El atardecer es gris. Gris manizaleño intenso con pequeñas rendijas blancas en el fondo. Gris como pensar que no eres pensamiento o que lo eres.
Como un poema de Juarroz
No hay victorias ni derrotas.
Hay un error en el fondo
y otro error en la superficie.
Entre ambos errores
una ambigua tristeza
raspa la corteza
de un árbol imposible.
No hay quién pueda triunfar
ni sobre qué triunfar.
Sólo hay círculos concéntricos
alrededor de unas ausencias.
§
No hay comentarios.:
Publicar un comentario