Seis mil años no es mucho tiempo en edad geológica según dicen y tenemos que creer. El hombre actual está aquí desde hace unos cuarenta mil años, o hasta cien mil que de acuerdo en lo que tenemos que creer aun no se ponen. Las pirámides, o la esfinge, hechas de polvo compactado quizás tengan seis mil años sin hacerse del todo otra vez polvo. Seguramente has ido a Londres -o al Louvre- y te has detenido frente a los toros alados de asiria y mesopotamia, piedra que no cede, piedra que habla. ¡Eres polvo, hombre!, dice la sentencia bíblica. ¿Qué tanto? Hay estatuas que caen, que tumban, que se derrumban. Mis estatuas interiores pueden ser cuestionadas pero no dejaré que sucumban pues son las mías y les rendiré tributo hasta sucumbir yo.
En algo hay que creer aunque sea en que no hay que creer en nada. Así al menos no todo es polvo en forma de polvo sobre algo. Acostumbrado a trascender biológicamente al ser le importa poco ser y los que consiguen ser aparte de eso, no pueden saber que son más allá de lo que supieron.
Compila tus escritos y resguárdalos. Un dia el algoritmo decidirá que "transgreden las normas comunitarias" y los soplará de la mesa. Por lo demás y para lo demás hay una sola verdad: tu cuerpo.
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