Epicuro

"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus. "
Epicuro

"Ciegos que viendo, no ven."
José Saramago

Crónicas, escenas y reflexiones sobre el mundo y lo que veo.

julio 19, 2021

Tu

 

Llamó a mi corazón, un claro día,
Con un perfume de jazmín, el viento.
—A. Machado

 

['Y si solamente llegas un día y te sientas junto a mí y me tomas la mano, sin decir nada; como si nada hubiese pasado, como si nada pudiese pasar. A veces sólo he querido eso: tu mano asiendo la mía. Eso me bastaba para saberme acompañado, para no estar tan solo. Tú siempre has creído que te pedía demasiado y no era cierto. Yo era feliz si tu meñique me rozaba, si me mirabas a los ojos mientras te reportaba alguna tonta idea o te leía algún párrafo. Sería feliz ahora, sabiéndote aquí, callados los dos, mirando al frente o al cielo. ¿Te acuerdas de que te dije que me gustaba mirar al cielo contigo? Nunca vimos la misma estrella, pero se sentía muy bien mirar en la misma dirección... Es, de alguna forma, como estar juntos de nuevo. Y si me tomabas de la mano, pues, era como tener a esa estrella ahí. Tú eras un poco ese sueño. No te quería para toda la vida, sino para esos instantes... Sólo esos instantes que lo son todo verdaderamente.']

[No es que te quería, es que contigo he conjugado conmigo el verbo querer de todas las maneras, en todos los tiempos, en cada una de sus inflexiones. Es que querer es vestir el corazón y desnudarlo una y otra vez y es sentir lo que siento al despertar a este sueño poco antes de que amanezca. Es buscar una imagen para proponerte que la tengas en tu teléfono que sea igual a la mía y que al tocarla con los dedos roces también la mano mía. Es una flor que miraré al pasar para pedirle al viento que la lleve hasta una piel sentida, imaginada, sorbida, lamida, degustada en la superficie y en todas sus profundidades. Amar es confesar, arrepentirse de la confesión y confesarlo otra vez. Amar es el aire que no se ve, pero da vida. Amar es, amor, tu. Cada paso tuyo, cada inhalación en que me lleno de ti, cada exhalación en que me libero de ti tras absorber tu energía básica, tus rituales, tus olores, tus sabores. Tus sabores, ay amor, tus sabores... ¿a qué sabrán hoy tus sabores más recónditos? Sabrán a tus palabras y a las mías, a tu lengua húmeda, a ese rincón debajo de tu oreja, a ese rincón en que acaba tu boca, a la caverna de tu ombligo y más allá, a tu valle, a tu ser. No has sido nunca, desde que has sido, una lejanía. Me has hecho poner mis pies sobre tus huellas. Una vez que te encontré no dejo de buscarte. Estoy atrapado en mis voces y silencios contigo. Déjame irte.]



 


§


 

 

 

 

 

 

 

 

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