Vivir es conocer. Se llega de un lugar oscuro, se llega sin consciencia. Todo el proceso es observar, reconocer, reconocerse y ser, con algo de suerte, también reconocido. Desconocer es conocer. No hay límites. El azar hace que en cualquier tiempo, en cualquier lugar, en el camino uno se encuentre con circunstancias, con objetos, con pensamientos y sobre todo con personas que marcan y que determinan. Un atardecer miras alrededor las personas con quienes estás -estar solo no es igual que estar en soledad- y te das cuenta que unos dias antes, a veces apenas unas horas antes, formaban parte de lo desconocído y estás, amablemente, al mismo tiempo, con quienes sin decirlo, o habiéndolo hecho, con una palabra o con un paso han puesto fin a lo andado, como si se pudiera... como si pudieran. El corazón, quiero creer que el corazón de todos, retiene. Re_tiene.
§

No hay comentarios.:
Publicar un comentario