Las cosas no son lo que son, son su definición. Yendo a aquel poema, "hay una rosa en la palabra rosa". ¿Sabes que es una cuña? me pregunto sabiendo a lo que voy. Sé que es y hasta puedo definirla. Y sé lo que puede hacer porque he visto como con una del mismo y algunos golpes abren en dos un árbol gigantesco. O como con una de madera, sin hacer nada, solo poniéndole agua y esperando, parten en dos una roca. Pues alguien descubrió que una cuña de palabras consigue idéntico resultado en los afectos aunque bien podría aproximar y sostener. Quizás ni siquiera lo haya descubierto pues de alguna manera todos lo sabemos desde niños sino que decidió usarla para ello. Abierto el árbol, fracturada la roca, roto el espíritu, nada -ni el olvido- consigue restaurarlos. No es la cuña la que hace el daño sino la voluntad de usarla. Hecho esto, no hay reversa.
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