpea; lo que insulta es el criterio que establece estas acciones como ofensivas. Por lo tanto, si alguien te provoca, ten presente que es tu propia opinión la que te está provocando. En primer lugar, pues, trata de no dejarte llevar por las apariencias. Porque una vez que hayas ganado tiempo y te has dado un respiro, te controlarás con mayor facilidad."
Y de Marco Aurelio: 

  • "Aunque debieras vivir tres mil años y otras tantas veces diez mil, no obstante recuerda que nadie pierde otra vida que la que vive, ni vive otra que la que pierde. En consecuencia, lo más largo y lo más corto confluyen en un mismo punto. El presente, en efecto, es igual para todos, lo que se pierde es también igual, y lo que se separa es, evidentemente, un simple instante. Luego ni el pasado ni el futuro se podría perder, porque lo que no se tiene, ¿cómo nos lo podría arrebatar alguien? Ten siempre presente, por tanto, esas dos cosas: una, que todo, desde siempre, se presenta de forma igual y describe los mismos círculos, y nada importa que se contemple lo mismo durante cien años, doscientos o un tiempo indefinido; la otra, que el que ha vivido más tiempo y el que morirá más prematuramente, sufren idéntica pérdida. Porque sólo se nos puede privar del presente, puesto que éste sólo posees, y lo que uno no posee, no lo puede perder."


§


 




agosto 17, 2016

Pregunta



En estos días me preguntó qué haré cuando ella muera. Le respondí que quizás muera yo primero, pero si no, lloraría mucho en solitario y pasaría de nuevo por mi corazón los momentos que compartimos; que abrazaría a sus hijas, si me lo permitieran, e iría a su tumba  muchas tardes a conversar un rato con el viento. Estábamos en La Suiza y se puso a llorar. Me temo que antes de morir la alcanzará el Alzheimer y ruego porque no se muera viva. Y por vivirla mientras vive.

lfg-c© 

octubre 19, 2015

Aspirar




El ser humano debería morir con su primer resuello, con el que suelta con la primera inspiración.
Se diría entonces que aspiró, no que expiró


— lfg-c ©



octubre 05, 2015

Revelar



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

Todo es veloz. La belleza no persiste en la retina más allá del instante que tarda la mano en deslizar la pantalla y luego se olvida. Por ello a veces aporto imágenes. Siento que se me escapan, que su significado se deshace y que debo intentar capturarlas, falsas siempre pero captura en fin de cuentas. Las fotos que tomamos con el teléfono no tienen vocación de permanencia, ni tiempo de espera, ni maduración como antes cuando costaban esfuerzo, dinero y pausa. Cuando había q
ue esperar por ellas a que tuvieramos dinero para el proceso y que nos las revelaran. Las películas se terminaban, eran costosas y había que ser selectivos. La fascinación de abrir el sobre que las contenía envolvía cierta magia y la sorpresa del resultado justificaba la espera. Hoy se disparan miles sin valor: ninguna es buena a una crítica feroz que se justifica pues el resultado no cuesta nada. El que hace la foto la mira de inmediato y la imágen toma más importancia que el objeto. Revelar: hermosa palabra que mostraba por sí misma. Revelar, descubrir o mostrar lo que estaba secreto, es hoy palabra en desuso, a los efectos, que ningún niño de quince años sabe qué significó.

Todo hoy nace revelado y se desecha en una memoria que no es ya la propia y es también por tanto desechable. Ni siquiera hay que ocuparse de ello: queda en la nube de una vez, lo que sea que eso es.

Nosotros pegábamos la foto de un álbum donde amarillecería como amarillece la vida. Ver en ellos las imágenes de nuestros padres cuando se casaron, de su juventud, de su belleza hoy desaparecida, los objetos que los rodeaban y los paisajes en que vivian, nos hacía y nos sigue haciendo humanos pues no negamos el tiempo. Vernos de vez en cuando a nosotros mismos en lo que fuimos y no somos ya.

