Te llamarás silencio en adelanteEduardo Carranza
No nacimos para mudos por lo que serlo es considerado un defecto. O era. A lo largo de la vida habré dicho muchas cosas de las que arrepentirse no es práctico. Confrontado de improviso por alguna de hace años pregunto exactamente qué dije y no logran repetirlo. Lo cual es razonable, no son grabadoras. Entendieron lo que entendieron, tocó sus sentimientos y se quedaron con ellos olvidando las palabras y las circunstancias. Eso se llama resentimiento. Si bien hay frases lapidarias, con peso en si mismas, la mayoría se inscriben en un contexto dentro del cual son válidas y fuera del cual en lo absoluto. Vacíos como estamos, y amedrentados, y etiquetables, debemos suavizar al máximo el lenguaje y hasta el pensamiento. Se puede ser perseguido por un "ibas a decir". Acabamos molestando, se dirá que haciendo daño, con cualquier cosa dicha. Pero también con el silencio. El "cómo está usted el día de hoy" con que se introducen los robot incluso humanos de los call center, enfurece: usted vaya a lo que va y pronto, que cómo estoy no es asunto suyo. A veces, lo sé, me acerco al límite, o lo traspaso. "Eres muy crudo", dicen. Pero tiene solución.
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