El hombre es lo que se cree—Fernando Gonzalez
Por alguna razón desde la niñez aprendí a separar los sentimientos de los pensamientos, la realidad de la ficción. Aprendí a no asumir y a no creer teniendo fe. No me fue dado soñar. Ninguna de esas circunstancias me ha hecho más, ni menos, feliz. Observo desde donde esté, acepto lo que me rodea y si puedo influyo sobre ello sin desesperar por la impotencia. Busco otros caminos y a veces los encuentro. Mis afectos estuvieron y están enraizados en mi razón y aunque sigo queriendo puedo hacerlo en silencio con plenitud de entendimiento, sin olvido pero sin resquemores.No se hace uno más sabio con los años. Es mentira. Con los años se hace uno más viejo.
Comprendiendo menos, llega a comprender un poco más.
§

No hay comentarios.:
Publicar un comentario