No sé si la palabra imaginación tenga que ver con la palabra imagen, pero invadidos por estas aquella no parece tener espacio. Lo que se imagina se hace real de una vez y nada es real. 
§

Envejezco sin dignidad, activo, intentó viajar cuanto puedo, es decir ver,  y voy como buscando el acomodo de los trastos en desuso. Leo y escribo mucho. Y me resigno a que no habrá para mí besos ni abrazos ya, consciente de que no pueden pedirse ni aceptarse.
§ 

 

junio 25, 2015

Futbolerías



Sencillamente Chile le robó el partido a Uruguay puesto que ganar con engaños es robar. El fútbol no debería premiar estas trampas y hoy con tanta tecnología los árbitros tienen que acudir a ella como sucede en el tenis, el béisbol, el fútbol americano, el rugby etc. El partido debería ser declarado nulo a partir del instante del engaño y regresar los equipos a la cancha a resolverlo dela manera prevista para los empates pues la expulsión que se dio por la trampa incidió en el resultado de manera definitiva.

El jugador chileno Gonzalo Jara introduce su dedo anular por el ano de Cavani hasta el anillo, sin protección. Cavani lo aparta con la mano -sin llegar a tocarlo- y el chileno se arroja al suelo simulando un golpe. El árbitro expulsa a la víctima de la violación y Chile puede, al fin, meter el gol como consecuencia de la metida del dedo.

El dedo de Jara será conservado en formol para ejemplo de las futuras generaciones y orgullo de la nación cuya señora presidenta saltaba de emoción


Tres fechas de suspensión le introdujeron al jugador proctoloco y sus actos quedarán en su curriculo. Los chilenos pidieron que sancionaran también a los uruguayos por rehusarse al exámen... al mundo le falta un tornillo.

lfgc-c®

junio 22, 2015

Padres


 Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


"La paciencia es la cualidad fundamental del hombre... Un arbol enorme crece de un tierno retoño. Un camino de mil millas comienza en un solo paso."

Envejecemos. Todos. A la velocidad constante de un dia cada dia.
Los mayores nos hacemos más mayores.
Los niños se hacen también mayores.
Los primeros expresan rasgos de su personalidad profunda, o los derivados de sus enfermedades sobrevinientes o de sus circunstancias.
Los segundos expresan cada dia los rasgos de su personalidad  surgiente.
Habremos creado y alimentado elementos cohesionadores.
Pero siempre, paciencia y tolerancia.
También delicadeza y humildad.
Mi padre y mi madre, cada vez más perdidos en las brumas del tiempo ya pasado, nos mirarán desde alguna parte con consciencia de haber hecho bien su tarea.
Y aquí cada uno cumple bien con la suya como padre y madre y como ser humano.
Que sigamos incluídos. Que nadie se sienta excluido porque nadie lo está.
Y que cada palabra envuelva la voz del corazón, no la de la mente que especula, retuerce y amarga.
"¿Quién puede ponerle apellido al infinito?"


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Notas






Luis Fernando Gutiérrez-Cardona



La soledad lo vuelve a uno arrogante. Lo experimenté en una etapa de la vida de la que, al salir tras un encierro de años en la cúspide de una empresa del sector financiero, fui a un proyecto de construcción. Al encontrarme de nuevo con la gente me di cuenta de lo maravilloso que es el ser humano en su vida común. Los obreros, con su enorme fuerza física y su nobleza de corazón a pesar de su pobreza. Su humildad y al mismo tiempo su altivez. Su felicidad en medio de sus vidas difíciles. Luchadores, cumplidos y comprometidos.

Pasados muchos años, aún, cuando coincido con alguno de ellos, no dudan en acercarse y saludarme: ¿se acuerda usted de mi? Uno critica la gente pero no tiene contacto con la gente. Y cada vez se tiene menos. Casi todo puede hacerse via internet. Incluso el contacto telefónico se ha acortado dramáticamente: mejor ponme un mensaje (¡wazapeame!) y a vuelta de correo una respuesta específica y escueta da por terminado el asunto. Arrogante dije al comienzo, pero también tímido y temeroso.



abril 09, 2015

Sueños



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona



En estos días soñé que hablaba tonterías sobre el sexo y el amor, ese todo diferenciado por el pecado y la definición, mientras escribía con mi dedo en su pecho y tomábamos vino a pico de botella en un lugar sorprendente. Y descubrí que esa persona con quien estaba se encontró con algo de si mismo mismo solo por salir de la rutina. "Si nos hubiéramos venido hace mucho rato que nos habíamos ido. No vine a venirme. Por eso vine aquí y traje vino". El ser humano -ya no se puede decir el hombre sin agregar "y la mujer"- es una definición política, sujeto de un libreto restrictivo. Vergonzantes individuos cada vez menos naturales, vivimos movidos por el odio y la venganza. Esos son los únicos y reales motores de la existencia. Puede que haya alguno más, el amor filial, el de pareja, pero están en vías de extinción y muchos no alcanzan ya a conocerlos. El voto es por la eliminación del género, la satanización del amor, la desapariciòn del plan reproductivo.

El sexo es algo que si se entiende bien es indecible. El sexo es mucho más que lo que se entiende como tal. Puede haber sexo en la mirada a través de la mesa, en un leve roce debajo de ella, en una palabra a la distancia, en imaginarte en tu habitación una tarde de domingo. Pero el sexo se emprende como una carrera contra reloj, un ataque con afán de llegar no sé muy bien adonde. Supongo que a si mismo. Pero cuando se tiene un poco de paciencia, cuando se descubre lo que encierra un centímetro cuadrado de piel, cualquiera de ellos, y se deja que todo pase lo mismo en el lugar usual que en uno no pensado, se descubre que somos totalidad y no apenas partes.



*

marzo 30, 2015

Idos



Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


En los ultimos años he hecho larguísimos viajes en carro. Han ido niños. También jóvenes. O hemos compartido encuentros de familia. Me siento a años luz de ellos con sus aparatos, su capacidad de escribir, sin mirar y sin pensar,  con los pulgares y su ente ausente metido en las pantallas y los audífonos. Medianamente toleran los adultos mientras la presión los obligue. Claro, a mayor distancia se sienten ellos de mi. ¿Cómo acercárseles? Les pregunto a mis amigos, sus padres, y ellos también están ausentes.



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marzo 06, 2015

Notas





Esto es como entrar al bar que más me gusta a las cinco de la tarde. Estará solo y yo también. El barman saldrá de debajo del mostrador donde ordenaba algunas cosas, preguntará que tomaré y si me pone música. Le pediré un café -si hay- o en su defecto una cerveza y le diré que no, que con música estará más solo todavía.


§

febrero 05, 2015

Di que me amas.


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona



"Di que me amas. Di: «te amo»,/ dímelo por primera y por última vez./ Sólo: «te amo». No me digas cuánto./ Son suficientes esas dos palabras./"

Asi empieza un enorme poema de José Hierro. ¿Es posible hacerlo en estos tiempos? No. No es posible decirlo sin ofrecer una larga relación, siempre equivocada, de lugares comunes. No es posible sin tener en cuenta que más temprano que tarde habrá que arrepentirse de haberlo dicho y de haberlo explicado. Porque cada palabra será cobrada. Porque todas las expresiones serán comparadas con hechos que las desvirtúan, como si se pudiera desvirtuar la belleza de un amanecer por la tormenta que se desata al medio día.

Dí que me amas, reclama el poeta. Hoy todo parece empezar y terminar en ello. De tanto que se dice te amo, ha devenido en dos palabras huecas. 
Mis padres se amaban. Simple y sencillamente se amaban. Jamás les escuché decírselo, Jamás hasta cuando lo impuso la moda nos dijeron a sus hijos "yo te amo". Era asumido, era una verdad tan obvia que no había necesidad de andar diciéndola, o de exhibirla. Más bien creaban ciertos compromisos, cierta lástima orgullosa: "debes hacer esto, o no hacerlo, porque nosotros nos sacrificamos mucho por tí". Los hijos eran deudores.

Ellos, mis padres, se encontraron alguna vez en la plaza de ese pueblo donde ella había nacido y a donde a él lo trajeron, de lejanos lugares, las circunstancias y también el viento. Se enamoraron ¿se enamoraron? No lo sé, él tenía casi el doble de la edad de ella. Se casaron pronto y vivieron juntos una larga vida. Procrearon a lo largo de quince años y criaron sus hijos hasta la muerte pues nunca terminaron de hacerlo: siempre fuimos para ellos unos niños. Un dia uno y un día otro, tal como vivieron, pacíficamente y sin aspavientos, fueron llevados por la separadora a vivir la vida eterna en que creyeron sin duda ninguna.

