Refugiarse en un hueco profundo, apartado de la vista y el ruido. De si mismo y de todos con su perfecta y maravillosa vida.
A lo largo de la mía intruso que implica penas y sufrimientos...
Dicen mis maestros: "Leave your front door and your back door open. Allow your thoughts to come and go. Just don’t serve them tea.” ¿De qué sirve a estas alturas aprender a vivir? Si, como Sócrates, aprender por aprender. Es inevitable sentirse fuertemente estúpido. Debería haber un montón disponible de copos blancos -no muchos, los necesarios- que hiceran volar. O hacerse uno con el viento. Tan invisible como el viento.
§
No hay comentarios.:
Publicar un comentario