"Saulo, Saulo... por qué me persigues?... dura cosa te es dar coces contra el aguijón", reclamó Jesús en el camino de Damasco. ¿Explicaciones? ¿Quién puede explicarme por qué vine a este plano sin atender absolutamente a mi voluntad? El brutal error de haber nacido, el error involuntario irremediable y luego inexcusable. ¿Y quién entiende que al mismo tiempo que hay gente que demuestra a uno amor o compasión, haya otra que -tan solo porque son así- lo insulta y llena su camino de espinas?
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