Estaban unidos por la creación. Si, la creación de otros seres y el compromiso con ellos. Lo que correspondía hacer  a cada uno estaba claramente establecido por las costumbres y por los usos.

Los últimos creadores, los procreadores últimos, no crean para amar sino para se amados. Los hijos son para tener a quien atender, para tener con quien tener obligaciones sin límites y para tener de quien depender. El hijo es un acreedor.

Las parejas no dependen uno de otro sino cada quien de si mismo y es consciente de ello. Es la comodidad, lo conveniente, el trabajo, la competencia y la incompetencia, es la lucha emocional, el reclamo y la frustración permanente, disimulado todo por actividades sociales, por tenencias o por las posesiones. Los vínculos jurídicos vienen dados por la ley y eventualmente se formalizan. La ley seguía al hecho, ahora lo precede. Los nexos emocionales salvan, con suerte, la cuesta día a día.
Las puertas están abiertas y quien se queda adentro es porque ha terminado por amar su jaula.

Han cambiado mucho las cosas. Hemos cambiado mucho. La tierra es la misma en su vagar. Más pesada quizás con tanta gente encima. Menos, quizás, por lo que se le extrae.

Como humano siento temor de no saber morir a tiempo. Y que no haya quien, a la hora de ello, cierre con cariño mis ojos sin llegar a decir nada. También oí decir "te amo" de manera sencilla y también lo dije. Y lo creí.

Hemos cambiado tanto que se nos olvidó también amar. Ya no existe nosotros, a punta de justificarlo.





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diciembre 15, 2014

Amanecer





Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


Por un momento pensé que el mundo había terminado anoche después de que tembló la tierra. Nadie está activo esta mañana de domingo y hay un extraño silencio en la ciudad. Luna -la perrita- no corretea en el pasillo. Escucho a Leonard Cohen leer poemas con su voz profunda de anciano irremediable.

Pero llegas tu con una sonrisa y me doy cuenta que el temblor no acabó con todo. Vuelven a escucharse otra vez motores de autos abajo en la avenida. Leonard cambia su poema por otros en forma de canción.

Mi corazón late de nuevo. Duele un poco todo el cuerpo y esa cosa tan bruta que denominan alma duele también y se retuerce y protesta porque se siente mejor yerta e ida.


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diciembre 13, 2014

Encontrarse


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


Pide la canción de Cristina Rosenvinge
Alguien que cuide de mí
que quiera matarme
y que mate por mí.
Que no sea muy malo
que no sea muy bueno
y si me hace regalos
que no le cuesten dinero.
Escribí y anda publicado: 
Gratis

La luna
el aire
el viento
la brisa
los parques
el aroma de los guayacanes florecidos
los colores
la vista,
las miradas
(el olor a marihuana)
la compañía
esa mano en la mía
mis ojos en los suyos
las sonrisas
todo eso es gratis.
Pero lo que hay que pagar
es porque tiene precio.

Regresaremos a las cosas sencillas. A tener sin excesos, a no llenarse de posesiones. Al valor, que no al precio.

Las mejores cosas de la vida son gratis. ¿Cuáles? ¿Reconocemos alguna? Cobran el agua, el aire que respiramos y lo que comemos. Ver las nubes no cuesta pero no interesa porque no se las mira sino para criticarlas.


No cuesta dinero, me dicen, regalar:
  •  Palabras de consuelo o buenos deseos.
  •  Una canción.
  •  Una carta, no un mail: una carta.
  •  Una bitácora con dibujos, recortes, fotos, notas.
  •  Una fotografía no vista o una ilustración.
  •  Un poco de tiempo para que me escuche y me aconseje desde una perspectiva objetiva.
  •  Un abrazo que dure mucho.
  •  Un besito.
  •  Un beso (en la nuca)
  •  Una conversación.
  •  Un arrunche.
  •  Un poema o un cuento, con dedicatoria.
  •  Recibir algo hecho para mí.
  •  Una tarde en la naturaleza.
  •  Una mariposa monarca en urna, para que nazca.
  •  Música que quisiera compartir.
  •  Una flor del campo con un significado.
  •  Esa sonrisa.
  •  Los colores robados al atardecer.
  •  Sentarse a hablar contigo todo el día.
  •  Cariño. Compañía.
  •  Disponibilidad de tiempo.
  •  Una rosa blanca.
  •  Un rato, cenando con lo que haya.
  •  El justo aprecio (material volátil).
  •  La tranquilidad.
  •  La no prisa.
  • Una visita. Una simple visita como antes. Cuando uno iba o te venian a visitar sin ningún motivo, solo por el placer del encuentro.
  •  Presentar a alguien que se admira.
  •  Algo propio que en otras manos adquiere un significado nuevo.

Se me ocurren cien cosas que resumo en una que sabe y sé, que callo y calla y que callamos: Encontrarse.
Redescubrirse en ese instante inmóvil, raudo, mínimo, total y cósmico en que nos hicimos sin razón o contra ella.
En que nos descubrimos sentido por sentido.
Y fueron suyos mis ojos y aletearon sus labios en mi boca.
Y una piel y otra piel se hicieron una y luz, en atronador restallar de oscuridad y silencio.
Cuando los te amo fluyeron como el agua.
Naturalmente.

Y otra vez empezar a hacernos.
A sernos.
A ser Nos.

Y a deshacernos.


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noviembre 18, 2014

Rosetta







Imaginemos la magia que es dejar caer una piedra de 3 toneladas -Rosetta al despegar- para que 550 millones de kilómetros más allá acierte a dar en otra que va pasando, un cometa llamado Churiumov-Gerasimenko que tiene una masa de alrededor de 25 km3 y se mueve a 55.000 kilómetros por hora. ¿Cómo demonios hacen eso?
Philae, la herramienta que posaron sobre el cometa, es una sonda de 98 kg y sus dimensiones son de 0,85 x 0,85 metros.

Dos granos de nada, también el cometa, en medio del cosmos.

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lfg-c©

mayo 27, 2014

Media noche







Luis Fernando Gutiérrez-Cardona




Hace no muchos años la gente mataba por un hijueputazo, y en derecho se la declaraba inocente por haber obrado en estado de ira e intenso dolor.


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No hay una raya en la arena para el silencio que encierran los textos. Ni hay una cuenta de cobro por el te quiero que no se deja fluir.


§


Esta noche me he permitido, de manera distendida, exponer mi proceso discursivo. La enorme complejidad con la que llego a una frase escueta que encierra una montaña de material en la que, literalmente, me he dejado el cuero y, por conceder, el alma. Por eso dejé de escribir para la prensa. Algunas veces la montaña cabe en el guijarro que se despide con una honda hacia el espacio. Puede ser que alcance a alguien, que lo golpee de pleno o que caiga, dócil, a sus pies. Puede ser que sea despreciado, tomado, retornado con fuerza, triturado, destrozado con furia. Al tirarlo deja de pertenecerme pero será por siempre hijo mío. Me gustaría que me amaran por ello. Es mentira, pues, que escriba sin egoísmo. Confundo base y cumbre. ¿Qué sostiene a qué, si tanto es arriba como es abajo? El demonio de las palabras es muy fatuo y traicionero y predecible.



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mayo 15, 2014

Gramática


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona

El pretérito perfecto de andar es anduve. Yo quisiera inventar amuve en vez de amé porque no me habla de inexistencia sino de presencia. Anduve ese camino no significa para mi que lo andé. De igual manera si pudiera decir "te amuve" estaría afirmando no que amé, sino que amo en el fluir.

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abril 08, 2014

Aún...




Luis Fernando Gutiérrez-Cardona



'Le pregunté por los amigos, si todavía tiene.' (W. Szymborska)

La manera como decidió concluír por su parte la amistad no pudo ser más dura. Aprovechó una fotografía que siempre le negó pero ese dia la pidió de tal manera que la obtuvo. No era su mejor imagen ni tampoco la peor. Nunca le interesó mucho al suponer que uno no es su foto y que,  por tanto, quien quiera hacerlo, lo apreciará desde el corazón. Así es como se interpreta a si mismo. Entonces recibió ese mensaje que lo apartaba. Corto, conduntente, pleno de frases hirientes e innecesarias. Sin espacio para la respuesta que tampoco iba a darle. 

No conservó más que los rasguños que la veloz lectura le dejó no ya en su alma sino en su mente. Lo suyo anidado en el ser, allí reposa.

Cuando en las noches lee las estrellas su corazón se agranda y se empequeñece. Las miles de palabras escritas en ellas son el océano en que las pocas del desprecio navegan negándose a ir a los abismos. 

Entonces deja el libro abierto mientras sonríe amargamente.
Más allá de la vía láctea, no obstante, otras galaxias le dan una mirada sin juzgarlo. Aún.



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abril 04, 2014

Nosce te ipsum.


Luis Fernando Gutiérrez-Cardona



Esas dos frases que los griegos donaron al mundo, la de Delfos y la de Sócrates, siguen conectándonos con los valores más elevados del ser humanos. 
Conócete a ti mismo lleva a intentar reflexionar un milisegundo antes de reaccionar, para no convertir en fatal la oleada irracional de la mente. El oráculo tiene la respuesta en la misma puerta: todo está dentro de ti.

Saber qué se sabe y saber que no se sabe, es la sabiduría que impulsa lo racional y noble. Lo justo, en una palabra. 
Cada día propone eventos que filtrar a través de esas frases. La clave es si se desarrolla la capacidad de contenerse el mínimo de tiempo y de espacio requeridos para no pulsar al cohete de la ira, la frustración o el desasosiego. La ira empuja a actos ruines (aventar ácido al rostro de alguien, destruir su vida de las diversas maneras posibles, agresiones verbales, injusticias sin fin, batallas familiares, guerras, odios eternos). 
Si se hace una pausa y se tiene capacidad de escuchar las voces del silencio, se encontrará la respuesta. La pitonisa, en su imposibilidad de conocernos tanto, concluirá con su sentencia críptica acomodable a posteriori. Hay que dejar ir como va el río al mar, sin desaparecer por ello.


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marzo 20, 2014

Notas de Madrugada





 Luis Fernando Gutiérrez-Cardona



La amistad es un bien fungible. No está mal que lo sea. Se está hecho de la naturaleza del cambio. Fluimos. Cambian nuestras razones.  Pero, con certeza, conservo en el corazón, no en un rincón de él sino en todo él, la alegría de su existencia. La maravilla de su encuentro. Todos los momentos. Allí no es efímera. Es silenciosa. Cuando la comunicación se interrumpe, no desaparece. Es cuidadosa. No insiste.

A veces, de madrugada o en la alta noche, regresan a mi por los caminos conocidos seres que acompañaron la  vida unas horas o varios años. Los encuentro en mis anotaciones, en mis escritos. En el recuerdo de un libro que cambió de ciudad pero que tengo. En una imagen. En ese abrazo tantas veces expresado.

Entonces mi rostro se ilumina y se mueve algo en mi pecho.

Luego, por unos horas o unos días, nada es normal.


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marzo 05, 2014

Nocturno




Luis Fernando Gutiérrez-Cardona


Soliamos sentarnos en un pequeño escalón bajo la ventana afuera de su casa. Traía dos cojines y una ruana. Nos quedábamos alli por horas mirando las estrellas. Millones lejanas y entre ellas  un lucero que llamábamos nuestro, muy brillante. Dos muy cercanas en su rostro. Amaba sus manos. Nos besábamos —'que siempre puede el invierno besar la primavera'—. No sabía entonces que el frio le afectaba tanto y que, pobre, una vez que me iba tenía que buscar como calentarse de nuevo. Caminaba de espaldas para mirarla por entre las matas del camino que cruzaba la manzana vacía y unos minutos después estaba llamando desde el teléfono público de la esquina, pues en mi casa aún no habían instalado uno.

Creábamos belleza capaz de ser vivida. Eran niños  nuestros corazones.

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