Epicuro
"Haec, inquit, ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus. "
Epicuro
"Ciegos que viendo, no ven."
José Saramago
Crónicas, escenas y reflexiones sobre el mundo y lo que veo.
La barra de Noruega
Es una imagen que duele un poco por lo hermosa: esos noruegos remando como si fueran un solo cuerpo, una sola respiración, una sola voluntad. Miles respondiendo a una señal mínima, casi imperceptible, y sin embargo perfecta. Y uno piensa: qué fácil sería el mundo si la humanidad pudiera coordinarse así, si pudiéramos encontrar un ritmo común que no fuera impuesto por el miedo ni por la fuerza, sino por una convicción compartida.
Pero también está lo otro: lo posible y lo imposible a la vez. Porque esa sincronía requiere una disciplina feroz, una renuncia al ego, una confianza absoluta en el otro. Y nosotros, como especie, solemos fallar justo ahí: en la renuncia, en la confianza, en la capacidad de sostener un ritmo que no sea el propio.
Por eso esa escena conmueve: no es solo deporte, es una metáfora de lo que podríamos ser si dejáramos de empujar cada uno hacia su orilla. Es un recordatorio de que la armonía existe, que no es una utopía, que puede verse, medirse, escucharse. Pero también nos recuerda lo frágil que es, de lo improbable que resulta cuando se sale del agua y se vuelve a la vida real.
A veces pienso que la humanidad entera es como un bote gigante donde cada quien rema con su propio compás, convencido de que su ritmo es el correcto. Y de pronto aparece un equipo como ese, y por un instante uno cree que sí, que la coordinación es posible, que la belleza colectiva existe, que la dirección común no es un mito, que es posible, que se puede hacer.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario