Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
A veces pienso en la montaña que hay sobre la casa y lo arduo que resulta subirla, y al mismo tiempo en lo hermoso y a la vez desastroso del paisaje que se abre al observar como las montañas son invadidas por la ambición del concreto que arrasa la naturaleza. Todo va quedando más allá de los edificios. En vez de meter la montaña en la ciudad meten la ciudad en la montaña. Quedan cuatro palos tristes invadidos de hollín esperando dar una razón para ser talados.
También hacen desaparecer el viento...El concreto ha ganado mientras tenga al hombre de su lado.
Un día se perderán nuestros cuerpos, como se han perdido nuestras almas, pero preservarán el vestido.
De humanos, a empaques.
...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario