Vivir y que vivan. Cada vez convencerse más de un aserto tan simple y olvidado. Cuidar a quienes queremos lo sepan o no, se los digamos o no, nos quieran o no. Abrazarse. Amar el abrazo. Pensar en lo que amamos mejor que en lo que odiamos (si nuestro corazón, por fuerza, hubo de hacerlo). Ser indiferentes frente a tantas personas y tantas cosas. Lo que hemos conocido en el camino lo hemos conocido en él, no vino con nosotros ni se irá, no depende de ello nuestra vida. Sonreir pensando en un beso alienta.
§

No hay comentarios.:
Publicar un comentario