Antes de ser olvido, ido ya, ¿qué dirán? ¿cuánto tiempo seré memoria? ¿en la de quién? Pretendo escribir sobre esas preguntas. Admite pocas palabras o no fluyen. Además, pretencioso: ¿quiero que digan? ¿que hablen de ese mi que ya no es? Tal vez no haya acto más privado que morir, que es, por lo vivido, soltarse de la toma de energia. Ni más público. Dejar de ser lo hace a uno objeto expuesto. Materia de afanes, certificados, estadísticas; negocio de masa en descomposición. Se dispone de inmediata de lo más simple a lo menos: de las vestiduras a lo que cuidó en la privacidad de sus bolsillos, en el más secreto espacio de su cartera, en los cajones de su escritorio,. Todo es hurgado, extraído, mostrado, juzgado, distribuido. Se echan a la basura o se tasan los bienes por lo cuales se hizo mal la vida. Tal vez provoque algunas lágrimas, seguro si muchas incomodidades. Propugno por el paso discretísimo, silencioso, rápido. Que me esfume y con ello todo recuerdo. ¿Decir qué? ¿Quién?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario